miércoles, junio 29, 2005

The American Dream (Episode 2 – Grande y Cañonsísimo)


Grand Canyon Posted by Hello

Después de estar con el Vic Brother enOhio (qué chiste tan malo, quien no lo haya entendido ¡regocíjese!, seguro goza de un coeficiente intelectual superior al mío, no se preocupe) nos dirigimos a las 4 de la mañana à la Go West -mmmmh, no tanto- para llegar a Cleveland y volar a Nevada; los hermanitos lelos estaban tan cansados que sólo subieron al avión y ni cuenta se dieron del gordito que se sentó al lado, de que cobraban $5 dólares por escuchar la película y de que los demás ya habían comido; no importó porque nos repusimos para pasar una noche en Las Vegas, ya que al día siguiente llegarían los papis y la familia Telerín recorrería la Ruta 66 rumbo al Gran Cañón del Colorado.
Since Bruce Springstein, Madonna way before Nirvana there was U2, and Blondie and music still on MTV. Todo salió como en planos; lo único que falló fue mi error de cálculo por no haberme comprado el soundtrack de The O.C. California, here we come, right back where we started from (hasta hoy me arrepiento y tengo pesadillas por bruta e indecisa, por cierto que cada vez está mejor y mañana es fin de temporada, no puedo creer que se haya muerto Cal, muy fuerte), así que en la carretera íbamos escuchando lo que el padre nuestro de cada día-copiloto consideraba. Her two kids, in high school they tell her that she's uncool. But she´s still preoccupied with 1985. Por bendición sólo fueron cuatro horas interrumpidas por un descenso light en la presa Hoover, en el lago Mead (sí, Pamela y Tommy Lee) y en Kingman para comer.
I'll spread my wings and I'll learn how to fly. I'll do what it takes ‘til I touch the sky. And I'll make a wish. Take a chance. Make a change and breakaway. Mi primera impresión del Parque Nacional del Gran Cañón fue: ¡Qué timo! Tan cerca del desierto en plena colección primavera-verano y yo con este frío de primer mundo. Pero todas mis quejas se hicieron chiquitas y me arrastraron a su tamaño cuando lo vi. No más reclamos. "La edad la llevo prendida en la solapa de mi alma, de aquella prisa vivida sólo me queda la calma." Yo quejándome hasta de mi edad, pero cuál es el punto de comparación entre una criaturita de 25 contra una de cinco millones, porque no cabe duda de que está vivo y de que es uno de los mejores atractivos turísticos que tienen los vecinos (aparte de Disney y uno que otro hey-baby). Eso sí, los dos somos bellezas clásicas y uno no puede creer la maravilla de la naturaleza cuando se pone a admirar los colores; la tranquilidad en ocasiones interrumpida por hordas de turistas de aquí y de allá o de una ardillita o venadito despistado; del viento que jugaba sin mi consentimiento con mi cabello y mi estabilidad terrenal y esa panorámica que vuelve humilde al más soberbio. Out of the darkness and into the sun. But I won't forget all the ones that I love. I'll take a risk. Take a chance. Make a change and breakaway.
Ni cómo hacer gala del vértigo que me da por padecer cuando se me suben los humos porque mi éxtasis era superior a mis fobias y estaba como pasmada en el deleite. Como diría el turista, yo sólo exclamaba interiormente: Holly Guacamole! Y como para no perder la costumbre, esta princesa caminando por la vida haciendo osos porque no solté mi camarita ni para tomarles fotos a los insectos o a las florecitas rarísimas que encontraba. Claro, todo el mundo con cara de pobre-niña-citadina-nunca-ha-visto-un-grillo-en-su-vida, pero la culpa la tienen el Vic Bro y los papis que me regalaron una cámara con una memoria de 512 megas. Estaba peor que el año pasado cuando del camino Sidney-Canberra yo iba con el hermano: ¿qué es ese animal? Una vaca, Ana Lucía, se llama vaca-cow. Ay, no, está muy rara para ser vaca, ¿sí es una vaca?, pues qué loco. Sí, sí es, pero no es de las que conoces, también entre las vacas hay razas. Ah, ¿y qué es ese otro animal? Una oveja. Ay no, no parece ovejita. Y logré desesperar a mi hermano jobiano hasta dormirlo para despertarlo al segundo: UN CANGURO. Te juro que vi un canguro y me pasó como a Pedro con el lobo porque ya nadie me creía hasta que ya no fue uno, sino cientos de canguros al lado de la carretera y las señales de tráfico se unieron a mi súplica: Cuidado con los canguros. Así de emocionada estaba en la I-40 cuando vi las señales: Cuidado con los venados. Sí, súper rota. Toda la vida queriendo ser princesa de Disney en el bosque de los venados y los animalitos. Ni modo, soy citadina y de no ser por los colibrís del jardín, los animales de ciudad son horribles y no salto de emoción por un ratón, una cucaracha, una palomilla negra o una araña patona; en algún lugar me tenía que salir la afición.
Y para no caer en el mohavismo o el hopismo descriptivo del amigo californiano con su “it is just a big hole, is there really more to say?”, yo dejo de describir esta excursión geológica, pues seguir contando sobre esa maravilla sería como blasfemar a la naturaleza y me quedaría corta después de los 500 km de largo y los 15 de ancho que el río Colorado esculpió, si quieren más orgasmos oculares ya saben en dónde (hay quienes dicen que la Barranca del Cobre es aún más bonita y yo ya no puedo esperar para ser millonaria e ir... desde luego, no tengo saciadero).
Como le dije a la mami el día que casi me da el patatús caray-tan-cerca-que-estuve cuando supe que Joey (Katie Holmes) mi casi contemporánea se iba a casar con Tom Cruise el-amor-de-mi-vida: es que Estados Unidos es súper gringo. Nadie más obvio que yo, pero cómo no hacer esos comentarios cuando nos quedamos en un pueblito-ciudad (o como dice Mike-treat-me-once, no se puede considerar ciudad si no ha tenido un Wild on!, pues pueblo será, pues) fundado en las glorias de una carretera que hizo historia a finales de los 20: la famosísima Route 66. Yo tengo que aceptarlo, jamás había oído ni su nombre, menos iba a saber que era una carretera de 2,500 millas de este a oeste hasta que un colombiano me hizo sentir indigna del Maratón “todo el mundo lo sabe, sale en las series, en las películas, hasta los Rolling tienen una canción, es de cultura general valor dos kilómetros”. ¡Auch! Ahora ya sé que it is not a Highway, it’s a Hi-Way y que it winds from Chicago to L.A.
Lo mejor, ya sé que una vez al año en Williams es el Rally Nacional de HOGs: de los choppers malos malísimos que nos tocó presenciar. Sí, nos tocó la fiesta de las fiestas de la región, compartir restaurantes, hoteles y bares con los Harley Davidsonianos venidos a menos; ya todos los traíamos de bajada, en especial el papi: seguro hace unos treinta años sí eran rudos y eran malos-malos, y es más, seguro esas señoras eran unas güeras guapísimas. Es que la verdad, a los sesenta años andar arrastrando tatuajes como resquicios de los veinte encima de la moto de tu “chico” y andar en shortcitos con ocho kilos de celulitis no es nada sexy, o tratar de ser rudo a los setenta ya es de dar risa y si ni ellos se respetaban, cómo querían que nosotros lo hiciéramos. ¡Quiéranse, porfis! Total que fue un espectáculo de diversión para aquellas noches de montaña in “the main street of America” yabadabadú. Pero uno aprende de todo el mundo, como nosotros que escuchamos al grupo cantando en vivo: “Some people ask for Pepsi, some people ask for Coke, but everybody’s saying democracy is a joke”... Gotta tell ya dude: just cool, unbelievable awesome & hilarious!!!

