viernes, junio 30, 2006

Un cachito de cielo por si me acuerdo...

No sé por dónde empezar, nunca había estado tanto tiempo sin escribir y ahora se me abalanzan mis tropezones de a manada. Podría contar uno de los mejores viajes de mi vida con esos 22 días que se me hicieron nada: Madrid, siempre Madrid; Santander y “Santa Lucía”; Santillana del Mar que ni es santa ni es llana ni tiene mar; San Sebastián impresionante... ¡cuántos santos!; Biarritz azul, azul y Madrid, siempre, siempre. Podría relatar el peor vuelo de mis millas aéreas con la excursión de los colegios de monjas legionarios y las 200 adolescentes en brama leyendo la Tú (si por algo pasan las cosas, ya lo sé), pegándome un chicle en el suéter, pidiéndome cuatro veces que me cambiara de lugar, gritando por su existencia con las mini-turbulencias y a sus quince años exigiendo café como desquiciadas, y bendita legislación internacional que les prohíbe el alcohol, mi salud mental lo agradeció, así como también agradeció ver la cara del pobre Monsi que las padeció más que yo al tiempo que Lulú Marina se partía de risa (sí, entre el zoológico aéreo nos encontrábamos el intelectual de izquierda, las güerillas de la derecha y yo en el centro hasta que azafata linda me cambió a la ventana: total guerra de circos)
Podría contar cómo casi lloro con la bienvenida que tuve, desde el aeropuerto con mi hermano Charlo y Mechis, luego en el piso con los roomies tan lindos y me faltaron los días y las palabras para estar con mis amigos (y Yeri me insiste cada que leo la dedicatoria porque “todo lo que nos une, hace pequeño el océano que nos separa”). Una palabra de dos sílabas es nada ante el sentimiento, pero el castellano a veces es así de escueto: gracias.
Podría explicar cómo se me incrementó el ego porque ni yo lo creía y si me hubiera quedado más tiempo tal vez ya nunca hubiera regresado (“el día que tengas ojos rojos y me estornude la nariz, vamos a hacer lo que podamos por cenar perdiz: quédate en Madrid”, pero yo me quedo con la expresión del Charlo al decir que estaba orgulloso de ser mi hermano porque yo era como el eslogan de la cerveza San Miguel). Podría contar lo absurdamente increíble que fue encontrar a tanta gente que no esperaba ver allá. Podría relatar cómo asistí a un funeral y terminamos saliendo en la tele con cara de congojo mientras Yera nos regañaba “Jo, Luci, si es que eso de ir a las exequias de la Jurado no fue hortero, tía, fue casposo”: casposísimo y nosotros sin sabernos ni una canción, sólo rezábamos porque la de la cámara no nos preguntara nada, si tan sólo hubiera sido la Dúrcal, decíamos malhoras.
Podría contar todas las fiestas, pero la verdad no me acuerdo ni de la mitad, sólo recuerdo todo feliz en 22 días de viernes y sábados. Podría explicar qué se siente cumplir los 26 entre el Living de Avenida Brasil; la exposición de Picasso en el Prado; la comida deliciosa con dos pasteles de chocolate -y el buen rollo de mis madrileños favoritos que, como siempre, se sacaron un diez en el trato espectacular que de verdad no merezco-; y como si mereciera aún más regalos, la llamada en directo del estadio de Alemania desde el medio tiempo del partido ganador de México con tres goles de regalo y la euforia verde que confundió al Ángel de la Independencia con el Oso y el Madroño mientras yo le agradecía al relojdeantañocomodeañoenaño haber podido estar con varias de mis personas favoritas en el mundo; y el atardecer a las 10 de la noche del Retiro con la cena de tapas en la Plaza Mayor (así hasta cumplo sesenta años). Podría empezar por agradecerle a mi cuerpo haber soportado tantas trasnochadas porque el día que dormí más temprano ya pasaban de las 7 de la mañana y nada de descanso dominical, si al contrario.
Podría regresar a la realidad y hablar de mis primeros días en el nuevo trabajo y del escorpión (no, si ya con eso los alacranes son cosas de niños, esto era un escorpión en pleno San Ángel, la civilización se nos fue a la selva, desde luego...); podría hasta contar algo de mi sonrisa de estúpida o de la boda del sábado (la séptima en lo que va del año, faltan 5 y las que se acumulen: suicidio colectivo). Podría enojarme con la democracia, los candidatos de pena ajenja y los hinchas que se clavan con este rollo que ya me tiene hasta el queque, el fútbol y sus árbitros que son capaces de cambiarle la vida a una persona, a un equipo o a una sociedad; podría asegurar que sigo sin saber por quién coños votar y que en el fondo tengo un poco de miedo por lo que me espera el domingo ya que aún no sé bien a qué casilla(s) me envían para observar la elección. Podría contar también cómo mi espíritu naco se cohibió cuando teniendo mi cámara en el bolso y a Cruz Lizárraga al lado, no fui capaz de pedirle una foto. Pero no, no voy a contar nada de eso porque prefiero seguir pensando que este mes ha sido demasiado bueno para ser verdad, como un sueño del que todavía no quiero despertar...

jueves, junio 29, 2006

Di no a la piratería

Había pensado seriamente en abandonar el blog, pero los que no me abandonan son los miedos y me agallinó la demanda que por abandono de hogar me pudiera interponer el fucsia, así que nada, seguiré fregando con mis histerias. Y ahí les va la última.
No sé cómo me volví blanco del spam; algún programa estúpido o algún estúpido a secas me está pirateando y anda dejando mi nombre y el link a lulumarinablogspot haciéndome quedar como más bipolar de lo que ya soy. En unos digo que hiphip amlo, en otros que felipillo es la hostia y que hay que votar por él y ni yo me entiendo; la Ana Lucía original al principio se asustó y pensó que su inconsciente la había traicionado, pero no, sigo siendo de los "indecisos". Resultó que... ¡¡¡me están pirateando!!! Al parecer se creó una cuenta en blogs.com o en otra de estas cosas con mi nombre y el link a mi página y órale, pero ustedes tranquilos, que no les digan, que no les cuenten, la única, la verdadera y la original es la que trae foto (y ya les di una idea más pa' mejorar su sistema robaidentidad), pero es que no sé qué hacer, estoy desesperada... Lo que más coraje me da es que a mí sí me da por comprar marcas originales, ya ni modo, estoy siendo víctima del desbalance de karma de los tantos millones de personas que sí consumen productos piratas. Buuuuuuu...

viernes, mayo 26, 2006

Creo en un solo dios...

Uno puede creer o no en la virginidad de María, en el misticismo de la Paca, en el Chupacabras, en los extraterrestres o en los piropos que reciba de su pioresnada, así son esas cosas, actos de fe en los que uno cree o no. Pero una encuesta no es un dogma; no se puede decir “creo en la Encuesta, que es una, santa, católica y apostólica, y amén” con toda la fe que le confiera el estado vaticinio o a saber: es absurdo e irrisorio y sólo denota un grado de cultura ínfimo y vergonzante. Y ni hablar de la mala leche y la desinformación. Es casi como afirmar que la Tierra sigue siendo el centro del universo, pobre Galileo y sin embargo se mueve, no sean gachos.
Si sólo hubiera argumentos y críticas serias sobre la metodología de las empresas encuestadoras, si sólo hubiera una denostación inteligente sobre qué es lo que está mal en las encuestas aparte de que no favorezcan al opositor. Es cierto, los estudios de opinión pública en México son bebés, la mayoría de las empresas encuestadoras mexicanas no tienen ni edad para votar, pero eso no quiere decir que los resultados que muestren un día estén bien y el otro no, ¿somos demasiados géminis en el mundo o quihubo, por qué esta bipolaridad? Las encuestas son fotos de un momento y las más confiables son las que se hacen en vivienda y nacionalmente; son radiografías y como tales hay que tomarlas, uno no puede llegar con el doc y ponerse bravito “ps no le creo que me rompí el brazo, oiga, usté lo que quiere es sacarme el dinero y enyesarme para inmovilizarme, qué mentiroso, oiga”; precisamente un buen estratega usa los estudios de opinión y las encuestas electorales para mejorar su merca política, para curarse el brazo fracturado o para relajarse porque la salud anda chida.
Y da risa que la gente vea a estos instrumentos como un acto dogmático: “no les creo”, dicen. Así que para que a usted no se lo anden chamaquiando y no caiga en la moda del ateísmo demotécnico, ahí les van los básicos que, por supuesto, no me inventé yo, si para eso hay expertos, no le pida a un ingeniero mecánico una receta contra la salmonelosis.

