domingo, julio 31, 2005

Vamos chicos a la boda...

“Cruzarás el Océano y Dios te dará la espalda”
Mateo 3,24
“Cruzarás el Océano, Dios te dará la espalda y encontrarás el matrimonio”
Mateo 3,25

Mariana y Matt

Se conocieron en el 2002 porque ella le preguntó una dirección parisina, quería ir a cenar con su hermana y no encontraban el lugar recomendado. Él las invitó a otro restaurante y a los pocos meses ya hablaba español; no pasó más de un año para que cambiara su residencia al D.F. Yo lo conocí en su hábitat cuando sólo hablaba francés y jamás olvidaré las tardes en Montmartre; el festejo del natalicio 200 de Víctor Hugo el 14 de julio champsdemarsino; los chocolats viennois con ella en algún café de St Michel en donde nos terapeábamos sobre el futuro y el pasado; las tardes de vinito en el ático que tuve por residencia un mes, con ayúdame a traducir esta canción Matt y el comentario de Mariucci cada que subía los siete pisos de caracol para visitarme: esto sólo vale la pena por la vista del Sacré Coeur que tienes. Se casaron hace una semana y como le diría Violetta R. Schmidt a su Diablo Guardián: “la felicidad consiste en no querer moverse de donde una está”. Y definitivamente yo no quería moverme de Cocoyoc ¿o era Oaxtepec? Pero esperen, me estoy adelantando porque la fiesta hay que contarla en cronología.

22 de julio
10:15 am
Suena el timbre y me despierto con un grito de ¡aish! en mute: Otra vez dejé el celular en silencio, 3.1416nche colombiano (por aquello de las llamadas de madrugada que ya-no-soportamos) Charlo espera abajo; llevaba un año sin verlo así que güiri-güiri kilométrico.

3:05 pm
Pasamos al aeropuerto por el Vic Bro y ahora sí estábamos de nuevo los 3 que llevamos entre 21 y 25 años de soportarnos y de querernos a fuerza de costumbre, pero ahora córranle que carretera y tráfico esperan.

7:25 pm
Llegada a Cocoyoc ¿o era Oaxtepec? Instalación mientras esperábamos a los demás y más güiri-güiri, papis fascinados por tener a sus retoñitos y a la familia Walsh reunida con todo y Steve Sanders.

9:35 pm
Empezó a llegar la banda y, mientras yo acababa con mis fajas porque moría de hambre, amiguitos pedían gracielas al por mayor.

11:20 pm
De tanta chela de amiguitos, los papis resolvieron: crisis generacional, hora de dormir. Pero para nosotros la hora no era problema y yo aproveché que todavía podía chupar con subsidio paterno y una palomita para abrir pista. Desde que te vi mi identidad perdí, en mi cabeza estás sólo tú y nadie más. Y me duele al pensar que nunca mío serás, ¡de mí enamórate!
23 de julio
12:13 am

Mira que el día que de mí te enamores, yo voy a ser feliz y con puro amor te protegeré y será un honor dedicarme a ti, eso quiera Dios. La paloma me aburrió un poco y empezaron los caballazos: que tú, que yo, que todos y ¡salud niñas! La onda independentista -por aquello de los hidalgos- le hacía los mandados al hígado y ¿otro? Pues va. Pues salud y échele bien maestro, no sea gacho y me quedé en la cuenta de ocho. Tenía tanta fiesta que el francés se volvió ma première langue y hablando con hermano y amigo del novio: ¡Ah oui! Je parle un petit peu de francais porque la novia me había arruinado y predestinado: ella es Analú y habla francés. “Hola, soy Ana Lucía y soy alcohólica”, así me sonó la presentación y amiguitos me volteaban a ver con cara de uy-pillina y hasta se dizque golpeaban la barbilla con expresión tiger. Cómo habrá estado la cosa que se me advirtió: mi cuñado no porque está casado. Yo moría de risa, una de dos: o reflejo la quedadez o de plano ya todos me visualizan como su amiga la solterona y juro que ahora sí ni al caso. Es un alma en pena que va arrastrando cadenas, ¡qué condenas! Es un grito de amor: ¡uo-oo! Por las noches, entre llantos, entre quejas, todo el pueblo entero escucha lo que hace lunas muchas, hace más de cuatro siglos pasó.

¿1:20? am
El futuro esposo era jaloneado por la ibid femenina con la verdadera despedida de soltero: no me voy, me llevan. Pero a la fiesta no le habían salido ni arrugas y got me looking so crazy right now, your love's got me looking so crazy right now, nada más que a un año después, mi baile à la Beyoncé sin ventilador ha ido perdiendo la gracia de sus inicios.