sábado, junio 25, 2005

Listoncitos


Made in the U.S.A. Posted by Hello

Primer Acto
Ana Lucía mira los listones de calcomanía/imán pegados como epidemia en muchísimos coches y pregunta su significado. Se le explica que son como las pulseras de plástico estilo Livestrong, que al comprarlos se dona dinero para alguna fundación y terminan siendo una moda ¿altruista? bastante redituable. Lulú Marina no puede evitar poner cara de fuchi cuando se acerca a leer el listón amarillo pululante: “Support Our Troops”.

Segundo Acto
Mientras ella reniega de los colmos del fascismo chauvinista que supone ver en los listones, el Vic Brother le cuenta a su hermana traumada algo que la trauma aún más (sí, siempre se puede un poco más): la historia de su amigo. Phil tiene 22 años, hace cinco consideró como buena opción para su futuro enlistarse en el ejército. Era una buena idea tomando en cuenta que sólo tendría que trabajar 4 años y después el gobierno le pagaría algo que ni él ni su familia podrían haberlo hecho: una carrera universitaria. Sí, parecía un buen proyecto y todo marchaba muy bien hasta que algunos aviones se estrellaron en edificios importantes “creando” al nuevo enemigo terrorista; su país quedó envenenado por un odio fomentado por el gobierno de unos tipos que parecen locos, pero que en realidad no son más que una bola de egoístas pragmáticos. Ante esta situación, la guerra contra quien fuera resultaba inminente y así fue como Phil visitó Irak.
Él, como muchos de sus compañeros y amigos, como muchas personas en el mundo, como yo, nunca estuvo de acuerdo con la guerra. Él, a diferencia de mí, a los diecisiete no tenía muchas opciones y no pensó que la situación iba a ser tan crítica; su error fue haber querido salir adelante con una decisión equivocada que en su momento se veía muy lógica y de la cual no tuvo escapatoria pues la deserción es un delito grave que no sólo le hubiera afectado a él. Su suerte fue que hace un año su compromiso con el ejército terminó y ahora por fin estudia para ser ingeniero mientras pregunta por sus compañeros, por sus amigos del Escuadrón. Some of them, plenty of them are not coming back.
Lulú Marina es llevada por el razonamiento y conocimiento de su hermano a los zapatos de los padres de Phil; al lugar de la hermana de Phil; a la desesperación de la novia de Phil; a los sentimientos de los amigos, los abuelos y de toda la gente que quiere a Phil y se pregunta si ante esto ella no hubiera comprado también un listón de apoyo a las tropas (no a la guerra) para su coche. No quiero meterme en más polémica por haber puesto el dedo en la llaga de la balanza que me hubiera dado como resultado -apegado a mi sentido subjetivo de la justicia-, una preferencia hacia el soldado del agredido por el uso legítimo de la ¿defensa? Simplemente me hizo sentir mal por lo cercana que de pronto me sentí, porque éste también es un lado de la historia, el lado del fuerte por afuera y débil por adentro. El lado que no me había puesto a analizar por mis prejuicios culturales y por la asociación negativa directa que me hizo verdugo de mí misma por ser algo que critico mucho: una persona intolerante.
Phil pudo haber sido uno de los 1573; estuvo muy cerca, a casi nada de quedar en un número más para el soldado desconocido, pero él también es un ser humano, es una persona que siente y que tiene seres queridos, que ha sufrido y que no se pone de pie cuando escucha el himno de su país antes de los partidos de fútbol americano a pesar de haber luchado-por-su-patria, arriesgando su vida y su futuro que al final irónico era lo único que lo tenía allí.