Guía práctica del amateur (de la ANAteur): cosas básicas que hay que saber antes de ir por la vida haciendo osos al criticar nomás pa’ afianzar un voto borregón

* Hipótesis: Las muestras que hacen están truqueadas y sólo escogen a posibles votantes de la Benito Juárez, ps así cómo no les sale azul el ganador, se pasan.
Respuesta: Amiguito, para empezar agilicemos el vocabulario, está bien que en lenguaje cotidiano uno use palabras como “truqueadas” para describir el proceso de una trampa en ciertos puntos de la investigación, pero el término científico -y al cual te quieres referir- es el de sesgo, lo correcto es decir que una encuesta está sesgada.
Hay diferentes tipos de sesgo, entre los básicos están los de inducir respuestas a través de las preguntas, es decir, cambiando el orden de éstas, en la entonación a la hora de cuestionar, etcétera.
Otro sesgo es el de la auto-selección, esto es como el clásico incordio de la escuelita que pa’ todo levanta la mano en clase, igual hay gente muy participativa que antes de que se le pregunte ya tiene la mano levantada y grita desesperadamente “encuésteme a mí, encuésteme a mí”, pero por algo se hace el sorteo y queda una muestra en donde escogen a unos cuantos dentro del padrón electoral, pero en fin, casos hay muchos y una encuestadora seria, seriamente se evita las molestias.
En la página de cada encuestadora se da el análisis descriptivo donde especifica cómo quedó la población encuestada y allí se verifica si el encuestador llegó al super y se puso a hacerles entrevistas a todas las ñoras que vio en el pasillo de la verdura o si sí cumplió con la lista del muestreo que le fue asignada; hay muchas maneras de verificar que el encuestador cumplió al pie de la letra con su labor, igual hay azar y por eso existe el margen de error, pero hay muchos filtros como el de los supervisores que checan que a Fulanito de Tal que vive en el distrito equis se le haya entrevistado, por lo general se le llama por teléfono; otra forma es cuando le cae el chahuiztle al encuestador porque al supervisor le dio por desquitar aleatoriamente el sueldo y ps le cayó en la transa en una de las rutas que tenía que seguir y órele, a repetir el ejercicio, pero de todos modos estas cosas se cubren con el seguro de las tres palabras: margen de error, aka “másmenos”.

*Política del miedo:
El corazón amarillo/negro de la gente se niega a responder ante un preguntón azul que le hace inducir una respuesta que no sentía; es más, llaman por teléfono para intimidar a la gente (se han reportado casos de hijos de candidatos)“¿vas a votar por tu papá, no crees que es un peligro para el país? ¡qué irresponsabilidad!”
Las empresas serias no se disfrazan de KGB para ir espantando gente y se cuidan mucho de inducir respuestas, punto, ya sea amedrentando o no, simplemente buscan evitar el sesgo a toda costa. Bromas telefónicas hay muchas, como mi favorita: “¿está Iván?-no, aquí no vive-ok, perdón” y otra vez: “¿está Iván?-que no, ya le dije que aquí no vive-Iván dos veces que te cotorreo”. De primaria chicos, no hay que ser.
El objetivo de la mayoría de las empresas encuestadoras es darles a sus clientes un panorama real de lo que sucede para que así puedan tomar mejores decisiones, y no sólo los candidatos necesitan saber, también las corporaciones empresariales y demases contratistas.
Mala onda es rechazar una encuesta públicamente por estrategia y comerte las uñas en lo privado porque sabes que si los números siguen una tendencia por algo será.

* Duda: ¿Por qué a mí nunca me han encuestado?
Respondamos preguntando: ¿por qué nunca me he sacado la lotería?, ¿por qué Brad Pitt no me pela?, ¿por qué no nací en Suiza?...
Si eso no contestó la pregunta, simplemente se le recomienda al dudoso analizar que la lista nominal se compone de 71’351,123 posibles votantes y entre todos ellos se saca una muestra de no más de 3000 almitas (dependiendo de parámetros y tecnicismos), saque usted sus cuentas y sus propias conclusiones, la probabilidad de ser encuestado -independientemente de que se hagan muchos ejercicios- es pequeñita. Estos egos de doctor Simi nos están dejando muy out, eh.

* Premisa:
Las encuestas tienen dueño y favorecen a quien la paga.
Réplica: Aquí pueden acceder a las principales casas encuestadoras y ver quén pompó, a ver qué tanto es rollo de hacernos los sufridos o neta, y cada quien decidir si en verdad hay un interés complotista de las fuerzas oscuras de la Universidad de Miami.

* Tesis: Hay mano negra en la captura de las encuestas.
Antítesis: Existen mecanismos de supervisión y validación, como en el INEGI. Hay que tener muy claro que la mayoría de las empresas encuestadoras se mantienen del prestigio, de la legitimidad que les deja que sus resultados sean lo más cercanos a la realidad. Perdón, pero no compro la teoría de que Mitofsky, IPSOS o Zogby se presten a aliarse con un candidato nomás pa’ fregarse a su contraparte, se les va un prestigio internacional porque los nombres pesan, pésele a quien le pese.

Pero en fin, qué les puedo yo decir si para eso existen expertos y el IFE es quien acredita a las empresas precisamente por transparentar su metodología y porque están sujetas a controles de técnicos y CIENTÍFICOS a los que con la negación de los resultados se les está tachando de imbéciles, como si los detractores fueran transparentes y dominaran la estadística, es más, la entendieran siquiera. ¿Por qué? En serio que no entiendo por qué tanta maldad...

PD
Este chaqueti-análisis no fue patrocinado por algún partido político, mi color es el rosa (y el blanco porque úrgeme sol) y sepan que no estoy afiliada más que a la soltería; todavía no sé por quién votar aunque soy fan del proceso electoral. No odio a AMLO ni soy amante de FECAL, Madrazo me cae inversamente proporcional a como me cae la Mercado, pero me asfixia tanto partidito de 2% que no sabe si en realidad participa en la contienda o si es margen de error. Todos los días le pido a la ciñaohpatria que me ilumine para tachar razonando y no con la víscera; y les pido también a los céfiros y trinos de mi bandera que no se cumpla la historia cíclica de cada 100 años, también suplico que por-el-dedo-de-Dios-se-escribió no me toque crucificción ahora que me inscribí como observadora de las elecciones y me envían a Iztapalapa (que recuerden que Jesucito era un él y yo todavía no tengo 33, not yet). En fin que híjole, ¡que nos ampare de la paz el arcángel divino porque ay nanita! Sólo muestro -que no muestreo- mi hormonalidad ante temas en los que soy particularmente sensible porque estoy convencida de que se está lucrando con una injusticia...


martes, mayo 23, 2006

Ana-Lucía Cortez y VORTEX

Ahora todo tiene sentido, pero no sabía hasta qué punto un programa de televisión podía llegar a entorpecer mi vida. Y no, no es que yo sea fan a ese grado, jamás, ni de Heidi, ni de Beverly Hills, ni mucho menos de The O.C. o The West Wing. No. Lo de ella sobrepasa cualquier posibilidad pensable, y los pretextos. ¡Mugre biatch!, ¿por qué no me has hablado?, le reclamé. Es que tengo que confesarte algo horrible, dijo ella, en Lost sale una vieja a la que odio y se llama como tú, y mientras no pueda deslindar tu nombre del de ella pues te mandé al carajo por unos días. Y lo hizo, y por mi integridad física no nos vimos (amiguita afirmaba que mi nariz corría peligro y yo mejor le creí), así que ahora sólo me resta medio pensar hasta qué grado la tele influencia nuestra vida y nuestro comportamiento mientras espero que con la muerte del personaje, la Trucita rebelde supere el duelo y pueda entender que yo no causé tantos problemas con Sawyer y que a mí sí me gusta el mundo, mis problemas de actitud son otros...

Y si de problemas de actitud hablamos, no se pierdan "Vórtex", aparte de que los actores están geniales (¡je!), los diálogos y las disertaciones de los personajes son fabulosas; pocas veces me he reído tanto en un teatro, he de confesar que hasta lagrimita de risa me salió. Amplia recomendación, el estreno oficial es el próximo lunes, vayan, se van a poner de buen humor.

VORTEX
Con Mario Loría, Alejandra Marín, Fabián Peña y Rocío Verdejo
Foro Shakespeare
Zamora 7 (esquina Veracruz), Col. Condesa
Todos los lunes a las 8:30
$100 y hay descuento de estudiantes

jueves, mayo 18, 2006

Si no votas: ¡cállate! (¿chachalaca?)