2:30 am
Nos corrieron del bar del hotel, pero se les olvidó correr a la fiesta que todos traíamos y ¡al cuarto de mAmE, al cuarto de mAmE! Cómo no, a despertar a los otros huéspedes que pobres, tan terrible estuvo el asunto que la futura esposa se despertó a las 5 a gritarles un ya clásico al Charlo y al Oax que seguían su propio reven en la alberca: ¡A dormir!

10:00 am
¡Maldito despertador! Entré como zombie a bañarme, iba medio chocando con las paredes para darme cuenta de que todavía seguía con una fiesta progresiva y que debía cuidarme de no andar moviéndome mucho porque entonces sí, la Maruchan perfecta: un vasito con agua, una vueltecita y reenganche total de fiesta poco conveniente en una ceremonia religiosa.

1:00 pm
De risa ver a la juventud no-me-pienso-quitar-los-lentes-porque-el-vampirazo-me-tumba. Más de risa la risa del Charlo cuando rogaba: por favor, que el padre lea algo de San Mateo, por favor. Y "Evangelio según San Mateo" con el MUAJAJÁ charlesco atrayente de miradas reprochadoras.
Si fuera más cursi hubiera llorado, pero es que era imposible cuando los novios se la pasaban riéndose porque a él le dio por agarrarle el gusto al vino de consagrar y a ella no se le detenía su tic nervioso de la nariz.

1:45 pm
Vamos chicos a la BODA, que la música está puesta... vayamos, corramos hacia la diversión. Échenle ganas con las chelas compadres y en menos de quince minutos ya todos habían recargado pilas para LA fiesta después de la fiesta. Es la BODA de Mariana, sus papás también se encuentran, disfrutemos de la fiesta que empieza, empiezan todos a bailar.

4:?? pm
Y la BODA comenzó, nos faltabas solamente tú, pero has llegado al fin y nos vamos hoy a divertir. Remix como la flor con tanto amor-qué bello cuando me hablas así-procura coquetearme más-amor de mis amores si dejaste de quererme no hay cuidado que la gente de eso no se enterará-carcacha poco a poquito y eso era una tortura porque la novia nos había indicado que a la señal podríamos bailar, no antes, pero ya era demasiado y sus amigos son unos desordenados que ansiaban pista y abanicaban el escenario con las servilletas de la comida: ni modo, teníamos que zapatear. Y la BODA comenzó y la música se oye sonar, va girando el corazón nadie-nadie para de bailar.

¿6? pm
Una-dos-tres-cuatro-cinco, muchas horas ha durado, pero nadie se preocupa que todos se ocupan tan sólo de bailar. Los sobrenombres fiesteros empezaban a salir a colación cuando Iván coló el Bacardí 151 engañando al matrimoniado, al hermano y al padre de la novia: es un tequilita, órale, échense un caballito. Y las caras angustiosas de ¡acabo de perder la garganta... no, la traquea... no, el estómago... no, el intestino... no, la lucidez! No se ve una cara triste, hay sonrisas dondequiera. Y sólo se ven las piernas que vuelan y vuelan, no dejan de girar.

¿7? pm
En una boda, a la única a quien no se le puede decir que no a nada es a la novia. Patética ley cuando muy linda se acercó en una pausa de tanto baile y le dijo al Vic Brother: tienes que sacar a bailar a tu hermana. Obvio mi hermano, gran odiador del bailongo y más del fraternal, contestó sinceramente: ¡Ay, no Mariucci! ¿Para qué? A ella le gusta bailar sola. Claro, el plan era mega roto, pero allí fuimos pisteando al ritmo de Vaselina. I got chills, they're multiplyin'. And I'm losin' control. 'Cause the power you're suplyin', it's electrifyin'! You better shape up, 'cause I need a man, and my heart is set on you. “Espontáneamente” la novia sugirió cambio de parejas y me encontré en media pista con el hermano mayor de la amiga-de-toda-la-vida de la ahora Madame. You're the one that I want, honey. The one that I want. You are what I need. Oh, yes indeed. No sé cuándo ni con qué canción dejamos de bailar para quedarnos de pie a la mitad de la pista, esquivar taconazos despistados y enterarme por qué no debo tenerles miedo a los tiburones ni al buceo. Pero para variar tengo el don del ligue fugaz y de meter la pata con mis intervenciones “¿sabes qué?, es que estoy cansadísima, ¿y si mejor nos vamos a sentar?” Yo con mi corazón de flan con caramelo y el tipo medio sentido o yo qué sé, imposible. Hombrecito efectivamente se fue a sentar a su mesa mientras yo regresé dignamente a la mía con el pensamiento "esta no me la acabo": mis padres sin quitar la vista de la película, desde que estábamos en la pista. Obvio al día siguiente con la cruda evaporándose bajo el sol de Xochicalco, mi padre inquiría: Oye, ¿y qué pasó con el hermano de Fulanita? Muérome de flojera.

