martes, octubre 12, 2004

Terapia

Lunes, donde siempre, como siempre. Capuccino, tal vez dos o tres, depende de los acontecimientos de la semana. Tres seguras, a veces caen más. Una terapia que se está haciendo costumbre y una costumbre que está desembocando en historias como esta. Traumas, o tenemos muchos o nos echan algo en el café...

El cuento del lunes

Esta es la historia de cómo la incoherencia individual puede tomar coherencia cuando se junta con otras incoherencias, aunque se mantenga la incoherencia. O es el cuento de una niña confundida y alcohólica o que se dio un pasón. O tal vez el resultado de un diálogo muy profundo a niveles telepáticos. Eso, tal vez, el mundo nunca lo sabrá...

En un castillo vivía una niña súper sexy, fresa es un fruto que evoca sentimientos eróticos. Pescado. Ese olor la estaba matando. Le recordaba al café de chinos de su tío. Lejanos los montes y reverdecían al asomarse el sol y ser bañados por la lluvia. Hace que la gente abandone los exteriores porque "siente mojadito". Frío, caliente, tibio, de todos modos es agradable. Pero el frío le estaba calando y le recordaba el olor a pescado. Pescado como el que olía en su peda la protagonista de la historia confundida. Gracias a que el alcohol de pronto toma vida propia dentro de mí y actúa en mí. Nombre desconocido del animal que vio la semana pasada, no se lo quitó de la mente. Mente, como todas las palabras que terminan así, fácilmente, alegremente y cariñosamente, se sintió feliz a pesar de todo lo acontecido y pudo dormir soñando con los angelitos.

Changos... que cosas, Analú, llévatelo, tómalo todo, es tuyo también.

Así es, es mío también y no sé si arrepentirme o volverme a reír, pero ya lo publiqué y aguardo pacientemente el próximo lunes para ver cuánto llueve, qué atajos nos tiene la vida, y qué otros disparates se les ocurren a la Manzaniurk y a la princesa Rocío. Y que me llamen loca a mí también, mucho mejor

4 comentarios:

P.p. dijo...

Ya decía yo que esto era como un "dejavu"... Ya no fumen eso pielecillas.

Anónimo dijo...

Susa:

Eso de la incoherencia se me da bastante bien,, esto de 6 de pinos de sta matando.
Verde Q oso!
Un beso
la cucha

Chio dijo...

Jajaja!! Pepito, esto de escribir cuentos incoherentes es mejor que fumar cualquier cosa, creémelo... La risa no nos podía abandonar cuando lo leímos completo.
Analu, definitivamente creo que esto está relacionado tanto con traumas como con los remanentes del alcohol en nuestra sangre debido al fin de semana... no creo que le podamos echar la culpa al café, seamos sinceras.

Alexa dijo...

Mhhh... pues ahora volviéndolo a leer le encuentro más profundidad, sólo que muchos lectores no captan el sentido oculto detras de esas líneas... Ja, para que me hago, la neta es que me sigue dando risa que digamos cosas tan cag... En verdad Pepin, estabamos casi en el suelo de la risa, pero Chio, yo creo que no solo fue el alcohol del fin de semana, sino el que le hemos dado a nuestro lindo cuerpesito de unos años para acá. Anyway, como dice Analu, las incoherencias nos superan...