La Trucita me dio la regañada de la vida, que qué campaña tan intolerante y yo de oso por seguirle el juego, pero qué, ¿soy tan mala persona si sí la creo? Qué puedo hacer si me parece terrible la gente que no vota y critica al gobierno con unos pantalones de Cantinflas sobre la fachada del me vale. Y no le adjudico juicio de valor a la gente que no vota, siempre y cuando después no se ande quejando. No sé, tal vez rayo en la paranoia fascistoide pre-elección, pero el voto es como todo en esta vida, a veces creo que las cosas deben costarnos para valorarlas; es así como cuando tienes al galán ruegue que te ruego 24/7 y una hasta cara de fuchi le pone, pero namás es cuestión de que desaparezca para que ahí ande llorando, o como cuando uno tiene el amor y no se detiene ni un segundo para darse cuenta de que... bueno, ésa es otra historia.
Otras veces creo que el voto debería de verse como una obligación más que como un derecho, un privilegio que hay que ganarse y no namás depender de los 3 millones de idiotas a los que nos tienen agarrados pagando impuestos para sostener una burocracia abrumadora (aunque necesaria, tal vez ya sería hora de bajarles presupuestos, perdón hermanos, pero ¿voto en el extranjero?, ¡en un México en el que todavía hay muertos de hambre! -sin figurismos-, necesito revisar mis principios y ajustarlos a este país porque no me están dando ni el intelecto ni la moral). Y sí, decía que ahí están unos incautos amarrados a pagar impuestos que no se notan ni en seguridad, ni en educación, ni en salud, pero pues la gente critica, exige y qué, de dónde creerán que se pagan los institutos, las credenciales y lo necesario para votar (sin contar con lo innecesario porque uno qué necesidad ha de tener de andar viendo a la Poniatowska caer en desgracia con recursos públicos, o al PRI seguir haciendo el oso y ni hablar de la campaña del miedo panista, todos pagados con dinero recaudado del ISR, el SAT o vaya usté a saber, pero de que la base gravable es chiquita, no hay duda, y no me digan que los ambulantes ansían integrarse al sistema que es cosa de escuchar Hacienda y cualquiera sale corriendo al más puro estilo Mufasa)
Luego dicen que es intolerante, arbitrario y fuera de la realidad el sugerir siquiera que el voto debería ajustarse a las condiciones y que la gente entendiera que es muy alto el costo de oportunidad de no ir a votar teniendo la posibilidad real de hacerlo (no nos pongamos necios a cargarle el muertito a alguien que tenga que hacer más de media hora para llegar a una casilla, esos son actos que ni los niños héroes, la gachada es tener la credencial y morir de flojera), que no puedo darme esos lujos de discriminar, pero si yo no empecé y me parece absurdo que la gente salte ante un acto de segunda necesidad cuando hay casos, no pocos, de personitas rechazadas en hospitales públicos por no tener seguro social (yo sería una de ellas, por ejemplo), y ni hablar de la discriminación gubernamental de otro tipo; no propongo que sólo quienes pagan impuestos tengan acceso a las urnas, tal vez un sistema que revisara la credencial y que discriminara a los que no votaron en el 2006, pues por tener mucha ahora no votas en el 2012 y con labor social que hubiera una reivindicación, no sé, sólo soy una intolerante de lo peor tal vez porque me da pavor llegar a pensar en una dictadura, en un sistema militar o en algo netamente discriminatorio por culpa de abstenciones y flojeritas presentes. Igual sólo estoy hormonal...
Con esto de que se va la moda Rebelde, me da miedo que lo que esté llegando sea la intolerancia: que si los macheteros por eso, que si los policías por gorditos y atascados, que si el mundo contra Marcos, que si AMLO, que si Madrazo, que si Felipe, que si la vida y la f%&$in’ sh#t... Y hasta qué punto uno tiene que tolerar la intolerancia, ¿no fue por eso que se hicieron los peores crímenes de la humanidad?, ¿cuál es la frontera? ¿hasta dónde llegan la paciencia y la complicidad?
Entiendo que hay desacuerdos y que cada cabeza es un mundo, incluso que los pensamientos de alguien dependen hasta de la época del mes, pero esto de creer que por pensar diferente el otro es un imbécil o que por esa razón se le llegue a desear algún mal ya no me parece tan sexy. El papi y yo no pensamos igual (hell no!), pero no por eso le deseo un mal (hell no!); tampoco por mucho que cante Pesado from the bottom of my broken heart en algún momento les he deseado algo feo a mis exes (hell no!), pero todo indica que en este panorama turbio de pol(ú)tica e incivilidad, el ganón es el ecoloco de la discusión que nos está polarizando al grado de negar al otro sin argumentos y con trancazos (verbales o curpulentos, o anónimos que invaden las bandejas de entrada con pura agresión sin ideas, sin propuestas, sólo con odios). ¿Por qué no vemos que si le va bien al otro todos estamos mejor? Si les va mejor a mis amigos, mejor por mí, pero en la grilla sólo hay enemigos a vencer y el pequeño maquiavelo malentendido se desata y nos friega a todos, a los ganones y a los perdones, y entonces nos volvemos intolerantes y nos llena de dudas porque hasta qué punto es correcto vencer la intolerancia con más intolerancia. Ni el Chapulín Colorado nos salva de esta...

You Are 64% Open Minded

You are a very open minded person, but you're also well grounded.
Tolerant and flexible, you appreciate most lifestyles and viewpoints.
But you also know where you stand firm, and you can draw that line.
You're open to considering every possibility - but in the end, you stand true to yourself.

Así que nada, yo no tengo credibilidad, pero si san Blogthings lo dice, su ciencia tendrá...

martes, mayo 16, 2006

De cómo hacerlo peor

Para arruinar una bonita conversación sólo hay que tratar de hacer que las cosas sean más bonitas, siguiendo esto de las analogías desafortunadas diríamos que es como caer en un hoyo y por tratar de salir, hundirse más y más...

“Es que contigo es como cuando ves los cortos de una película, pero no ves la película, algo así.”

Y cuando una escucha esto, se le descompone la cara y no sabe si fue una broma o si el comentario fue en serio, pero no puede ocultar la evidente decepción generadora de pánico en la contraparte que, de inmediato, trata de arreglarlo.

“No, bueno, más bien como cuando ves las especificaciones de un aparato y te emocionas porque está muy bien y vas después a usarlo y no funciona”

En ese momento ya no hay más que decir, la pata no puede estar más adentro porque a una la cosifican abiertamente y en su cara, y pa’ colmo le adjetivan el chafa. Y una intenta reclamar, pero sólo atina a mirar incrédula, creyendo que el muchacho no puede bajar más en la escala de la diplomacia hasta que escucha el RIP de la conversación con la PEOR comparación de la vida, ésa sí se las debo porque incluso mi auto-burla me impide repetirla aquí, pero de verdad, chicos, hay veces en las que uno debe aceptar su realidad, como yo que acepto que solterita me veo más bonita, hay ocasiones en las que es mejor pensar “calladito me veo más bonito”...

El único consuelo que resta ante una situación así es detentar la última palabra con una frase paralelamente ridícula:
"Caíste como ocho puntos del pedestal de buen ligue en el que te tenía, pero bueno, eso definitivamente te hace más mi amigo"
El problema es cuando él en la vida real ostenta la última palabra...
"Ya eras mi amiga; siempre hemos sido amigos"
Pero ésa es una lección que omitiremos el día de hoy.

jueves, mayo 11, 2006

hIQOMs don't lie

Ladies up in here tonight. No fightin', no fightin'. Hormonal de a 10 de mayo, como dicen en el norte. I never really knew that she could dance like this, she makes a man want to speak Spanish. Ya no veía la hora de recuperar mi vida y ahora no sé ni por dónde; hasta extraño las noches eternas de sushi la-empresa-paga y salida de madrugada de la oficina. Cómo se llama, bonita, mi casa, su casa. Extraño quejarme de que mis ojeras empezaban a resultar oje...rísimas. Oh baby when you talk like that you make a woman go mad. Extraño la sesión de desestrés diario bajo la batuta del video de Hips don’t lie y las competencias de quién bailaba peor, nada como el shimi-shimi de Jess, el caderazo de Martz y mis grititos cuando salía mi parte preferida (let me see you move like you come from Colombia) o las súplicas de los niños “¿otra vez? esa canción ya no, por favor”. So be wise and keep on reading the signs of my body. Extraño los diálogos de costumbre: ¿fumi? Ok, pero antes pipí y cafecín. Puf, cómo extraño la máquina de nescafé que me daba refils gratis de todo el moka que mi sistema digestivo-nervioso-artrítico podía ingerir. I'm on tonight you know my hips don't lie and I'm starting to feel it's right. Extraño los ataques de risa nerviosa que nos daban a Alita y a mí cuando veíamos que la noche era eminente y la salida del tercer piso lejana; extraño los pleitos para que le bajaran al aire o viceversa, o por ver quién ponía la música, he de aceptar que mis preferidos eran los playlists de Joan y de Jess (nada como la banda para la concentración); extraño a Labettys y su yo-contra-elmundo porque voy a ser la más feliz cuando me invite al bautizo de su hija Mandarina con la polémica que causa el nombre. All the attraction, the tension. Extraño creer en el fantasma de la señora IQOM que a la una de la mañana nos daba sustos de Scary Movie que nos hacían salir corriendo de la sala de juntas, todo por trabajar en un edificio del siglo de las tantas adaptado al XXI. Don't you see baby, this is perfection...

Eso era lo que más me gustaba del trabajo: el kinder; tal vez porque la risa era la constante que nos hacía la chamba más llevadera, éramos 10 chavos de más-menos dos años mi edad y en el piso de abajo estaban las oficinas de los socios y del jefe. Como yo me incorporé al equipo tarde, me dejaron el mejor lugar, mi escritorio estaba justo en medio y así quién no se entera de todo lo que pasa. A la primera semana ya dominaba los chismes de sitcom, que quién quería con quién, que a qué hora se iba el jefe, que si los doctores se iban de viaje, ad infinitum; y no sólo aumenté albures, sino palabras al ditzionario IQOM como las partículas discordantes que se agregó a las que mataban de risa por aquello de los hombres curpulentos, la alineación de los testos y las friegas intensivas, exhaustivas y extensivas™. Eso sí, puro machote, pero como demo de excel para hacer las tablas de precios, valores y volúmenes, los otros me los reservé para la imaginación porque ni cómo, y más con el Club Paquita que se reunía para echar el chal en la terraza y quejarse porque “la mente es otra cosa, pero el cuerpo pide y no los culpo, eh, no los culpo”.