¿11? pm - ¿3? am
Mariachísimo, cómo no. Y nomás no pelaban a amiguitos que pedían canciones al por mayor, que si Cielo Rojo, que si Nube Viajera, que si No Volveré, que si Paloma Querida. Nada. ¡Ah, cómo está eso, no, no, no! Y sonrisita de ay porfis al Mariachi loco que qué quieres que te cantemos mi reina, pero mi reina quería Mujeres Divinas, ¿o no somos divinas, mister mariachi? Y pues que Mujeres Divinas, y luego mi reina que quería Ella y pues Ella y así hasta que me di cuenta de que patéticamente ése ha sido el ligue más productivo que he tenido desde hace un colombiano y pues no me quedó de otra más que irme a tomar otro tequilita, nomás por aquello de hallar el olvido al estilo Jalisco. Claro, el último-ultimísimo porque por fin entre el Mechitas y el mAmE me obligaron, así que mientras el primero me detenía, el segundo logró lo inlograble y desató la pulserita naranja lanzándola al vacío del jardín (snif, snif, no voltees, no lo hagas) mientras me coco-washeaban: así estás mejor. Sí, sí.
En qué momento se fueron los mariachis, nadie lo supo. Lo que sí sabemos es que al pobre novio le tocó remojón y fue aventado cual Adán a la alberca, con la novia avergonzada: C’est pas la France, Matt! Y yo hacía el oso al gritarle al Kiddo: no manches, Matt está en pelotas, sin saber que mi madre estaba atrás de mí. Y eso que el ahogado era el novio.
Poco a poco la fiesta fue perdiendo quórum y eso nos ayudó a hacer el aventón de la liga, pero, a falta de tal, me samaritanée y doné mi liga del cabello a la causa. La creación resultó una obra de arte al incluirle un mecate y el ganador fue el Vic Bro. Después de semejantes ocurrencias, aquello empezaba a resultar desastroso por lo que se hizo el último baile tesorito de la noche (con amiguitos tontísimos levantando las manos y dando vuelta estilo Laura León y su gritito alentador) y nos despedimos entre multas está-prohibido-sacar-la-cabeza-del-coche y pleitos con los vigilantes de la privada en Cocoyoc ¿o era Oaxtepec? Quién iba a decir que yo sería la elegida para negociar con los vigilantes, que porque era la más fresquecita de todos y ya les estaban haciendo mucho pancho a los del coche de amiguitos, así que puse mi mejor cara de abogada legally-blonde y salí del coche ¿cuál es el problema, oficial? Descubriendo por qué es que el Derecho no ha sido mi área y me devolví al carro(¡Dios! ¡Necesito una limpia, ya escribo como colombiana!), cediendo la palabra al sacerdote conciliador y a demás amiguitos involucrados que al final salieron ilesos, entregándole más dinero al fisco, pero ilesos al fin y al cabo.
Es impresionante el manejo de la mercadotecnia que han mantenido estos chiquitines: a una semana de la fiesta se sigue comentando "qué bien me la pasé" y pinta por mucho para ser la mejor boda del año. Tal vez porque fue fiesta continua por más de 24 horas, tal vez porque era la boda de dos amigos, tal vez porque todos traíamos la mejor actitud y algunos la importaron de Madrid y Ohio, no lo sé, pero de que fue un evento que seguirá dando de qué hablar, no cabe la menor duda. ¡Vive les mariés!

martes, julio 26, 2005

Disco


Sin duda uno de los mejores regalos que me han hecho. La recopilación maravillosa, las fotos muy bien, el diseño para morirse de risa y el detalle impensable. Gracias chicos, de verdad que los quiero mucho y los extraño. Si es que desde luego estos españoles...

jueves, julio 21, 2005

La noche de la iguana



Incluso la palabra chambelán me molesta así que hace diez años me dieron a escoger, pregunta necia porque las maletas son mi accesorio favorito. El viaje incluía hasta al perico y ocupamos como veinte cuartos en Puerto Vallarta. Sí, todo estaba incluido, hasta mis noches en vela esperando a que primitos y hermano regresaran a contarme cómo les había ido en el antro porque a mí no me dejaban pasar ni con los excesos de maquillaje, implantes de calcetines y ropa estilo Corazón Salvaje improvisados por primas. Mis quince primaveras festejadas en el cuarto y brindando con la luna y primita de once años dormida en la cama que compartíamos. ¡Feliz cumple quinceañera! Después de semejante desilusión cualquiera se vuelve admirador de dicha playa, pero ni cómo decir que no o ponerse los moños cuando se presentó la oportunidad y pues yo ya estoy, ¿cuándo salimos? Los papis, la hermana de la mami, la hermana del papi, su esposo, primo, prima, esposo de prima, sobrinita y yo: muy familiar, ni para dónde. Por eso debí haber aprendido los 5 puntos básicos para sobrevivir a otras vacaciones familiares en la playa, pero como siempre, me salté mis consejos y los dejé de postre que nunca me como...