Tercer acto
Ana Lucía enciende la tele porque cuando viaja lo que más le gusta ver son los anuncios comerciales y ve uno que la deja impactada. Comienza con una toma de lejos en una cocina; se trata de un diálogo madre-hijo afro-americanos. Ella, visiblemente afectada y enojada, le ruega a su hijo que cambie la decisión de enrolarse en el ejército, el argumento es que es muy joven y no sabe ni lo que quiere ni lo que está a punto de hacer. Él, muy conciliador y seguro de sí mismo, trata de convencerla de que es lo mejor que puede hacer, para él, para su familia y para SU país; le dice además que será por poco tiempo y que después podrá entrar a la universidad. La escena continúa pero en silencio mientras se oye al narrador: “It’s time to let them grow, for their good, for everybody’s good. U.S. Army needs them. Our nation needs them. Let them be free.” Se hace un close-up a la cara de la madre que sonríe acariciando a su hijo y le pide que le cuente entonces qué es lo que piensa estudiar cuando regrese. Él acerca una silla y ahora los dos felices hablan mientras se va formando como fondo una bandera de rayitas y estrellitas.



Yo me quedo en blanco para no ocasionarme una úlcera, con mil preguntas que jamás se podrán contestar, porque al fin y al cabo nadie supo ni cómo se llamó la obra...

Pd

Y como dice el señor Feben aquí, "la represión no será Tehuacán, sino melcocha y llaveritos..."

miércoles, junio 22, 2005

The American Dream (Episode 1 – The Columbus Affair)