Se supone que mi puesto era de analista económico™ y aplausos. ¡A quién se le ocurre, verdad de Dios! Y es que sí, en su mayoría me la pasé rellenando el acervo de cupos arancelarios, así que oCUPadísima en el masajeo de datos, las cálculos y las implicaciones (en especial para mis ojitos); ah, pero no, ésa no era la única misión, me tocó de errepé con las invitaciones del coktail (listas de embajadas, universidades y medios, así de fácil), y luego terminé investigando sobre exportaciones de Venezuela y Bolivia y hasta haciendo comunicados de prensa, me indignaba, pero al final cerré con broche de oro como edecán en el Coktail,- por cierto que con Marcos en la ciudad, si los golobalifóbicos hubieran querido hacer un ataque certero contra los neoliberales del país, ése hubiera sido el día y el lugar, gracias a Dios no les pasaron el dato y no nos petardearon que a mí alguito de asco me provocan ambos dos bandos-, así que nada, hice de todo un poco y dicen que es normal. Al final el balance es más que positivo y en mi despedida de martes a las 3 de la mañana hasta lloré.

Quién iba a pensar que terminaría amiguísima hasta del que siempre me golpeaba la silla (si hubiéramos ido en primaria hubiera apostado a que era el clásico ligue de te-jalo-la-trenza-porque-me-pasas-un-resto), y hasta de risa mi enojo porque “no manches, tú te la pasabas viendo el canal 9, ¿verdad Ana Lucía?” y es que me dio por hacer comentarios finísimos en medio del coktail elegantísimo, ps así soy, nadie me enseñó a comportarme en sociedad y ésa es parte del encanto, no los culpo, la verdad. Como tampoco culpo a la otra por regañarme y es que cómo voy a extrañar nuestros paseos por los parques de la San José Insurgentes y el psicoanálisis que nos administramos en treinta y dos días de terapia intensiva y exhaustiva de salvaconciencias, la mitad del FUNAR, los dos cuartos del desempleo emocional de escritorio a escritorio. Definitivo: un mes exhaustivo e intensivo que más allá del cheque, me deja con muchos nuevos buenos amigos, con muchas anécdotas y con una sonrisota de libre comercio impresionante...

lunes, mayo 08, 2006

Las 5 del 5

Karma. ¿No les digo? Una comienza mandando batones y termina recibiendo el bumerang en la jeta, así es esto: el que la hace la paga y ahora me toca responder esto que me reenviaron mAmE y don Febenísimo.

5 canciones de las que conozco toda la letra

I will survive (lo diré hasta el cansancio, en mi soundtrack ésta sería LA canción, casi un leit motif -corrector de estilo pa' mi alemán, urgente-)

Lucía de Serratísimo (por obvias razones)

Jane says (Jane’s Addiction)

Santa Lucía (Miguel Ríos... nomás por aquello del alimento de ego me la aprendí toditita, je, je, el himno)

Come Out and Play (The Offspring: you’ve gotta keep’em separated!! Porque soy pinky- ruda).

Y así de dificultosas ps la de Timbiriche de Payasos y la de Chilanga Banda.

5 lugares poca madre (Feben dixit), ideales (mAmE dixit) para mí

El baño. No hay otro lugar en la tierra como el sacrosanto tocador; como diría Yess, el único sitio en donde uno hace su voluntad y no sólo por tener el trono y poder reinar desde allí (hemos de aceptar que la expresión es nacona, pero k%$da, jamás mejor dicho), sino porque de verdad surgen pensamientos triunfales, nada como la filosofía de regadera...

Mi cuarto con todo y sus lámparas de florecitas rosas y su desorden de tubos, ropa, libros y fotos.

Acapulco. Y miren que es feo de a tiro, pero igual y los recuerdos, qué sé yo. Aca, we, me pasa un resto.

El mar. En cualquiera de sus acepciones; por algo mi subconsciente infantil escogió eso de Lulú MARINA. Amo, amo, amo el mar.

Sólo he vivido esa pequeñez que te hace sentir grande en: Yaxchilán, Delfos, la Alhambra, el Gran Cañón, Farnières, no sé, es difícil escoger una, pero me encantaría volver a sentir eso.

5 mayores alegrías de mi vida

Mi familia.

Amiguitos.

El saber que se puede y querer que se pueda.

El amor.

El dolor que te hace valorar tanto su ausencia.

***¿Cómo se puede resumir a sólo 5? La vida es toda, toda alegría porque es tan subjetiva...

5 cosas que me gusta comer

Frijoles, soy gran fan de todo lo que los incluya (sopes, tostadas, molletes...)

¡¡Chocolate!! Como dice mi pijama: I (L) boys & chocolate... mmm

Alitas de pollo; mi comida favorita, y por supuesto, con huesos y cartílagos incluidos, aquí nada se desperdicia (sí, ya sé, de pena ajena)

Sushi, jamás creí que lo diría, pero en este caso sí se cumple aquello de que del odio al amor...

Limón. Ensalada con limón, sopas con limón, pescadito con limón, tequila con limón, limón, limón, para agriar el carácter, 'í nor!

5 cosas que no me verás usar

Un bikini de tanga brasileña (la pregunta es que no me verás usar, no que no use, je, je)

Vestido de pastelito de Sanborns (de esos de quinceañera estilo taza invertida)

Mocos santísimos, no sé si sea la hora, pero de plano no sé qué responder al cuestionamiento. Uso el GC-trón y es que entre mis fiestas y mi mal gusto soy capaz de usar muchas cosas que luego las fotos delatan a través de los años, ¿yo era la que usaba ese fleco de ocho cuadras encima de esos mallones fosforescentes con el blusón y ese cinturón de 40 cm? Puf, dénme un tiro...

5 juguetes favoritos... (Je, je, ¿o sea? Recuerden que todavía me llegan los mensajes sexosos de Niurka y su papi Bobby)

Mis perritas eran mi mejor juguetito, las pobres.

Mis Barbies; lloro.

La Magic Nursery.

La Casita de los Cariñositos.

¿No es lo mismo juguete que juego, verdad? Mmmm, pues el Voltron del VicBro, siempre me tocaba jugar con la niña que era de color rosa o con el verde (el niñito), pero igual era fan.

BONUS TRACK de mi ego para el mundo:

5 canciones que te gustaría que desaparecieran para que la gente no se acordara de ti y no te llamaran en sus malas copas para decirte que las están escuchando y se acuerdan de ti

Miedo (María Daniela y su sonido Láser, por aquello de “Hoy voy vestida un poco más fresa con lentejuelas que resaltan mi belleza, ten cuidado no me tires la cerveza... Ohohoh, creo que estoy metida en problemas, mi compañero baila que da pena, creo que necesito una aspirina, yo voy al baño y se lo encargo a mi prima... Ciérrole el ojito y él cae redondito... A lo lejos veo a mis padres, ellos aplauden, ¡ay miren qué detalle!... –bueno, hay quienes hasta han visualizado la escena de lo del compañero que da pena y es enjaretado a la prima, incluso han dicho a qué prima, de stress)

Tu forma de ser (Auténticos Decadentes; puf, de oso saber que casi, casi lo de te vi llegar del brazo de un amigo cuando entraste al bar y te caíste al piso, y te vi bailar brillando por tu ausencia sin sentir piedad, y eso de que chocando con la mesa te burlaste de todos, te reíste de mí, y que tus amigos se escaparon de vos, y lo del egoísmo y la soledad que son estrellas en la noche de la mediocridad, pues sí, de oso saber que casi, casi viniste a mí y tomaste de mi copa y me sonreíste así, y eso de que te traté de besar y que me pegaste un sopapo y te pusiste a llorar, y... ¡AH! ¡El clón!)

Recostada en la cama (El Chapo de Sinaloa, jamás en la historia de la humanidad se había creado una canción tan obscenaquísima...)

J’en ai marre (recientemente enmodada en los antros chilangueros, pero cabe aclarar –testigos de por medio- que soy gran fan hasta de Alizée desde hace unos cuantos años...)

Los errores de diciembre, enero, febrero, marzo, nos han llevado a la epidemia que inauguré de que a cualquier canción colombiana yo saltaba, el karma de nuevo y ahora desde La camisa negra hasta la Pollera Colorá me recuerdan que todo se paga en esta vida.

Me doy, pido paz y perdón...
Dos cosas más: ya me di cuenta de que el trabajo no es lo mío, gracias a Diositito el proyecto se acaba el 9 y empezaré a recuperar mi vida, que no me acuerdo ni cómo era. Y paso el karma:

5 pobrecitos victimitos

Conde

Hectorín

Friend

Val

Quacky

jueves, mayo 04, 2006

Notas mentales

Acordarme de recordar...
  • Que si he de casarme lo he de hacer por lo menos con una cuarta parte del amor con el que evidentemente se casaron los novios. Ni en telenovela he lagrimeado como lo hice el sábado. Soooooooo sweeeeeeet (¡queremos morir de diabetes, queremos morir de diabetes!)...
  • Que si he de asistir a otro evento religioso, no he de sentarme cerca de Hectorín; hasta el más devoto fiel se vuelve blasfemo junto a sus irreverencias, y, así como lloré de puritita cursi que soy, lloré también de risa cuando el padrino de rosario se machucó el dedito. Dios castiga, corazón, ¡eres un divino!
  • Que no me tomen fotos junto a Chayocotiledónea porque, o nos sale el complejo de hobbit, o el gigantismo se nos posesiona y ni cómo quihubo.