1. No ayudar a sobrinita a hacer “alberquitas” de agua de mar.
Por mucho que la escuincla de siete años sonría y ruegue: “acompáñame Analú” (ah, porque soy su única tía a quien decidió quitarle el apelativo que marcaría un poco de diferencia en el trato por más que yo insista: dime tía, niña, soy tu TÍA Ana Lucía, más respeto, pero le vale). Bueno vamos, pero un ratito porque hay mucho sol y ahí me tienen de ingeniera civil de a varo con el mediodía en la espalda, mejorando la técnica de yo mera cuando tenía la edad de sobrinita y trataba de juntar agua en un pocito para egoistear un rato y decir con cara de propiedad privada: este es mi cachito de mar, ni se acerquen. Ahora mínimo le pusimos una fortaleza y la alberca nos salió tan bien que ya había otros chavillos copiando la ideota, un hitazo que a los dos minutos de haber sido estrenada aburrió a sobrinita que corrió al mar: voy a torear unas olas, ¿vienes?
Pero yo ya estaba estancada en nuestra “piscina” porque por mucho que me vea como nueva hay que aceptarlo, mis articulaciones son como de segunda mano y una vez sentada en el suelo, la levantadita me iba a costar un rato así que ve tú que yo mientras cuido nuestra alberca. Súper pretexto para jurarme: necesito comprarme un traje de baño, y es que me entraron unas ganas hipernáuticas de torear olas como cuando era chiquita, con la maravilla de no tener que preocuparme por el maldito bikini que qué incómodo, caray, aunque sólo bastó el siguiente comentario de sobrinita para sacarme de mi ensoñación y desertar de mis propósitos de mediados de año con su sugerencia: ¿regresamos con los adultos? ¿CON LOS ADULTOS? Sólo pude, hipócritamente, responder con un ok mega temblhorroroso, porque yo ¿soy una adulta? desde hace siete años, desde todos los años que mi sobrina lleva respirando, o sea, toda una vida: su vida. ¡Rayos y centellas! Friégala más cuando le conté a prima (tres años mayor que yo) y casi lloramos al acordarnos que hace tres lustros éramos nosotras quienes despectivamente usábamos aquello de los “adultos” y los “grandes” que se la pasaban hablando de política y fumando y tomando alcohol que “sabe horrible”. ¡Sí, grandísimos fúchilas!

2. No pedir la carne bien cocida.
Entre huracanes caribeños y tormentas tropicales pacíficas, el sol decidió, así como nosotros, salir de vacaciones. Los primeros días mis ínfulas de bronceado perfecto se conformaban con la idea medio rascuachona de que la “resolana” te quema igual que el rayo directo. Pura pamplina y cuando por fin salió el sol, no había poder que me levantara del camastro y de mis conversaciones en mute con el hermano sol. Al final terminé con un quemado a la parrilla fatal: bien cocido de frente, el lomo en ¾ y los costados súper crudos. Ni cómo ayudarme...

3. No ver partido de fútbol Colombia-México.
Tan tranquila que estaba yo en el octavo sueño del día cuando prima pambolera se acordó: ¡oigan ya está el partido! Y no quedó de otra más que ver y torturarme porque era la hora de la comida y pues a ser fuerte y no cómo crees, cero afectación, superadísimo, a ver pásame otro camarón (del coktail, no se me anden alocando). Sólo que por idiota había contado el chiste que nunca en la vida vuelvo a contar, ya lo juré y lo volveré a hacer aquí: no vuelvo a contar el chiste de las celebraciones en Colombia porque, a pesar de ser muy bueno y de que todos reían una y otra vez, ya basta. Jijijí, jojojó con el chistecito antes de que empezara el partido, pero cuando la cosa se puso color de hormiga para los mexicanitos, las miradas de odio en la sala de la villa familiar eran todititas para mí: ¡yo qué, si a mí ni me gusta tanto el fucho! Pero siempre tiene que haber un culpable y al primer gol no anulado las miradas fueron de despecho, como de qué poca Ana Lucía, pero el acabose vino cuando Abel Aguilar remató. Tal parecía que yo me había metido al partido a golear a México, Santa Anna Lucía vendiendo las patrias y jugándole chueco a la selección, o sea ni al caso, ni festejé nada. ¡Sólo anduve tres días y ya parezco extranjera ante mis propios genes! Ay no, amigos papás, amigos tíos, amigos primos: quiéranme, yo sí tomo tequila y la primera cancioncita que me aprendí fue la de “Mexicanos al grito de guerra...”