Recuento de los daños en fotografías aquí mero

Después de diez horas relacionadas con aviones, aterricé en Columbus, la capital del estado que en noviembre definió el futuro del mundo (y que me pasen una lana por la promoción y la subidísima de rating que le acabo de dar). No había dormido casi nada la noche anterior y durante el trayecto tampoco pude hacerlo; iba toda feliz, como niña chiquita. Amo viajar, aparte me hacen mucha ilusión los asientos de ventana y en los dos vuelos había sacado una A como garantía de una vista hermosa. ¡Ja! Quién iba a suponer que en ambos trayectos me tocaría aprender de memoria la turbina y el paisaje blanco de tuercas y advertencias no-step-!-caution-do-not-open-fan-cove-until-blablablá y mejor cambié a la estrategia de leer la revista compra-cosas-inútiles-que-salen-muy-caras y a hablar con Mr. T sobre las nubes de montaña rusa, por cierto que hasta hoy sigue sin quedarme claro si el mister iba a mi lado o había comprado la mitad de mi boleto al compartir parte de mi asiento por casi tres horas, pero al menos estaba relajada porque el güerillo de la aduana no me vio cara de terrorista y hasta bromeó: ¡Columbus! ¿Why would you go to Columbus, Ohio? Sonreí cuando el Vic Brother pasó por mí y claro, cómo está eso de que la princesita artrítica camine. No, no, no y desde el aeropuerto rentamos el cochecito que nos acompañó cinco días. ‘I’m not spoiled, only well taken care of’, me susurraba Lulú Marina dizque en inglés; allí íbamos por Ohio en el adorado PTCruiser, de esos que parecen carritos de funeraria y no wonder why si yo parecía que iba nadando de muertita.
Jueves de graduados. You don't have to be beautiful, to turn me on. Aquello era una orgía de universitarios desquiciados por el alcohol y el fin de exámenes; miles de activos o potenciales springbreakeros destrozando la ciudad a vómitos y dejando a esta turista sin experiencia gringa con ganas de bares cercanos al campus. You don't have to be rich to be my girl. Fuimos a cenar comida mexicana (!) al Vaquero y comprobé lo que me temía: my english sucks del carajo, pero los amigos del Vic Brother súper simpáticos igual me hacían reír mucho y medio hacían como que entendían (al menos las risas embonaban bien con mis jocosidades). You don't have to be cool to rule my world. Esa noche abandonamos el campus por falta de espacio y emigramos al ¿centro?, bueno, a la ciudad-ciudad, a un barecillo dos-tres nice con los amigos de la estadística, abandonando a los de la residencia a quienes encontramos de regreso agarrando la fiesta que terminó con El Padrote andando en bicicleta bajo el sombrero mexicano recién exportado por Yo Mera Manufacturers y gritando a quien se le pusiera enfrente ‘Hola señor, hola señorita’.
El Padrote merecería todo un post. Sobrio es gracioso, pero el efecto Guy-Lussac aumenta su poder y su genio no conoce límites. Cómo no reír cuando uno lo escucha hablando español y contando la historia que se inventó en alguna alcoholizada que le llevó a adoptar dicho apodo. Comienza con su cara de tristeza fingida a relatar los viajes mentales: me iamo Marcos Scoubar, mi pa-dre es cocherou en Venezuela, es muy pobre él, muy pobre y por eso es cocherou y por eso io decido serme pa-drou-te, pra no ser pobre y aiudar mi pa-dre. O cuando se trataba de justificar conmigo de por qué demonios sabía tantas groserías en español y no saciaba su sed de más: If I go to Mexico and somebody yells at me ‘Oye, pi%$#e gringo vete a c%#$&ar a tu m#$%e’ ca&%$n, I don’t wanna look stupid and just smile and say thank you. Gotta know what’s goin’ on and you never learn that in school. Excelente punto y me siento orgullosa por mi contribución ya que de ahora en adelante el muchacho no irá a comer al Chichi’s con la misma mentalidad que antes. Es que a quién no le puede caer bien un tipo que buscaba la traducción de las cosas más inverosímiles y su mayor insulto era la repetición: caca de mono, caca de toro, ¡caca de elefante! O sus eructos seguidos de un ‘Vaya con Dios’ que santificaba con risas lo desagradable de la situación.
Claro, y así como yo me burlaba de su españoul, él se reía de mi inglish. Y de cómo ni el Vic Brother, ni su amigo colombiano (sí, ya sé, me persiguen los recuerdos y como diría El Padrote bromeando “What’s goin’ on with this people? They’re everywhere!”), ni yo, somos capaces de pronunciar correctamente la película ‘Meet the Fockers’ y hacemos osos, más oso que el que yo solita me echo porque me es fisiológicamente imposible pronunciar de manera diferenciada beach y la otra que se le parece, como tampoco puedo decir sandwich. What ya gonna do when the crowd goes ‘eo’? Why ya standin' on the wall? Eso dio paso al juego a-que-no-puedes. I see you lookin' at me, like I'm some kind of freak. Get up out of your seat. Why don't you do somethin' ? El protagonista sin duda fue Rob ‘el yeneralismou’ (generalísimo) Gable (aka Humberto), con su monkeymanismo impresionante de poder prender con los dedos de los pies un encendedor, sostener botellas de cerveza o movilizar los dedos de sus manos para que estuvieran uno sobre otro, dejándonos atónitos a los observadores mientras yo tampoco quería quedarme atrás y pasaba el umbral de la vergüenza al retar físicamente a que nadie puede poner su pierna encima de la cabeza y angustiando al público (stop it, you’re about to break!!), que no contaba con mis herencias del yoga; o a que no pueden meter la mano hecha puñito en la boca y la conciencia regresó poco a poco a decirme que era demasiado para mis 25, ¿a qué hora vas a madurar, cielito? I see you lookin' at me, like I got what you need. Get up out of your seat. Why don't you do somethin' ?
Y cumplí 25 años de vida artística entre GassWërks, Four Kegs y Out ‘R Inn; con la dosis suficiente de Moar-gue-ri-das (Margaritas), shots de Hose (José Cuervo) y pitchers de ¿blue moon?; conociendo la nueva vida del Vic Brother en un tiempo que no debía porque todos repetían “esto no es así, llegaste en la mejor época”, pero la verdad no les creo, no hay duda de que se divierten aunque nieve y estén a menos 20° Farenheit. Haciendo juicios políticos y culturales internos mientras analizaba de entrada por salida por qué y me confundí-a más. En esas estaba el sábado de mi cumple, saliendo de un elevador que se detuvo en el piso once, cuando el Vic Brother recibió un mensaje del buzón de su celular: es para ti y a mí se me cayeron los calzones. ¿¿¡¡Cómo diablos!!?? El tipo se comunicó a mi casa y se le hizo fácil pedir los teléfonos de mi hermano en el Birthplace of Aviation (Ohio) y llamarme a cuanto número le dieron hasta que me encontró y yo sigo sin poder creerlo porque de verdad que qué onda, si es que ni yo me siento tan maravilla como él se piensa que soy. Yo tratando de ol-vi-dar-lo y su país knockeándome al exportar gente a todos lados a donde voy sin permitirme darle borrón al cassette y es que me da terror lo que está pasando por mi cerebro y mi sistema parasimpático.
25 years of my life and still I'm trying to get up that great big hill of hope for a destination. Nunca me han gustado mis cumpleaños, soy rara y más ahora (VEIN-TI-CIN-CO, hasta la palabra es grande). I realized quickly when I knew I should that the world was made up of this brotherhood of man for whatever that means. Amo ser Géminis, de eso no hay duda pues la contradicción es una parte invulnerable de mi esencia, pero no me gusta mi cumple, tal vez porque en mi niñez y juventud escolar lo padecí, o en exámenes finales, o en vacaciones cuando casi no había amiguitos o papis in town. And so I cry sometimes when I'm lying in bed to get it all out what's in my head when I am feeling a little peculiar. O tal vez la negación me está fomentando esta maldición Dorian Gray que empieza a resultar poco emocionante porque ya van diez años de escuchar a mi madre “cuando tengas diez años más lo vas a agradecer”. And so I wake in the morning and I step outside and I take deep breath and I get real high. Then I scream from the top of my lungs what's goin' on. Mi aversión va más allá de la frivolidad y la vanidad, siento que no es para celebrar, se debe festejar un esfuerzo o algo así, pero el cumple es un hecho. No sé, soy rara y ya. Odio apagar velitas y que me canten las-mañanitas-que-cantaba-el-Rey-David, me estresa ser el centro de atención, desnudar mi escasa capacidad pulmonar y mis cachetitos inflados à la Kiko para un segundo de placer del flash de la cámara y mi alma robada para la eternidad. Sí, soy toda una Grinch de mi propio cumpleaños, pero aún así me la pasé muy bien, mucho.
Los días pasaron demasiado rápido y yo me porté muy, muy mal. Mientras Michael Jackson era declarado not-guilty, la culpabilidad a mí no me dejaba tranquila; da un poco de pena aceptarlo, pero la edad me ha convertido en un monstruo y ahora cuando me porto mal es porque rompo la dieta o hago algo que los docs no me dejan, así súper rebelde (¡y soy Rebelde...!). Comí chino, turco, americano y lo mejor: alitas de pollo hasta el éxtasis. Vamos, me porté tan mal que hasta cerveceé. Baaaaaaaaaaad girl, ¡Nice... really naaaaaiiiss! Por último sólo quiero que todo México se entere de que me la pasé bomba carnal™, mil gracias por todo (hasta por el jugo de naranja de las mañanas... casi lloro) y pronto la reseña de Las Vegas, pasándonos por el Arco del Triunfo -cuya réplica se localiza en dicho lugar-, aquello de que ‘What goes on in Las Vegas, stays in Las Vegas'... Miss ya, bro!