  • Que no debo hablar de política aunque se me cuezan las habas y tenga tan cerquita a tanto grillito cantor que le sabe de a de veras -más metiditos ni en los intestinos-, y una que tiene tantas dudas y la gente que ve tanto la tele namás me indirecteaba con el anuncio de las sopas Maruchan que para callar a alguien le dan una sopita, por eso le urgieron al mesero que la cremita de cilantro me llegara en primer lugar. Ay ya, Lupe, échate una sopita, decían.
  • Que tuve una de los mejores dates ever; que no hay nada como la actitud gremial para pasársela increíble y que soy fan de la actitud de mis niños adorados; que le bailan y le ríen y le dan tanto a la energía que uno se contagia de felicidad con su vida. Y no sabe si abrazarlos, besarlos o simplemente agradecerle al mundo su existencia.
  • Que la onda Vasequila (termino acuñado de mi chiquitín precioso) es lo mío-lo mío (y no por aquello de Rebelde, uuuuuuu, Rebelde, que no, que no... estas modas que ni cómo, o se es Rebelde o de la comunidad del anillo, tú escoge y yo sigo sin hallarme en este mundo de epidemia de amor, ¿qué soy?, ¿qué hago aquí?, ¡ayudación, porfis!)

  • Que uno nomás no debe chotear frases porque ¡Figúrate! Y luego me da pena repetir que usé hasta el cansancio mi inglés sin fronteras y su foquinsht-foquinsht. ¡Pero ps foquinsht! Me dolían los piececes y mi corazoncito zarandeado, ¿qué querían? Y foquinsht y foquinsht. A ver, qué, qué, qué, qué, ¿QUÉ?, je, je.
  • Que pa’l bailongo esto de los tacones de más de 10 cm induce al malacopismo, así que antes de que el tequila aflorara yo preferí pisar corcholatas y seguirle con la paloma, la margarita y el hidalgazo.
  • Que algún día debo dejar de recomponer (descomponer canciones), no me ha llevado a nada bueno y sólo reitero mi mayor colección (puros osos); y también debo recordar que por mucho que me guste Shakira, los movimientos de sus videos no pueden ser reales, son físicamente imposibles (insisto, están hechos en compu) e intentarlos incrementa la auto-intolerancia muscular. Deberían pasar una leyenda en los videos "amiguita, no seas p&%tonta y no intentes esto en casa (o peor aún, en público), Shakira es una profesional del cadereo y sus hips don't lie, las tuyas nomás no tienen mucho que decir".
  • Que el karma no es una mera coincidencia, aún no defino la dosis que me corresponde por lo mala maldita que he sido, por ser de los peores patanes que Diosito Nuestro Señor ha puesto en esta tierra; pero que en el fondo ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre y ya llevo varias facturas pagadas, espero que mi crédito aguante más, si no es así, sólo pido que me sigan cobrando sin intereses y que pueda seguirme riendo de que la canción que más odiaba se está convirtiendo en mi himno y por puritita manchadez del destino y mis decisiones que nadie entiende: soltería hasta la infantería (y nomás porque soy re-macha le continúo, que si no, aguas). Y el Chapo de Sinaloa la canta como si de veras. “Ella necesita, se muere de ganas...”(eggs y recontra eggs)
    *******Foto vilmente pirateada del Latinblogger *******

Es pleonasmo desearles más felicidad a los novios, pero Piñis y Abuelito-dime-tú, si alguna vez llegan a leer esto, les reitero cuánto los quiero, los admiro y les deseo lo mejor. Gracias a todos por los bodorrios, las risas y el amor. Y más fotitos Blairwitch project/Exorcista con el Latinblogger, ¡qué gusto que estés de regreso, Pp!

miércoles, abril 26, 2006

Etiqueta

Que si porque iba vestida de azul el día del debate, ya soy prácticamente equipo de campaña del PAN (ya ni a los pitufos perdonan).

Que si porque digo que el PRI de Madrazo me da vomititis termino siendo una izquierdosa de tafetán.

Que si me repugnan los nirvanas mesiánicos del Peje ya soy cómplice del sistema y cachorrita del imperio (ejem).

Que si creo que la Mercado es chida (me confieso MEDIO fan de clóset de ella, no del partido) y fue la única que se concretó casi exclusivamente a proponer en el debate ya soy una feministoide (mueran los bras, o cómo).

Que si considero al PANAL... bueno, hasta ellos se consideran así y dicen que los niños y los borrachos siempre netean, así que esos tequilas fiesteros me han dicho más que este debate; aunque yo sigo sin entender por qué en sus fiestas se entrelazan las juventudes madracistas, de verdad no lo entiendo (hay tantas cosas).

Que si porque no me pareció ética la actitud spotista de Poniatowska ya soy más reaccionaria que el producto de la violación del Tercer Reich al Yunque.

Y todos nos etiquetamos y así es más fácil desacreditar, sin argumentos, sin debates, con la silla vacía y la boca rebosante de soberbia. De gustibus non est disputandum.

Pero al final todos estamos igual, nos dividen los grillos y la grilla, y el objetivo de la política (el acuerdo) se desvanece, casi, casi como mi rayito de esperanza, mi pasión por México o mi creencia en que un hombrecito solito puede, ni Jesucito en su santísima gloria lo logró (par-ti-ci-pa-ción, compromiso, decía la buena nueva). Y es que al final no existe Superman y el cambio no depende de un equipo o de un color, de un Mesías o de un orador. Friega un poco saberlo, pero cada vez me ensombrece más el hecho de que cada pueblo tenga el gobierno que se merece, y lo más abrumador es que a más oportunidades recibidas, mayor es la responsabilidad adquirida; porque la Market tuvo razón –no sólo en barrer al Dr. Simi-, sino en decir que el principal problema de México es la desigualdad (de oportunidades, en número uno).

En un país en donde los que se dicen rojillos son amarillos, el pan es azul y las nubes son grises, las banderas no me mueven nada, ya ni bilis, pero en fin, algo habrá que hacer. No sé por qué no les había compartido esta inquietud que envié hace siglos a mis compas por mail, pero igual reiterar no está de más (más que en el debate)...


No soy fan de Dehesa, aunque me parece que algo tenemos que hacer. Tal vez algunos ya están enterados, pero el chiste de esto es juntar firmas de ciudadanos para hacer montón y que el caso Montiel no quede archivado en absolución. Sé que muchos son escépticos de la sociedad civil, incluso yo me considero inocente en ocasiones por el apoyo al concepto, pero también hay que soñar un poquito y ver que el teléfono 066 surgió en gran medida por la presión de unos grupos que organizaron la marcha 260604 y que hay otros ejemplitos que aplauden los trabajos activistas... Es fácil quejarnos, pero si están de acuerdo en que la Montielada es un insulto, creo que no les cuesta nada entrar aquí y poner su nombre, tel. y correo. No sean paranoicos que no creo que 32,000 personas seamos llamadas a declarar por difamación...
La otra es para reducir el financiamiento de los partidos. Y no, no se trata de una propuesta inocua de la juventud en éxtasis que busca el cambio. Alianza Cívica es el ícono de la sociedad civil mexicana, y si tenían dudas, posiblemente el mérito a la democracia de este país se deba a esta asociación, no se dejen engañar por Fox, por plis. Así que no estamos hablando de cualquier iniciativucha que no va a pasar del debate de sobremesa: quitémonos el stand by mental a la de tres... INICIATIVA CIUDADANA PARA REDUCIR EN UN 50 % EL FINANCIAMIENTO PUBLICO A LOS PARTIDOS en Alianza Cívica
Igual y estoy netamente equivocada, así que quien tenga una idea con más punch, exprésela y sáqueme del error. Por lo pronto, y con riesgo a ser abucheada, creo que a veces estas cosas son mucho más importantes que simplemente votar (y eso que votar es básico, fuchi al que no lo haga y al que diga, sin conocimiento de causa, que anular el voto -votar en blanco- es sinónimo de abstención porque entonces úrgenos un cursito de elección pública). Y si están de acuerdo pásenla, si no se embarazan...
Ana Lucía dixi