4. Diga no a las pulseras naranjas.
Porque cuando uno intenta quitárselas no hay ni cómo. ¿Y esa pulserita tan linda de dónde la sacaste? La voz me delató: me la regalaron y ya no quise explicarme ni a mí por qué demonios la sigo trayendo en el tobillo; tres tequilitas en la playa y ni primo, ni esposo de prima lograron zafarla porque sabrá Dios cómo demonios le hizo el tipo -de cuyo nombre no queremos acordarnos- el nudo que es indestructible, así que alguien brillante sugirió el encendedor a ver si quemada salía de mi pierna, pero quien salió quemada fui yo, no la pulsera; al menos dejaremos de preocuparnos por la depilación en esa zona.

5. No jugar a los MythBusters...
...porque se corre el riesgo de terminar haciéndole al Jackass, la frontera no está bien delimitada. Así nos la pasamos de reto en reto, comenzando con la frase: “Se cree que...”, y se cree que la leche no se lleva con la sandía, se cree que el ojo del pescado sabe riquísimo, se cree que los antros gays son discriminatorios (hombres $50, mujeres $100, ¡demonios!), se cree que los gringos no invitan nunca una bebida (¡ja!), se cree que las iguanas no muerden y nada más a nosotros se nos ocurre inventar esos jueguitos en uno de estos hoteles semi-ecoturistas featuring minimalistas.

Lulú Marina de regreso con anhelos marinos... ¡Quiero más playa!

martes, julio 12, 2005

The American Dream (Episode 4 – Las Vegas de ABBA a Elvis)