PD
Ya medio me estoy poniendo al corriente con los blogs, vi otro batoncito por allí que prometo responder pronto, sí que lo tomo en cuenta y también ya voté. Besos, love!

lunes, junio 13, 2005

La frase de la semana - Minnesota

Once de la noche del jueves 9 de junio, Ana Lucia lleva menos de doce horas en los Iunaited y ya empieza a dar pena. Se acerca cutie Peter (aka Pedrito) a conversar con la foranea and how old are you and what do you do y blablabla, dejando el turno pregunton a the mexican (no mexican't) girl y ella super brillante: Where are you from? Minnesota. Oh, cool! Like Brandon and Brenda Walsh... Pedrito voltea a ver incredulo al Vic Brother, me mira de nuevo a mi y grita casi con asco:
"Holly Shit!!!!!! So that's how the world knows us!"


Lo peor es que una Margarita no es excusa suficiente y mi mal ingles tampoco; ahora ya hasta he perdido las tildes de mi espagnol... y las egnes y no me se las claves misticas de control alt y esas cosas para acentuar. May God forgive me!

miércoles, junio 08, 2005

Batoneada

Otra vez. Y ahora me tocó el batonazo doble, pero igual contesto doblemente feliz...

1. ¿Cuál es tu blog favorito y por qué?
Odio estas preguntas de quién es tu mejor amigo. Por qué esa necesidad de exclusividad ante todo, me niego a contestar porque no existe en mi mente tal cosa como el blog favorito, si a esas nos fuéramos obvio sería el mío, pero la vanidad no me da para esos extremos. Y claro, como éste es mi blog, cambiaré la pregunta por cuál fue el primer blog que visité y el que me inspiró a crear el mío. Ni modo Chavo, te tocó cargar con estas culpas...

2. ¿Cuál es el mejor post que has leído?
Aparte me choca que estoy medio dormida y se aprovechan, seguro después me arrepentiré y se me vendrán a la mente más lecturitas, pero de las que recuerdo, recientemente leí una que me hizo reír mucho, y cómo olvidar la Práctica 28, su segunda parte, la tercera, la cuarta y cómo no, el epílogo, pero ése no me encantó así que ni le pongo link (jeje)...

3. Nombra tres blogs que según tú deberían ser sujetos a la explosión de una bomba, abandonados por su autor, o sencillamente borrados de la web.
A veces creo que el mío...

4. Nombra tres personajes muertos de quienes te gustaría leer un blog.
Jesucristo
Julio Cortázar
Joseph Goebbels (no decía que tenían que ser personajes positivos "para matar al alacrán hay que conocer el antídoto"...)
y qué tal mi fiJación con las Jotas... Je, Je, Je

5. Tres temas que deberían ser más tocados por los bloggers.
Sexo, droga & rock and roll. Nel, yo creo que cada blog, como cada persona, tiene lo suyito y en gustos se rompen géneros. Igual hay un debate de que en América Latina deberíamos tener blogs más politizados y así, pero hasta Shakira se tortura recordando que no puede pedirle a los olmos que entreguen peras, qué más quisiera yo, la verdad...