domingo, abril 23, 2006

Karma

El folclor era como de película de Carlos Marcovich, eso sí, la fotografía impecable; la quinceañera como de pastelito de Sanborns y no podíamos quitarles la vista a los chambelanes con su smoking de chalequito y corbata de moño rosa, pero por burlarnos y haber reducido la velocidad para verlos mejor, el camionsote nos detuvo el paso iniciando la odisea. Y es que todo en esta vida se paga, hay una cosa que se llama karma, que básicamente emplea los principios de la física porque a toda acción corresponde una reacción; por eso parecíamos neurocidas intelectuales al no poder parar de reír después de recorrer en reversa Tepoztlán mientras el surrealismo de la tarde se iba adueñando de la parejita del coche de atrás que en medio del drama en el que estábamos continuó besándose, o del señor que con todo y que iba cargando un sillón rojo estilo Luis XIV, avanzaba más rápido que todos los presentes que por nuestra culpa había acumulado el tráfico.
Uno no sabe cuándo le va a caer la maldición del pago de factura porque la vida tiene un humor negro parecido al albur, y resulta que la fidelidad de la ley de acción y reacción se contradice ya que no necesariamente el karma se regresa con la misma magnitud o en sentido contrario de la acción, qué va. De allí que no es bueno invocar -o evocar- fantasmitas cimentados en ficciones alcohólicas. Todos se ríen –no tanto como yo- cuando recuerdan que en mi desvarío mezclé hasta el pasado y yo me lamentaba por un tal “JoséJulián”, claro, al día siguiente las burlas me las hacía yo por el remix de mis exnovios: la pesadilla de cualquier desencantado del amor: juntar a los tormentos en uno solo. Por eso en la comida, Chío-San tuvo que contener la carcajada cuando vio que, después de haberme echado porras “sí, vas, está muy lindo”, el tipo se presentara bajo el estigma con el que sus padres lo habían bautizado y mi cara de paranoia porque pensé que ella o el Kiddo lo habían hecho a propósito para provocarme un estado casi neurótico, “qué onda, soy José Julián, mucho gusto”. ¿Quién se atreve a ponerle cara de fuchi a la vida con estas ironías?
Y por si fuera poco, a unos cuantos kilómetros y horas de allí, mi celular quedaba desamparado bajo la custodia de estos babosos que me regresaron la broma malcopina ya que por encontrarme a fulanitos y sutanitos en el antro, abandoné el aparatito en la bolsa y cuando regresé ya tenía dos mensajes: Bienvenido al HOT NEWS de NIURKA SEXO. Tómala mi reina chula, si es que todo, todo, todo se paga en esta vida, pero ¿por qué tenían que suscribirme a ése?, están viendo y no ven, habiendo RBD al 21111, o qué sé yo, deportes, Kbuena, ligar, hasta Origel, caray, pero no: sexo, chas.
El que la hace la paga, así es esto del karma, si es que “lo de Guish es un adelanto de lo que te espera por el Rockcito”, decía la Chief después de que yo me cortaba las venas con la granola, pero también sé que puede ser peor, ni modo, uno tiene que aprender a ser responsable de sus actos. Si es que las llamadas de madrugada, cuando por primera vez en mucho tiempo el cansancio le ganó a la fiesta, no fueron más que un purgatorio de culpas, me queda clarísimo. Ahora a seguir esperando a ver cómo se sigue riendo el destino con mis bromas de AM trasladadas a su humor de FM, puede ser todo menos aburrido, eso sí que tiene mérito...

P.D. No quiero aparentar inocencia, pero juro que no le entiendo por completo: “Usa una cadena que abarque tu cintura y piernas, ciérrala con un candado. Esconde la llave para que lo vuelvas loco de desesperación. ¡Gózalo! Niurka”

miércoles, abril 19, 2006

La loca de la casa

Recuerdo que eran mis amigos de la carrera en el patio de mi primaria; me acuerdo que había un escenario y ellas hacían algo como una tabla gimnástica con ropa negra; me acuerdo que yo estaba sentada en una mesa y bebía una cerveza (de esas deliciosas de caguama en vaso de fiesta rojo), estaba feliz y los pies colgaban fascinados siguiendo el ritmo. De todo eso me acuerdo perfecto, pero lo que me da mucho coraje es no poder acordarme del chiste, porque me despertó la carcajada que hasta lágrimas produjo y en la madrugada me di pena ajena. La loca carcajeándose en medio de sus sueños y de la oscuridad, de película mexicana ochentera de terror. Gracias a Dios duermo sola...
***Sorprendente que a pesar de que últimamente esté tan cansada, me dé el lujo de soñar. ¿Algún día regresaré a dormir más de cinco horas diarias?, ¿algún día recuperaré mi vida? Lo que es tener ganas de pagar impuestos, si desde luego...

domingo, abril 16, 2006

Pulseras

El papá insinuaba lo molestia que le causaba mi búsqueda de gitanismo sin teoría; la mamá hacía paralelismos bastante desafortunados con el sonido que se producía en mis brazos y los cencerros del ganado, al menos sé cuándo vienes en camino, justificaba; el VicBro le hacía honor al choque generacional e incluso llegó a afirmar que le parecía una de las mejores modas contempóraneas; aquél innombrable nunca dijo si sí o si no, simplemente contribuyó a aumentar 3 a la lista. A mí me gustan mucho, soy cursi y me hacían sentir cerquita de ellos porque todas han sido regalos o compartidos; por si fuera poco, el ruido lograba que un extraño efecto psicotatemético me hiciera sentir más viva y, para mejorar el panorama, contribuían a reducir lo estúpidamente flaco de mis muñecas.
Así que no me molesta ni medio gramo ir todos los días con trajecito al trabajo; no me molesta ni un poquitito tener que lidiar con los tacones y dejar los tenis para otro día; no, no me molesta ni siquiera peinarme y olvidar mi desgreñé al natural; lo que sí me duele fue haber abandonado mis pulseras, ¡me siento desnuda, qué stress!
Pero siempre las voy a llevar en mi corazón, niñas. A mi verdeportivo Cali, porque al principio me parecías fea de horror, pero poco a poco fuiste ganándote mi corazón. Un brindis muy especial por la azul-Klann, por eso. La Roja-Cábala que compartía con mi ahijadita, ciao nena. A la de color bandera y acento divino, porque hice hasta lo imposible -consciente e incon- por deshacerme de ella y jamás lo logré, fidelidad extrema. A la de Zacatecas por la apuesta. A la BEST-FRIENDS-4-EVER que se dividió en muñequitas del FUNAR. Al regalo de la Cuchis con su indirecta malacopísima por ser la primera en casarse y restregarme en la cara mi indiferencia al compromiso: San Antonnis... Jelp!! se me está llendo el tren. A la historia que me regaló la mami y sólo Mer se sabe de memoria. Y por último, pero no por eso menos importante, a las otras dos de tías. Las quiero, bonitas...

viernes, abril 07, 2006

Chambita

Dicen que la primera vez jamás se olvida. Pues bien, hoy empiezo mi primer trabajo oficial, así de ir vestida de trajecito y de empezar a desarrollar lonja intelectual, de ser PEA y de todas esas cosas horribles que le pasan a la gente cuando crece. Pero calma, que no panda el cúnico porque con esto no se acaba el mundo. La esquizofrenia permanece constante, nadie se explica mi decisión de éste sí y los otros no, yo más o menos, pero siempre me ha costado hacer entender a la gente mis alborotos. Lo que sí es que ayer se me rompieron muchos paradigmas. Dicen que cuando uno menos busca más encuentra, yo no estaba buscando (ya qué, si lo sabe Dios...), pero desde el año pasado al mundo le ha dado por verme cara de urgida de todo, hasta de chamba, caray. Yo me negaba y agradezco a todos los que se preocupan por mí: tan divinos, los quiero.
Hasta ayer planeaba todo y analizaba concienzudamente pros y contras; hasta ayer vivía un letargo con tintes de lamentos de flojera, terapias y el estrello; hasta ayer cambié mis “principios” de que sólo si había buen billete aceptaría un trabajo que no me encantase (amo el subjuntivo); hasta ayer canjeé mis estigmas así, súbitamente y sonriendo.
Ayer llegué a la entrevista toda desganadota -más porque mi amiga me lo pidió que por interés propio, me repetía-, y de pronto me encuentro trabajando en un área que no me gusta naditita (creo, habrá que ver), pero con un jefe fenomenal, con gente súper, y sobre todo con mi escritorio pegadito al de una de mis mejores amigas (la mitad del FUNAR compartiendo oficina, freaky). Lo mejor es que el mundo me sigue dando la razón, es malo extremar negros o blancos, ahora hasta Judas (la mismísima encarnación del demonio terrenal) resultó ser gnósticamente picudísimo, bárbaro. Por eso ya no le veo cara fea al comercio internacional, a los aranceles, a los cupos, a tanto calculito extremo y a excel, igual es un proyecto de un mes y si salgo muy fastidiada no volveré a ver nada de esto en mi vidita, tal vez es mi camino; lo importante es que, a diferencia de la chamba del IFE, de FAE y de las otras, no lo pensé y dije que sí hasta para mi propio desconocimiento. El timing no pudo haber sido más generoso, ¡un mes de friega total para poder hacer el viaje sin remordimientos! Motivación real, no sé si caí en planito o sigo. Soy feliz, estoy nerviosa.

jueves, abril 06, 2006

Me duelen los ojos...

“¿A leed? ¿Y pada qué?” decía Mimoso ratón al profesor Memelovsky mientras empezaba la música: En los libros hallarás (tin-tin-tín), el tesoro del saber (tin-tin-tín), para ti todo será (tin-tin-tín), si aprendes a leer. Pues son las letras/la clave/secreta/que a mundos nuevos/te deja/entrar. Yo sólo digo: sheen-ga tu mail che Memelovski, dedícate a hacer tus micromemechips y deja en paz a los niños, leer no es bueno, no le crean niños, leer es malo, muy malo... ¡Cochina tesina! ¡Devuélvanme mi vida! ¡Ladrones, asesinos! ¡Genocidas neuronales! El tesoro del saber y un /(&$"%...

martes, abril 04, 2006

Patológica

* Si la cocina de mi casa hablara... Con esto del cambio de horario ya no supe ni qué hora era, pero había amanecido y el Kiddo e Irera seguían disertando; a mí me habían perdido en alguno de los temas porque ella sacó a colación un libro que leí hace mucho; y es que Camus siempre es una buena referencia. Sé que es un poco insolente, pero igual me vale reintegrar a mis traumas fragmentos de La caída, ya ni petz, me absorbe el existencialismo.