Ya saben, recuento visual

El viaje estaba planeado para reponer las energías vegarianas en la placidez del Gran Cañón y regresar con más ánimos a Sin City. Así lo acordamos e íbamos con todo y la cabeza en alto. Sí, yo en plan miren qué diva soy hasta que la asian-american inició el abordaje como inauguradora de la ola de dominó con la pregunta de los croupiers: Excuse me miss, how old are you? May I see your ID? Más traumadas que yo por mi edad, y yo en cambio luciendo los 25 como menor de 21, observada como posible terrorista: a ver qué va a tomar, a qué número le apuesta, en qué mesa se sienta... El acoso más incómodo, ¿qué no ven mis arruguitas?; pero como dice primito, es que sí, uno te ve y piensa: pobre chavita de 18, qué acabada está. ¡Óigame más respeto, chamaco! Ni modo, a aceptarme como soy y a burlarme de las gendarmes preocupadas por el Botox a los treinta, lero-lero y al segundo dejé de acomplejarme manteniendo el pasaporte a mano para no esforzarme mucho, adquiriendo la mejor actitud ponciana que se ha visto desde marzo del 2004. Total, estaba en la Joya del Desierto, ¿no?
Efectivamente, mi teoría de yo-no-vuelvo-a-apostar se me volvió a escurrir de la lucidez y me embriagué de ambición, comportándome cual Ponce: gastando dinero que no tengo en cosas que no necesito, sólo espero que las cámaras del Venetian no me hayan filmado así como las del Bellagio al ex-jefe de finanzas de los chilangos, y no lo digo porque me haya visto envuelta en un delito, sino por lo mal que jugué y lo rápido que perdí “millones”. Todo en la vida es a perder o ganar, hay que apostar, hay que apostar sin miedo, cantaríame en son de valor Roberta de Rebelde-mugres-rebeldes. Estoy segura, jamás en la vida he gastado tanto dinero en tan poco tiempo y con tan escasa diversión; yo veía al hermano apueste y apueste y hasta dándole propina al croupier, todo “no manches, qué jefe, bro” le susurraba para que se dejara de jaladas, pero seguía gane que te gano y, al ver la buena estrella, el papá y yo nos animamos, más nos valía no haberlo hecho. Yo súper-súper-supersticiosa había conservado el mensajito de la galleta de la suerte del buffet chino que me informaba: “One advantage of talking to yourself is that you know at least somebody's listening” (y yo agregaría para mí: mmmm, not so sure); con los números que me harían ganar los millones que pagarían la deuda interméstica del país: 7 16 22 9 16 31 27 y que aposté en las cinco rondas que se me fueron en cinco minutos con los muchos más de cinco dólares regalados para contribuir a mantener limpios los canales y el colmo de la excentricidad gringa al servicio del turismo internacional. Si ya por eso hasta me siento socia de The Venetian...
Y es que para ciudad excéntrica Las Vegas. ¿Que se te antoja playa? Pues vas a la del Mandalay Bay. ¿Que mejor algo más cosmopolita? Pues el New York-New York. Está bien, algo europeo: ¿París? ¿Venecia? ¡Vegas! ¿Te inclinas por lo clásico? Montecarlo, Bellagio, Caesar’s Palace. ¿Pirámides? En el Luxor, y de pilón la Esfinge. Que son las doce del día y quieres que sea de noche: vueltecita por The Forum Shops, en el transcurso de cada hora el techo va cambiando como cielo pirata. ¿Fantaseas con sirenas o piratas? Treasure Island. Museos: checked. Acuarios: checked. Leones blancos: checked. Parques de diversiones: checked. Restaurantes de tooooodo: checked. Antros 24 horas: checked. Bungee: checked. Espectáculos: checked. Stripclubs & Chippendales: ¿is this serious? Lo único que no vi fueron montañas para esquiar o pistas de patinaje, pero yo por pasada de exigente.
Dicen que afortunada en el juego, desafortunada en el amor, pero yo no me conformo con una, siempre he de querer todo y por atascada me tocó en negativo. Así salí corriendo del casino antes de empezar a apostar a los hijos que no me han nacido y los espectáculos terminaron de llenar la ya de por sí apretadísima agenda de la gira turística. Desde que vi el espectacular de Mamma Mia! supe que tendríamos que ir, por mucho que les diga a los papis que fúchila y guácala con su época nada-como-haber-nacido-en-los-ochentas-¿?, mi choque generacional es disfuncional al escuchar Los Beatles, Cat Stevens, y por supuesto ABBA; y en el anuncio aparte del dibujo de la novia risueña decía claramente: The Smash Hit Musical based on the songs of ABBA.
La historia se desarrolla en una isla griega y es sobre una chava de 23 años lista para casarse con novio-surfer-patán (“siempre hay alguien peor que tú” FUNAR dixit) y traumadilla por el padre-que-la-engendró-y-nunca-la-conoció y a quien quiere tener caminando por el altar para entregarla (¡háganme el favor!). Para empezar el teatro es una maravilla y yo soy una fascinada por los musicales. So I say thank you for the music, the songs I’m singing. Thanks for all the joy they’re bringing. Poco a poco van intercalando las canciones de con una temática que de principio parecía sosa, pero que a base de buenas actuaciones y un guión que va más allá del humor inglés, terminan conquistando al huraño más amargado. Mamma mia, here I go again. My my, how can I resist you? La madre había sido toda una rockera en sus mocedades y había tenido tres canillas al aire: con el ñoño, con el simpatías y con el galanazo-que-se-va-con-otra; alguno de ellos es postulado para ser el lucky daddy y los tres son invitados a LA boda por medio de triquiñuelas de su posible hija. Mamma mia, does it show again? My my, just how much I've missed you. Obvio llegan los tres al mismo tiempo y, como era de esperarse, los espectadores estuvimos a punto de perder a la ñora que casi se nos va del infarto de ver a sus tres amores de un solo verano veintitantos años después en la sala de su casa. Yes, I've been brokenhearted. Blue since the day we parted. Why, why did I ever let you go? Y los actores estuvieron a punto de perdernos a nosotros por la risa neta-ya-no-por-favor. Mamma mia, now I really know. My my, I could never let you go.