6. Cinco personas a quienes pasas este batón.
Ruy Feben
mAmE
Mechis
Pepe
Cobi

Gracias Almaviva y Salvador

martes, junio 07, 2005

Chiripiorca

Comenzó con la ilusión de que el viernes sustituiríamos capuccino por tequila, pero la sorpresa fue el regreso de la Cuchis. El FUNAR remasterizado era real: una copa llevó a la otra y a las nueve ya teníamos una fiesta de tres horas que no quería morir. El plan mega listo y cabe recalcar mi audacia al volante y los diez minutos casa Sis - la mía. Mi dulce niña (Na Na Na). Tú me fascinas (Na Na Na), por tu sonrisa, por tu mirada linda. Tratamos de recordar cuándo había sido la última vez que el FUNAR había estado completo en un antro, la memoria histórica nos hizo avergonzarnos de nuestra falta de actitud y el terror silencioso que todas experimentamos cuando nos da por ser apocalípticas de nuestro propio futuro. Promuevo prohibir las conversaciones en las que nos identificamos con algún personaje, es horrible ver cómo Muchachitas degeneró en Sex & the City y éste en Desperate Housewives, al menos queda el consuelo de que por unanimidad me toca ser Isabel, Carrie y Susan y no Elena, Samantha o Lynette, pero de todos modos uno se asusta.
Al Riv nos acompañaron el Kiddy, amiguito Scotia, el Gansito y Mike-treat-me-once-I-won´t-let-you-treat-me-twice. Las únicas constantes en casi todos eran las ganas de fiesta y la actitud, cosa que favoreció que los derrames cerebrales del FUNAR se incrementaran pues el público o bien nos aplaudía, o nos daba el avión. El lugar muy decente, en especial porque la edad se camuflajeaba con nuestros contemporáneos y por los reencuentros con gente a la que hacía siglos y muchos hola-cómo-estás. Hombres. Como dice amiguita, era como un miércoles de tianguis donde todo bueno, bonito y barato: el mercado perfecto, pero mi abuelez empieza a ir más allá de la reuma. La situación se complicó más cuando la mesa con los treinta tipos empezó a acosar a las que íbamos solteras y he de aceptarlo: tuve miedo. Tanto, que huí a la primera canción para bailar; por más que lo analizo no sé qué fue lo que me sucedió y hasta hoy sigo temblando al pensar que ya me quedé así de tímida de por vida, así de tonta porque yo antes dominaba, nunca fui tan diva, pero seguro la vida se me iba más fácil y era mucho más cínica... Y no hace tanto de eso. Claro, luego ni cómo quejarnos de que la gente moleste con que el FUNAR es un mito, que no existe, como dice la Sis: es que ya estamos viejitas, digo, no es lo mismo "Los tres mosqueteros"...
Moría de flojera de conocer a alguien, bostecé cuando estuve en la mesa de los treinta; me aburrieron horrores los amiguitos de Mike-treat-me-once y el amigo del Gansito y no fue por ellos, porque la verdad todos eran simpáticos, guapos y/o con actitud. Mi conclusión fue la de la baratez: no eres tú, soy yo y me enojé hasta con niñito que siempre repite tú-decides-en-qué-piensas. Y me desesperé porque tenía y tengo desde hace mucho a un colombiano que no me puedo sacar de la cabeza, por más que me grite en muchos idiomas y con muchos acentos no-voy-a-seguir-pensando-en-él, no-puedo-no-debo-seguir-pensando-en-él. De pronto el ataque frontal, el duro y directo a ver cuánto aguantan tus venas, mi reina. No fue una, fueron como cinco canciones seguidas de golpecito en golpecito, casi hasta llegar al knock out; tan obvio resultó que la Sis me miró y dijo lo que yo no me he atrevido a aceptar, incluso hoy, incluso ahora: te estabas clavando durísimo con Plan Colombia, ¿verdad? ¡Ay nooooooo, no puede ser, ya estás clavadísima! Y yo sólo me reí como tragándome mis propios ahogos porque a Dios le pedí por los hijos de tus hijos y los hijos de mis hijos que si me moría fuera de amor y si me enamoraba fuera de él y me salió peor el remedio que la enfermedad.
Tratando de olvidar, nos pusimos a tratar de imitar a Shakira en el video de la Tortura, una prueba desde el principio no superada porque la colombiana de tanto yoga yo creo que ya es hasta experta en sánscrito, así que mejor continuamos el espectáculo con el baile Sis. Uno puede pasar horas riéndose y es como el mejor chiste del mundo porque queda con todas, con absolutamente todas las canciones. De pie, en posición semi-hincada y con las piernas abiertas, se juntan las rodillas adentro-afuera (es buenísimo para las pompis y los muslos, se autovendía), una vez dominada esta parte, se flexionan los brazos a la altura de la cintura, las manos se empuñan y se mueven como si quisieran tocarse, hacia afuera, hacia adentro, siempre en paralelo. Era como una especie fresa de chiripiorca del Chaparrón y yo como promotora del espectáculo convirtiéndome en Ana Lucas. Lo mejor era la actitud showgirl. Venga chicos, todavía no, esta parte es libre, ahora sí, listos: ¡bailemos todos juntos! Nos tenía bailando su pasito tan poco sexy que trataba de mejorar al auto-afirmarse: la técnica está en la cara, tienen que hacer uso de su expresión más kinky, miren, muy bien; y el baile duró y duró y nos salvó hasta del catarrito, del señor quiero-sentirme-joven-de-nuevo con su cognac en la mano y su acoso que me obligaba a ahuyentarle los ligues al niñito y abrázame-porfis; y logramos las risas del público cuando el tipo intentó besarme, pero ni en drogas y mejor corrí a los brazos de amiguito salvador, y lo peor es que la única que logró chupe gratis fue la güera.
I love the killer's song. Ya con la fiesta, se me hizo fácil pedirle consejo a la Sis (sí, nada más yo se le pido a ella, bueno, al menos no fue a la Cuchis porque eso hubiera estado peor y la Lic andaba fascinada con uno de estos treintañeros que le encantan así que igual ni hubiera pelado) “¿le hablo o le mando mensajito?”. The song of thunderdrum. No, no, mándale un mensaje y otro tequilita, ¿no Sis? Ok. He's sexy, wasty, he's so stuck in his mind. Y la incertidumbre de si la respuesta afirmativa había sido a enviar el mensaje, a tomar otro tequila o a ambas me acompañó el resto de la noche. He's a DJ in my dreams. Decidí hacerme un lavado cerebral por la duda que me atormentaba: creo que sí le envié mensaje, pero qué demonios le puse. He's a king and I'm a queen. ¿Sí se lo envié, no Sis? Play or stop. No, si no te ha contestado seguro no se lo enviaste, espérate un ratito y si no no te preocupes, no se lo enviaste. I love the killer's song. Obedecí y esperé una respuesta que me llegó doce horas después, cuando todavía recordaba como en episodios con muchos comerciales la noche anterior y cuando el coco-wash ya había hecho el efecto de tantas horas de repetición: no te preocupes, no le enviaste nada, no la regaste. “Hola, qué linda que te acuerdes de mí. Yo también te extraño mucho. Te mando un beso, cuídate. Plan Colombia”. La cruda que no tenía me empezó a hacer efectos psicológicos.
Cuando llegaste a mi vida cambió mi destino y sentí que juntos hemos crecido y creído en un mismo mundo tú y yo. Como los efectos que por primera vez experimentó Ana Lucía al entrar a su casa y no ser recibida con ladridos de madrugada. Cómo te explico que te necesito, para encontrarme vivo y sentirme protegido. Ella lloraba mientras Lulú Marina la consolaba inventándose un cielo de perros en donde estaban Zel y Medu, y la hacía sonreír al pensar “claro, seguro es en un cielo con menos dimensiones que el otro de las personas, donde están mis seis estrellitas, pero ha de ser el mismo distrito electoral, tranquila”. De noche, siento tu cuerpo en mi cama y a veces no dejas dormir. Compartir, descubrir, todo en teoría; entender que al final es una ironía. Aún así no pudo dejar de llorar como imbécil dentro de su mala copa solitaria y silenciosa, porque no tuvo un testigo delatador que ladrara “no manches, son las 4.30 y tú apenas llegando, te estaba esperando para armar este relajito, que los papis se despertaran y bajar a ver qué te ibas a hacer de cenar porque no sé tú, pero yo muero de hambre, eh”. Cuando llego a casa saltas y me ladras, y en este escenario cómo te extraño. Y a mí de pronto la edad me empezó a pesar, más que el kilo que como buena noticia del mes logré subir, alejándome de la preocupación de las medidas drásticas que atormentaban mis desaires anémicos. Comprendí lo cerca que estoy de perder los 24 que he acumulado y recordé al Vic Brother: las mejores fiestas siempre terminan en la cocina; justo allí terminé mi fiesta personal porque al final me reía de mí, con el mejor chiste cuando me armé la teoría de bolsillo sobre la inmortalidad del cangrejo y por sentir que me había hecho grande en el sentido peyorativo que de chiquita le atribuía a la palabra adulto; porque esa madrugada, a 7 días de cumplirlos, los 25 me supieron a sueño y a pesadilla; porque al fin y al cabo así es la vida y así es crecer en esta edad de incertidumbre. Sí, lo sé, alguien está padeciendo la crisis de los mid 20's...
"It's been seven hours and fifteen days since you took your love away... Since you've been gone I can do whatever I want... I can eat my dinner in a fancy restaurant. But nothing, I said nothing can take away these blues, 'cause nothing compares, nothing compares to you. It's been so lonely without you here. Like a bird without a song, nothing can stop these lonely tears from falling..."