Las personas se dividen en tres categorías: las que prefieren no tener nada escondido que verse obligadas a mentir, las que prefieren mentir que no tener nada que esconder, y aquellas a quienes les gusta al mismo tiempo la mentira y el secreto. Todos me lo decían, pero cuando uno es necio no hay de otra, por eso fue tarde que lo entendí, pero lo logré. Comprendí incluso a quienes se provocan cortadas en el cuerpo por el simple hecho de que el dolor que ellos mismos se inflingen es el único que pueden controlar; yo las únicas pérdidas que puedo controlar son las suyas. Es enfermo, pero ahora hasta sonrío porque lo entiendo y suspiro ante la genialidad del pastel de chocolate que a través de las endorfinas me dio la lucidez que le faltaba a mis días sobrios. Ver a la Sis llorando por aquél (lloraba hasta con las canciones más inverosímiles, ¿pasito tuntún?) también me ayudó a saber que todavía no estoy lista para pasar por eso otra vez, y por eso no quiero un compromiso porque todo viene en cadenita, estoy mal por cosificarlos, inventariarlos y luego verlos como futuros exes y precisamente por eso no puedo, ahorita no, no quiero sumarme otro riesgo de encariñarme y volver a perder, aún no estoy lista. No me gustan más que las confesiones, y los autores de confesiones las escriben sobre todo para no confesarse, para no decir nada de lo que saben.
La patología tiene sus orígenes en el pasado: nunca había perdido y de pronto en cuestión de 400 días perdí mucho. Perdí la ilusión del sentimiento porque sólo había amado dos veces y de la nada se me fue mi primer amor con una despedida de cachetada porque la vida es incomprensible cuando se pierde de esa manera; después perdí al amor-de-mi-vida™ entre peleas desgastantes y un exceso de amor absurdo; detrás de él se me perdieron no sé cuántos sueños. Se me fueron mi abuelito, mi tía, mi abuelita y mi perrita en tiempo récord; aquello era el maratón de los funerales. No, es la muerte reciente la que queremos de nuestros amigos, la muerte dolorosa, nuestra emoción, es decir, a nosotros mismos. Perdí también la seguridad que me daba tener físicamente cerca a mis hermanos. Y para colmo perdí mi salud porque mientras todo el mundito feliz se me caía, mi autoestima golpeaba a mi sistema inmunológico y la propensión que tenía de que a los 80 años me diera artritis se me adelantó (psicosomas, ya ni sé). Cuando el cuerpo está triste, el corazón languidece.
Nunca me preocupé de los grandes problemas más que en el intervalo de mis pequeños desahogos. Es absurdo y lo entiendo, el problema es que mi mecanismo de defensa aprobó la construcción del muro en la frontera y me tiene en un bloqueo a pesar de las manifestaciones en contra (nadie ha tenido tantas porristas como él, impresionante). Por eso me costó tanto aceptar al Rockcito la primera vez; lo hice y fui feliz, mucho, pero después vino lo de Culiacán y las metidas de pata del baboso que de plano nos costaron la relación, bueno no, fueron mis miedos los que la echaron para abajo, aunque su tontería y su mundo no cooperaron. Así fue como de verdad pensé que me le había presentado en forma de obsesión, pero me volvió a convencer con el método de las mariposas mientras yo insistía: no quiero oficializarme, no me interesa, si quieres seguimos saliendo, pero no estoy dando exclusivas ni compromisos. No me creyó y no hubo poder humano, y a mayor ruego, más diva yo y me caí pésima y él peor porque me hacía sentir mala. Al principio se lo dije por las buenas y claro que sí, amigos para siempre means you’ll always be my friend; al ratito me di cuenta de que no había captado el mensaje y se lo advertí, más vale perder un hombre que la paciencia, así que no me retes, y fui indiferente, mucho, mucho, y mientras más yo, más insistente él. Luego me enojé, y yo soy de las que se vean feas de acuario cuando se enojan, cosa que me ponía aún más molesta, así que grité, pataleé y me lucí en el patanismo: vomitivo. Pero no, no captó.
Para ser feliz es necesario no ocuparse demasiado de los otros. Por más de un año me hice acreedora de un sentimiento que no merezco, porque estoy tan bloqueada que no puedo y me siento mal, por eso lo quería fuera de mi vida; y demostró y dejó sin palabras porque no veo qué es lo que vio en mí que pudo parecerle tan bueno como para seguir. Para dejar de dudar hay que dejar de ser, sencillamente. Amiguitas decían que qué tonta, que al tipo guapísimo, divertidísimo y monísimo se le caía la baba por mí, que era el típico sueño de todas, incluso era el sueño que yo tenía (-aba-ía, pospretérito, o sea, pasadísimo). Tanta barrera no era justa ni para él ni para mí; ya pasó más de una semana y estoy convencida de que fue lo mejor, lo intenté y ése era el único trato: intentarlo y estar sólo con él, sucedió y hubo días en los que el piso ni se sentía, las mañanas eran de sonrisa de idiota y hasta había voces de niñitos por el teléfono, pero luego Freddy Kruegger volvió a espantarme porque el nivel de madurez del muchacho es infinitamente superior al mío y yo sigo estancada en los lunes kadampa, los martes de cinencasa, los miércoles de aquelarre politólogo, los jueves de klann, los viernes funar y los sábados ladie’s night. Estaba yo contento con todo, es cierto, pero satisfecho de nada. Cada alegría me hacía desear otra. Iba de fiesta en fiesta. Me acontecía bailar durante noches enteras, embriagado de seres y vida. Sus planes cada vez me incluían más y más y a mí también me hacía mucha ilusión el viaje a Cali en junio, su graduación, la mía, nuestra fiesta, estar con él... Pero el miedo es más grande, incluso más que su insistencia: “creo que te asustaste y ahora es cuando más me necesitas para que no se pierda esto”. Pero no entiende que el amor no lo puede todo, si lo sabré yo que siempre he visto el adiós con un montón de sentimiento atrapado en la conciencia.
Igual me da un poco de coraje porque si sí era EL qué pésimo timing, no le tocó el carruaje convertido en calabaza, pero el pobre padeció mis peores días, por eso a veces siento que lo que le hacía ilusión era el afán proteccionista de algunos a los que el libre comercio les saca roña, no sé, lo que me queda claro es que lo que menos he necesitado en los últimos dos años ha sido un abrazo marca no-te-preocupes-sunshine-que-aquí-estoy: guácatelas. Somos los primeros en culparnos; es necesario, pues, comenzar por extender esa culpa a todos, para diluirla. Me gustaba más pensar que el santo estaba de parranda y que me estaba quedando mal a que me hubiera encontrado el amor tan pronto, porque yo no estoy bien y no voy a estarlo con alguien a mi lado. Así es el hombre, mi estimado señor; tiene dos caras: no puede amar sin amarse. Todavía no puedo y sólo así iba a lograr hacer entender al Rockcito, y aún así cómo lo voy a extrañar, es esquizofrénico, pero cómo me hace falta. Porque mientras más me acuso, más derecho tengo a juzgarlos. Aún mejor, hago que se juzguen a sí mismos, lo que me alivia en proporción. Al final lo que menos me gusta es saberme débil y cursi, con el sentimiento de fracaso porque sólo quería compartir risas y lo superficial, pero oficialmente me declaro incompetente, al menos en el corto plazo. No podemos nunca afirmar la inocencia de nadie, mientras siempre podemos afirmar, con certeza, la culpabilidad de todos. Todo hombre es testimonio del crimen de todos los demás.
Caminaba así en la superficie de la vida, como en palabrería, sin ninguna realidad. ¡Todos esos libros apenas leídos, esos amigos apenas queridos, esas mujeres apenas tomadas! Hasta me sorprende la razón de mi comportamiento con todos los demás, la patología es evidente y no la veía. Como si hubiera querido pagar a todas las mujeres con la deuda que había contraído con una. Soy egoísta, qué horror; me encanta saber que por primera vez estoy conociéndome conscientemente, y tengo miedo, es algo que no quiero compartir, quiero disfrutar al máximo este sentimiento y se vale querer entenderlo sola hasta que pueda decir que el miedo al riesgo de volver a perder se vaya. Cada exceso disminuye la vitalidad y por consiguiente la sensibilidad. El libertinaje no tiene nada de frenético, contrario a lo que se piensa, no es más que un sueño. Lo que sí no se vale y ahora lo entiendo, fue involucrarlos de manera inconsciente porque hay veces que la gente escucha lo que quiere oír, y por mucho que yo advirtiera que nada de títulos (ni el de la carrera) ni de sentimientos, esas cosas son más volátiles que la Franja de Gaza, pero bueno, si no leyeron el reglamento tampoco acepto el cien de culpa. Quiero que sepa que siempre he tenido éxito, y sin gran esfuerzo, con las mujeres. No digo que yo haya logrado hacerlas felices, ni siquiera ser feliz yo gracias a ellas. No se vale haber dejado mal al género porque las rudas por lo general lo somos por mariconas, y, como dice el Kiddo, pobre de la próxima que esté con él, porque tristemente el desbalance de karma en el mundo es real, pero de ése sí yo no tengo la culpa. Aparentaba ser tan duro y nunca pude resistir el ofrecimiento de una copa o de una mujer; puesto que tenía necesidad de amar y ser amado, creí estar enamorado.
Desde el momento en que comprendí que había algo en mí que juzgar, comprendí también que había en ellos una irresistible vocación de jueces. Las personas se apresuran a juzgar, para no ser juzgadas ellas. Es increíble la simbología del subconsciente, sigo asombrándome con la capacidad que tenemos de darles vuelta a los problemas por el temor de enfrentarlos, estoy aprendiendo y me vale que mi identidad freudiana me diga que chinchín el que llore, para la próxima prometo llorar hasta el vómito y la inconsciencia cuando pierda algo, así sea un partido de la selección, me vale, pero yo ya no me vuelvo a tragar ningún trauma...
La libertad no es una recompensa ni una decoración que se festeja con champaña. Es una tarea, por el contrario, y una carrera a fondo, muy solitaria y muy cansada. No hay champaña ni amigos que levantan su copa, mirándote con ternura. Está uno solo en una sala triste, solo en el banquillo de los acusados, frente a los jueces, y solo al decidir, ya sea frente a uno mismo o frente al juicio de otros. Al final de toda libertad hay una condena; he allí por qué la libertad es un fardo demasiado pesado para cargar, sobre todo cuando se tiene fiebre, o se tienen penas o no se quiere a nadie.