Chiquitita, you and I know how the heartaches come and they go and the scars they're leaving. Por supuesto que después del conato de patatús, la ñora sube corriendo a su cuarto en donde sus dos amigas locas la consuelan. You'll be dancing once again and the pain will end. Chiquitita, you and I cry, but the sun is still in the sky and shining above you. Let me hear you sing once more like you did before. Sing a new song, Chiquitita. Y qué mejor consuelo que la alusión al recuerdo y mi hermano que veía en la “dramas” a su ibid y, peleándose por los papeles de amigas locas, a la Sis, a la Cuchis o a la Lic, me hacía reír porque yo también llevaba rato pensándolo y más con la canción que remató el recuerdo. Friday night and the lights are low, looking out for the place to go. Where they play the right music, getting in the swing. You come in to look for a king, anybody could be that guy. Night is young and the music’s high, with a bit of rock music, everything is fine. You’re in the mood for a dance and when you get the chance you are the DANCING QUEEN, young and sweet only seventeen...
Pero qué hija tan necia, boda al día siguiente con su afán quiero-saber-cuál-es-mi-papá, gimme gimme gimme a man after midnight y sus tres posibles progenitores en plena despedida de soltera ¡ay por Dios! Aparte de intensita queriendo parecerse a todos. What’s the name of the game? Does it mean anything to you? Total que de enredo en enredo la mamá confiesa que está todavía enamoradísima del galanazo-que-se-va-con-otra. So when you're near me, darling can't you hear me S. O. S. The love you gave me, nothing else can save me S. O. S. Y le reclama qué gacho que me abandonaras bastardísimo-maldito-desgraciado-rata-de-dos-patas-ojalá-que-te-mueras-que-todo-tu-mundo-se-quede-vacío. The winner takes it all, the loser standing small. Beside the victory that's her destiny. But tell me does she kiss like I used to kiss you? Does it feel the same when she calls your name? Somewhere deep inside you must know I miss you. But what can I say, rules must be obeyed. Pero el otro no pérame tantito así no fueron las cosas mija, me fui con ella porque tú no me querías y cachún-cachún-ra-rá. Al final uno se divierte mucho, la mamá se casa con el galanazo-que-se-había-ido-con-otra-pero-actualmente-divorciadísimo y nadie sabe por fin quién es el papá porque ni la madre misma se enteró en qué momento; obvio todos terminan siendo una familia feliz ay-no-manchen y la chamaca, que empieza a tener lucidez, cancela su boda soy-muy-joven-para-el-bodorrio. Colorín colorado y sin duda yo estaba extasiada, incluso el tipo que estaba a mi derecha terminó fascinado con el musical aún sin conocer la mayoría de los temas y me obligó: esto tienes que ponerlo en tu blog.
Como también tenía que poner nuestras andanzas por American Superstars, el espectáculo en el que nos tocó la mesa del centro más pegada al escenario. El Rey pirata bailaba y cantaba igualito que el original à la Don’t be cruel, casi muero de enrojecimiento cuando empezó a caderear en mi cara y yo escoltada flanco derecho papi, izquierdo hermano, la escena fue salvada por la súper margarita helada que derretí de un trago. Luego fue el turno de Miss Spears y ni cómo describir las caras de los varoncitos y la mía cuando la pobre tipa empezó a sufrir de boobie alegre y casi pierde el bra que con tanto baile se le iba, irónicamente, à la Janet; Christina Aguilera fake pasó sin pena ni gloria pero con una voz que mis respetos comadre. Después fue el turno de Tim McGraw, el chico country que nosotros ni idea y con quien sufrimos haciéndonos como que la virgen nos hablaba cuando el tipo -mega baby- bajó al público con el micrófono para que cantaran algunas de sus canciones, las cuales, por supuesto, nosotros no sabíamos; su proximidad era tan real como el intercambio de miradas de terror de los hermanitos que se concentraban en su bebida y buscaban con la mirada la Nada para salvarse del martirio de la posible exposición no-se-la-saben,-no-se-la-saben. Gracias a Dios nos saltó y dio paso a la súper imitación de Michael Jackson que nos dejó boquiabiertos para reír en grande con el grito post I’m bad: ‘I’m free guys!’ Pero Elvis tenía que ser mío, aunque fuera en foto, por eso luché con las demás groupies por una que nos tomamos antes del beso, el abrazo, mi thank you y su ‘thank you, sweetie’. Vamos, tuve que correr al baño de la emoción.

