viernes, mayo 27, 2005

Huevo duro

Me siento mala, pero soy humana y estuve enojada, tuve mucho coraje y todavía tengo un poco porque no entiendo, puedo resignarme, pero no entender por completo. Mi cerebro no da para comprender por qué él es el único abuelo que me queda. Él, que apareció hace menos de diez años en mi vida y a quien nunca le importó la vida de sus hijos ni el nombre de sus nietos. No comprendo por qué de los tres seres que tenía gravísimos en el hospital, él fue el único que salió como si nada y las otras dos se me fueron con menos de un día de diferencia. No entiendo y me da coraje porque las otras existencias sí estaban justificadas con cariño de muchísima gente, pero ¿la de él?, quienes se me fueron todavía tenían tanto que dar y recibir y aquí es donde entran las palabras que doña Emma siempre repetía “Dios escribe recto en líneas torcidas” y cuando yo tengo que agradecer que él siga aquí, guardándome el coraje y la frustración para otra vida porque en esta no está bien que tenga esos pensamientos. Yo creía que me conocía, pero no es cierto, nunca había sentido tanta rabia por empezar a sentirme básica y a pensar que en realidad sí era personal. Hasta me sorprendo con mis contradicciones al recordarme consolando al papi que se sentía aún peor que yo, diciéndole que no debíamos enojarnos ni reclamar sino agradecer todo el tiempo -que no fue poco- que no habíamos “sufrido” nada, pero en el fondo, cuando la razón pierde por default, siento lo mismo que él; y me pregunto lo mismo que se pregunta el bro porque tampoco entiendo qué está pasando y también me duele al sentir doble impotencia en la lejanía.
Personita especial me envió un correo con una historia moralizadora. Se trataba de analizar cómo reaccionaban las zanahorias, los huevos y el café al agua hirviendo. Creo que al enviarlo quería como enfatizar que en los momentos difíciles hay que reaccionar como el café que modifica al agua y no como las zanahorias que al principio se ven muy fuertes para terminar en todo lo contrario o como los huevos que empiezan frágiles y se hacen duros. Me dio risa haberle arruinado su intención por mi identificación con el huevo; tal vez por ser de las pocas cosas que puedo comer ya hasta me mimeticé, o por mis andanzas por la vida como Huevo Cartoon, o quizás porque dicen que soy muy floja, pero me quedo con ese final pues en los últimos meses creo que me he vuelto huevo, con lo pésimo que se oye la declaración “¡soy huevo, soy huevo!” y pa’ colmo, pasado por agua o duro. O tal vez porque hasta tío anda diciendo que tengo muchos por mi comportamiento casi helado durante los días de crisis, de mi “fortaleza” y del apoyo que según esto fui para ellos y la mami; también me da risa porque yo me veo mala y débil, no quería sentir ni pensar y me hice huevo duro así que ya no me echen la sal, porfis.
Y cómo no hacerme iceberg si la otra opción era demencia senil sabiendo que eso de adelantarme a las enfermedades se me da requete bien. Hasta yo quedo sorprendida al rebobinar el cassette y recordarme en esa horrible salita consolando a tía, abrazando a mami, repartiendo kleenex y haciendo llamadas esto-es-muy-difícil. Luego buscar papeles en casa de abuelita porque ni Ceci-la-mano-derecha tuvo el valor. Hasta me acordé de abrir el cajoncito para sacar su rosario y escoger la ropa, continué impasible casi todo el día salvo ratitos en los que medio me daba por enterada y se asomaban lagrimitas que reprimía volteando al techo para poder permanecer coherente hasta el día siguiente y así y así; y qué impresión con mi lucidez de Guía Roji emergente que permitió llegar cual taxista a todos lados y hasta sonreír, hola qué tal cómo ha estado, ¿quiere un café? Para primitito, tanto manejo de crisis -si quieres ponerles adjetivo llámalas artríticas, dijo- ha dado sus frutos y mi profesión frustrada es de organizadora de funerales, pero cómo no, respondía yo, si en menos de seis meses he estado en siete y he sido co-organizadora de tres, alguna experiencia había de adquirir.
Vamos, estuve tan coherente que me dio tiempo de hacer berrinche y reclamar: a ver niños, ayúdenme a movilizar arreglos de flores porque no es justo que la señora odiando como odiaba a los políticos, en su despedida esté rodeada de sus condolencias florales, así que quitemos a la maestra, a las gobernaciones federales y locales -que sólo ella podría tenerlos ombligo con ombligo- a este imbécil que ni sabe hablar bien, a este otro idiota que qué cínico y vamos a ponerle cerquita las flores de sus sobrinos, de sus niñas de la casa, de sus consuegros y de las personas que realmente la querían, no las de estos buitritos que namás intentan quedar bien; bueno, las florecitas de aquel tarado están muy bonitas así que te las dejo abuelita, pero les quito la tarjeta para que no se sepa de quién son y si nos preguntan nos hacemos los que no sabemos, eh niños.
Resulta de lo más irónico que doña mieditos inc. terminara siendo la más impávida ante esta situación. Es correcto: como huevo duro, pero a una semana creo que mi estado de refrigeración no va a durar mucho más, la teoría de la adrenalina se cumple y se me está bajando la hormona en forma de moco, grasa y agua (lagrimitas, pues). Ha de ser por mis dosis de sol que el hielo se empieza a derretir, pero hasta parece que tengo diarrea: hoy por fin a cada dos segundos corro a esconderme al baño para encontrar consuelo en los kleenex, y yo que ando de un desconocido, quién diría que iba a estar de pudorosita con mi llanto, si es que de veras, las vueltas que da la vida, caray. Ahora sólo espero que esta depresión se vaya junto con el estado de presión en el que había vivido y que haya algo, aparte del baño, que me motive a salir de mi cuarto y dejar de leer porque ni García Márquez está haciendo efecto. Gracias a todos por todo: por las donaciones, las flores, las llamadas, las sonrisas, las visitas y los pensamientos. Ya mañana pensaré en todo lo bonito de la vida, que he tenido, que tengo y que tendré, sólo hoy me permito seguir dejando de pensar y de sentir, hoy y ya. Y me despido à la Soda Stereo: “no sólo no hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo, algunos siguen hasta hoy... Gracias, totales“.
“...Of all the words you said to me, about Life, The Truth and Being Free. You sang to me and you showed me what life needs to be. All the while you were in front of me I never realized. I just can't believe I didn't see it in your eyes. I didn't see it, I can't believe it. How I long to hear you sing beneath the clear blue skies and I promise you this time I'll see it in your eyes...” M.A.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El Fan Club Oficial de Lulu Marina, ahora renovado, reinaugurado y remasterizado hace pública su reaparición y envía un monton de abrazos y sonrisas a la preciosa Lulu en estos días en los que nos llueve sobre mojado.

WE LOVE YOU SO MUCH LULU!

sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha sha!*

*In memoriam de Zeldi

Ana Lucía dijo...

Al Fan Club sólo le falta una erre, la de Rebelde!!! Je, je...
Qué bueno tenerlos de Regreso, ya los Requete-extrañábamos.
;)

P.p. dijo...

Guerita, pues hasta hoy he podido comenzar a leer una vey más... Siento mucho lo de tu abuelita, y espero que ya estén un poco mejor todos en casa.

En serio que tienes una gran habilidad para escribir, los temas que tratas no son sencillos y nos los presentas de manera no sólo elocuente, sino muy humana. Carihuevo, te mando un gran abrazo con enorme cariño y, como siempre, los mejores deseos para que tu sonrisa nunca se apague.