"Sé qué hay en tus ojos con sólo mirar, que estás cansado de andar y de andar, y caminar girando siempre en un lugar. Sé que las ventanas se pueden abrir, cambiar el aire depende de ti, te ayudará, vale la pena una vez más.
Saber que se puede, querer que se pueda, quitarse los miedos, sacarlos afuera; pintarse la cara color esperanza, tentar al futuro con el corazón.
Es mejor perderse que nunca embarcar, mejor tentarse a dejar de intentar, aunque ya ves que no es tan fácil empezar. Sé que lo imposible se puede lograr, que la tristeza algún día se irá y así será la vida cambia y cambiará. Sentirás que el alma vuela por cantar una vez más. Vale más poder brillar que sólo buscar ver el sol." DT (y no, el hecho de cerrar con esta canción no indica que le voy al PG, ¡que Dios me ampare!)

miércoles, marzo 29, 2006

Búshila y guácala: the nation's struggle to define itself

No es la primera ni será la última vez, hasta en eso estoy de acuerdo conmigo. Ahora resulta que van ganando la guerra (no te rías, Ana Lucía). No, si de plano su ego y distorsión de la realidad tienen más punch que las mías, qué digo las mías, que las del doctor Simi (tampoco te rías que se enoja), aunque en cinismo sí lo rebasa y por mucho. Dice Openhaimer algo que compro y sin rebaja: “los republicanos podrían estar tratando de usar la fiebre anti-inmigratoria como una cortina de humo para desviar la atención pública del fiasco de la guerra de Irak.”
Parece que tanto afán por adueñarse de la energía mundial lo está dejando sin energías: el representante del partido Republicano pierde cada vez más “cariño” de sus súbditos (increíble, pero cierto: se sigue superando y ahí va cada vez más pa’bajo) y pierde cada vez más poder sobre sus símiles; tal vez fue porque sólo trabaja en, y no ve The West Wing, que terminó escogiendo a un tipo como Mr. Card para el cargo de Leo McGarry (eso sí fue un insulto, Dr. Simi), y resulta que Bolten ocupó el cargo de Josh Lyman (¡pero perdón!, no se metan con mi Joshito) en el primer periodo de W. Bush. El nuevo jefe de gabinete es todo un galanazo, hace motocross (setzi) y toca el bajo en su banda (sí, tiene un grupillo y su hija es la vocalista ¡¿?!), y perdón, pero la historia me da la razón en que ha resultado más eficiente un coscolino en el poder que un puritano, esperemos que ahora las cosas mejoren un poquitito porque al parecer el hombrecito fue deficitario en su tarea pasada, pero yo tengo la ilusión de que tal vez este cambio de gabinete ayude a un mayor entendimiento con los medios y con el ala ruda de los Republicanos semi-fascistoides. Pongamos changuitos para que la propuesta Kennedy-McCain supere la Sensenbrenner dentro de la mezcolanza que harán.
Se ha demostrado que la humanidad no viene por pertenencia a un partido o a otro, por eso existen senadores como Lindsey y Tancredo (úrgele transfusión sanguínea, es más, que le revisen el pulso porque el man ya ha de estar helado). Y sólo haría falta escuchar las palabras de aliento de Búshila “a plea to Americans divided by doubt: Do not give in to despair and do not give up on this fight for freedom”, diciendo para los guerreros del desierto iraquí, pero el mismo discurso no aplica para los que tienen su batalla en el desierto de su territorio, en el sur, oeste, centro, este y norte, porque si algo es cierto es que México no está ganando el debate migratorio en Estados Unidos (a Fox nunca le cayó el veinte, hasta da ternurita), lo que sí ganamos -en este sexenio en particular- fue la competencia: número uno en la exportación de personitas a Yu-Es-eI, ¡yei! Tan orgullosos.
En fin, es raro que en algún momento la realidad sea más divertida que las series de Warner, pero ahora sí que me tienen en ascuas ambas. ¡Qué stress! Aún no se sabe cómo va a acabar mi ficción preferida (TWW), yo todavía tengo esperanzas de que Santos llegue a la presidencia, pero si su esposa se sigue poniendo panchera por una tanga pues no sé ni cómo lo logre, ¡una tanga, por Dios! Y es que para mí no es casualidad que, en la serie, el candidato Demócrata para la presidencia sea hispanísimo (como dice Jorge Ramos, “porque el primer presidente latino ya nació”), como tampoco es casualidad que en la película ganadora del Óscar (Crash) se haga un retrato tan generoso de los residentes latinos a diferencia de las demás "razas" plasmadas, y como tampoco es casualidad que el tema migratorio se esté postulando como EL issue para el voto del próximo noviembre y no me extrañaría que la euforia durara hasta 2008; si es que el terrorismo está tan out, sino pregúntenle a ETA...

domingo, marzo 26, 2006

¡¡La Cuchis se casa!!

La Cuchis se casa. La Cuchis se casa y de verdad, así en serio y en este año. ¡¡¡¡¡La Cuchis se casa!!!!! Ya sé que ya lo esperábamos, ya sé que ya estaba advertida, pero es que es tan fuerte que llevo meses tratando de digerirlo. Todavía parece que fueron ayer las noches de divas, los precopeos, los Workas y ellos, pero la Cuchis se casa y está feliz. Yo ya sabía que esa noche se oficializaría el compromiso, Sis me había llamado en la tarde para decirme que el Gansito ya le había advertido, pero que mantuviera la sorpresa, igual cuando me habló del restaurante para contarme que ya tenía el anillo (por favor, esto es serio), gritamos juntas y me emocioné como si de verdad estuviera sorprendida. El Gansito se rayó con la originalidad y yo me reí horas de la ocurrencia, tal vez porque suena a chiste local, pero haberse puesto de acuerdo con los polis para que los detuvieran e hicieran todo el teatrito me pareció lo más tierno del planeta, sí, el Gansito es un buen tipo y tiene muy buen gusto hasta para mandar a hacer diamantitos.
Por eso esa noche festejamos. La Cuchis quería presumir la joyita así que armamos la fiesta con Kiddo, Becoreta, la Flags y yo, y siempre se me olvida que nunca es bueno pedir tres botellas. Por eso cuando estaba en el baño y vi a la quinceañera, traté de esconderme, pero ya era demasiado tarde; lo bueno es que su nivel etílico era superior al mío cuando afirmó que me conocía, ¿de qué te conozco? Me conoces por Fulanito y Sutanito, ¿te acuerdas? Y la socia por supuesto que se acordó, me muero de risa porque hasta me abrazó, sus quince años aumentaron un nivel y ahí, con las vejigas llenas, nos reímos del pasado y nos llamamos socias, y una vez liberadas de la presión urinaria, el baño se convirtió en el recinto sagrado del chisme, porque así pasa cuando hay dos mujeres (sin) un camino, creo que hasta intercambiamos los teléfonos porque la chiquitina tiene dudas sobre la carrera a elegir: es un bebé.
Y si ése se puede catalogar como el pasaje más extraño de la noche, el de José María quedaría como el del oso. Fue terrible. La Cuchis me llevaba a la pista, queríamos bailar hasta que se detuvo a saludar a un tipo, al principio juré que era algún amigo, así que cuando me lo presentó se me hizo de lo más normal; todavía se me hizo muy lógico que la babosa le pidiera al individuo que me abrazara porque estaba muy triste por el Rockstar (¡qué stress!, lo peor es que era cierto, y es que eso me pasa porque el día anterior mis neuronas habían llegado a su punto de inflexión -por eso a partir de antier seré cada vez más tonta-, y es culpa de sus papás por haberles puesto nombres que se mezclan tan fácilmente y que hacen que una ya no sepa en la vida real si el Rockstar y el Rockcito existieron o qué), pero después del abrazo de la estatura perfecta y de que lo vi bien, me cayó el veinte y mi alma se desbordó en naquez, “¡Ay, no manches! ¡Eres el novio de la Mori y el ex de Pau Rubio!”, así lo dije: la Mori y Pau Rubio, y lo que es peor, antes de que el tipo terminara de reírse y de irse, yo lo despedí cantando pau-pau-paupau-paupaupau-paupau. De oso. Pero la Cuchis se casa y hasta yo me perdono el dolor de cabeza que he tenido todo el día y la pesadez corporal porque la Cuchis se casa y yo soy feliz al verla tan feliz...