FUNAR vs Sex & the City


Deliciously kissable (caramel, orange, vanilla & strawberry FUNAR) Posted by Hello
... el FUNAR no es un mito, si hasta todos querían estar en la foto, ¿qué no? Qué bárbaras niñas, eso que sólo íbamos por un cafecito, no sé qué hubiera pasado si nos hubiéramos arreglado pa'l antro. ¡¡LAS AMO!! Jejeje

casi casi FUNAR Posted by Hello
(Miranda-Pau, Samantha-Gaby, Charlotte-Andy, Carrie-Susa)

domingo, junio 05, 2005

Del FBI


Carta Mer
Posted by Hello
¡Cómo no voy a adorar a mi primita! Casi lloré hoy que me la dio...

sábado, junio 04, 2005

¡Lo sabía...

...lo sabía, lo sabía! Sólo me equivoqué por dos días, dije lunes y fue miércoles. Ni modo, la situación pa’l 2006 se ve cada vez más incierta y mis temores de profecía cumplida más apocalípticos, tuve razón al pronosticar que en tres semanitas entraría a Gobernación las-mujeres-a-la-cocina-y-los-hombres-a-la-oficina y que ahora por habladora se me haga la boca chicharrón.
También mis lagrimitas de enero se justifican al ser compartidas por muchos, en especial el miércoles que pasaron el testimonio en la tele; hasta tres personas me hablaron moqueando para decir que estaba en lo cierto con mi análisis del libro. Si es que esta semana -con excepción de ayer- anduve de un brillante y de un modesto...

jueves, junio 02, 2005

Gaviota migrante

Siete cosas: sus bromas, su acento, ¿la mirada más bella del hemisferio?, las clases de merengue, su barbita divina, su “bueno listo” y a sus amigos. Ya no soy la Gaviotica y tal vez porque me prohibieron el café, pero hasta las ansias de ser protagonista de telenovela se me ahogaron inundándome de flojera y cocowash el-café-es-malo-y-hace-daño. Así estuvo mejor porque ya entendí que mientras más confianza había, menos habladito de usted, con la falsa tranquilidad de amiguita burlona “del tuteo al manoseo, sólo hay un paseo”. Gracias a él comprendí que el miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento y, que mis ideas de sufridita pensando que la artritis me iba a mandar en clase turista y sin escalas al convento o al mote de mi-tía-la-solterona, eran tontas. Agradezco también que faltó un segundo para empezar a hacer vocecita de niñita de cuatro años, pero ni con su reto de los diez tequilas llegué a clavarme tanto. Aún así extraño sus llamadas de madrugada para decirme que el antro no era tan divertido sin mí; tenía todos los detalles, el background y el físico de mi príncipe azul tan soñado (aunque se empeñen en compararlo con Bobby Pulido, para mí era más como Carlos Vives), pero ni quién entienda a las mujeres, por eso a mí me gustan los hombres y se explica que diez días al mes no nos dejen donar sangre porque de lo contrario pobres enfermos contagiados de sí-pero-no.
Que no es lo mismo dice en el espejo, que te siento lejos, que muero por dentro y escucho en silencio que la lluvia dice que ya te perdí. Extraño sus historias, su programación neuro-motriz “predestinada a jugar playstation toda la vida” y sus motocicletas, hasta extraño que no le gustara hablar de política. Pero eso qué, quién podía juzgarlo si no le interesaba hablar; si su país y él están hasta la coronilla de problemas y graves; igual me consentía y me embobaba -más de lo normal- cuando me contaba, no era ni remotamente morbo, era simple curiosidad, pura gana de conocer otra realidad que de principio me parece fascinante por lo terrible y lo potencialmente cercana que puede ser, que tal vez ya sea. Extraño discutir días enteros la manera correcta de decir las cosas y dar razones tontas para justificar modismos sin sentido. O pasar horas escuchando lo similares y lo diferentes que eran nuestras vidas; era un aclarador de mitos que la tele me ha ido forjando y me fascinaba su propia editorial. Podré seguirme riendo de humor negro toda la vida cuando recuerde la anécdota de su servicio militar, con todo lo impactante que me resultó por lo cruel, porque al fin y al cabo su país sí está en “guerra” y la ternura que me dio saberlo indefenso a los 17, en medio de los militares y el terror que debió haber sentido, pero aún así logró transformarla en una historia graciosa que sacará sonrisas mentales siempre que le dé para atrás al cassette, como decía él, al final no fue tan grave porque no tuvo que hacerlo completo: por su salud o falta de ella, su admisión en la Universidad de los Andes y las palancas de su papá.
O como cuando me contaba de su época de niño, de downtown boy viviendo en su finca alejada de la civilización que sólo le llegaba con viajes, tele y películas de Hollywood en las que el enemigo era el narco. Irónicamente fue la propia mercadotecnia importada de Los Ángeles la que hacía a la mafia más poderosa y evidente, pero existía. Como existió el castillito alemán del siglo XVII en plena selva colombiana: la casa de campo de uno de los meros meros franqueadores (bueno, dealer clasemediero, decía él); con sus armaduras, el zoológico, el puente y el calabozo con osamentas de animales; el príncipe y el dragón me los prometió para otra historia que ya no me va a contar porque no lo dejé, porque no quise ser la princesa encantada que lo amará por siempre desesperadamente, eternamente bella-bella y en plena noche de la iguana no hice el hechizo de gitana, ¡chin, ni modo!, ni nos di tiempo porque sigo creyendo que fue lo mejor, aunque duela un poquito saber que el mito del sexto sentido femenino es cierto. ¡Ah! Pero qué ganas de atormentarme al extrañar hasta sus burlas, cuando me hacía bromas es-que-ya-sientes-que-te-está-dejando-el-tren, o cuando estaba bajando un ring tone especial para mí y me preguntó que cuál quería. El de RBD, por supuesto. No, es una página gringa, no creo que salga, además son ring tones chistosos y un poco más masculinos. ¡P... vida! Lo peor es que sí está y con todo lo que odiaba la musiquita tuvo que fletársela casi tres meses y hasta llegar a decir que le empezaba a gustar la canción porque el reflejo condicionado de los perros de Pavlov se confirmaba, recordándole que después de esa tonada le tocaba escuchar alguna estupidez mía. O con su no-te-me-pongas-bravita,-mamita que me hacía reír tanto, o los avionazos ah-sí-espéreme,-ahora-la-despacho,-me-hace-el-favor.
Que me arrepiento de ser aguafiesta todos estos meses que viví contigo, que me perdones si no me di cuenta que fui tu dueña y quiero ser tu amiga. Lo intenté, no pude y él sí se dio cuenta; pésimo timing para mi príncipe azul o el Sebastián de la Gaviotica tan soñado, tanto esperarlo para que llegara en el peor momento, por higiene mental he de afirmarme: no era él, no era él. Así está mejor y mejor lo sigo repitiendo antes de que crea que mi vida es aburrida y vuelva a tejer más líos en la cabeza para sentirme ranchera mexicana: si quisiera, sólo necesitaría una llamada para volverlo a tener aquí y ahorita ¡cómo no!, dice Lucía tronando los dedos à la te-vas-porque-yo-quiero-que-te-vayas,-a-la-hora-que-yo-quiera-te-detengo 044551316... y Ana la regaña colgando abruptamente el teléfono, ¿¿¡¡qué haces, estás tonta!!?? Si es que de veras, hasta Lulú Marina se ríe de ellas. Bendito San Blogspot que me ha ahorrado millones de pesos más tax en consultas psiquiátricas a través de la terapia hagamos-catarsis-y-saquemos-traumas-al-ciberespacio (no cabe duda de que los blogs son los psicólogos de la tercera generación). Y sí, no estoy tan loca como muchos podrían pensar, hay demasiada razón -más de la que me gustaría- en mi decisión de no luchar por él o de no habernos dado una oportunidad, mucha, mucha.
Así es este negocio y pues estaba de ilegal, pero ahora es un hecho: nuevamente presento mis credenciales a la soltería a través de la nota rosa porque pese a todos los pronósticos, ya medio me andaba volviendo a hacer fiel yéndome con el Dark Side y tuvo que venir God-bless-Mother-Nature-she’s-a-single-woman-too a recordarme mis dudas existenciales ¿etsixe on roma le, etsixe on roma le?
“Gaviota que ve a lo lejos vuela muy alto; gaviota que emprende vuelo no se detiene. No te detengas triste gaviota sigue tu canto; sigue tu canto, tal vez mañana cambie tu suerte. Es su destino que un mal amor vista su alma de negro duelo. Ingrato amor, rompió sus alas; ingrato amor, manchó sus sueños.” MRdF