domingo, julio 10, 2005

Hoja en blanco de algodón

¿Cómo te atreves a seguir como si nada y hablarme diario? ¿Cómo puedes seguir pensando que esto puede funcionar y hasta creer que con un boleto de avión voy a catafixiar mi vida por una de contemplación junto a ti? Lo sabes y tal parece que lo haces para hacerme enojar, esto no era lo que quería y me da coraje que las cosas hayan pasado así. Sé que tú también te sientes mal, pero si algo he aprendido es que el que se queda se lleva la peor parte. Por más lindo que te estés comportando, al borde de la asfixia empalagosa que no sé si me gusta tanto como pensaba; no hay derecho, no se vale y tú ni culpa tienes, pero prefiero estar enojada contigo porque el espejo ya tuvo suficiente. Tal vez fue la señal chiquita que le pedí a mi estrella para saber si sí porque yo ya no podría almacenar más dudas cargadas de clichés y estereotipos que traté de desechar, pero cuando es demasiado no existen muchos que valgan. No sé si pueda culparte por mi viaje a la inocencia en la frontera de la estupidez; es el colmo tomando en cuenta el tema del diplomado, aunque el reclamo va para la fábrica porque mi modelo no traía incluido ni el equipo de inteligencia, ni el detector de metal, ni camino con perros policías al lado. Y si sí es cierto, tengo miedo del miedo porque en dónde diablos fui a caer y cómo demonios fui capaz de ver todo tan normal, todo lo que ahora veo con el horror más claro de todas las transparencias.
Pero en fin, supongo que a ti la situación también te dará risa aunque te la aguantes, ennoviados por tres días, qué orgullo. Ni cómo olvidar la despedida de tequilas, rancheras, vallenatos y Bobby Pulido llévame-contigo-aunque-tenga-que-sentir-dolor-si-en-mi-tumba-yo-quiero-que-diga-este-hombre-se-murió-de-amor. No tenemos remedio, rockcito, no nacimos para estar juntos y por eso no me importa que todavía no lo entiendas. Yo contigo fui feliz compartiendo nuestro tierno amor, pero ahora que no estás aquí sólo hay dolor. Te compré lo de los astros alineados del 26 de febrero porque yo también lo sentí, pero las explicaciones que me das ya no son tan esotéricamente creíbles y las únicas pruebas que necesito pasar son las del examen médico del índice reumático, no las que según tú nos está poniendo la vida. No lo aceptaste por las buenas y por eso me cansé, lograste lo que se creía imposible: hacerme entender que los panchos, efectivamente, son una pesadilla cuando te los hacen. Mis analogías siempre te divertían, por eso en ese momento yo me imaginaba a Scarlett O’Hara cuando Tara se encuentra devastada y no hay qué comer, ella, llorando, toma un pedazo de tierra y jura “If I have to lie, steal, cheat or kill; as God as my witness, I'll never be hungry again": así yo te miré, tomé el celular -para, como ella, tener algo en el puño- y me juré interiormente “Aunque tenga que mentir, aguantar, fingir o callar, a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a hacer un pancho estúpido”.
¿Te das cuenta de que ya soy amiga del destino, que ya nos llevamos bien y nos reímos los dos de mí y ya no sólo lo hace él? Hasta eso tengo que agradecerte, colombiano. Igual me detestas hoy, igual mentirte no estuvo bien, pero incluso en las caricaturas te educan para golpear al que está en shock y a ti ya no te estaba girando bien lo nuestro. No fue un acto de desespero como dices, tengo muy poca fuerza de voluntad, lo sabes, pero no cuando ya me quedó claro el por qué te estoy lastimando, el por qué tú me estás haciendo daño, no hay esperanza en mi decisión, no hay futuro en un plural de juntos. De más alto nos hemos caído, ¿no, tontico? Lo bueno es que ya sabemos que sí se puede y que ya no escucharemos a Fito Páez juntos, pero que el amor después del amor, tal vez se pareció a este rayo de sol. Bueno listo, Yush, de pronto así tenía que ser la vaina, dicen que las norteñas son muy guapas, más me le vale creérselo y que Dios me lo bendiga siempre, pues. Yo mientras me quedo cerrando el libro y tratando de digerirlo porque tu vida, como la carta del Binomio, resultó ser una hoja en blanco que nunca pude leer...

jueves, julio 07, 2005

The American Dream (Episode 3 – Las Vegas Bananas)

‘What happens in Vegas, stays in Vegas’
This is my shit! No es necesario que alguien lo diga, que haya letreros o que uno pregunte. Es así como Ámsterdam, uno se da cuenta de que está allí con la primera respiración, el olor de la-tía-maría impregna el ambiente y no miente. All the girls stomp your feet like this. En Las Vegas lo primero que uno escucha es el sonido de los quarters en las máquinas del aeropuerto y sabe que ya llegó, es más, desde el avión uno sabe a dónde va cuando ve a los magnates de la ficha y la baraja apostando desde la comodidad de su asiento.
Because I ain't no hollaback girl. La ciudad no es bonita, el Vic Bro y yo lo comprobamos cuando de bienvenida nos perdimos en ella, con esa sensación de desierto que hace ver hasta la propia ropa en tonos dorados y con la pesadumbre de una polvareda citadina. I ain't no hollaback girl. Sí, hice de lo imposible algo posible: nadie se pierde en Las Vegas, no hay edificios más que en la única calle que salva a los turistas y son los hoteles de la línea de The Strip (LV Bvd.), sólo hay que seguirlos y ya, pero no, nos perdí y conocimos la decepción prematura ¿Is that it? Ooooh, this my shit, this my shit. Nadie contaba con MI astucia porque el pobre hermano suficiente hacía con tratar de entender a la recién rentada camioneta que nos llevó -en ocasiones a rastras- durante siete días. I heard that you were talking shit. And you didn't think that I would hear it. El oso fue mayor al darnos cuenta de que nuestro hotel era el más alto de TODOS y llegamos como huerfanitos arrastrando las maletas, súper pajueludos, impactados por las luces de neón del mediodía y la locura apostadora en medio de los bell boys y la recepción. People hear you talking like that, getting everybody fired up.
Subimos al cuarto y, cuando nos disponíamos a acabar con la ciudad, a mí casi me acaban con el susto que me dieron y que por poco me mata de diabetes. So I'm ready to attack, gonna lead the pack. No había siquiera abierto la puerta para salir cuando los altavoces nos advirtieron después de un beep agudísimo: “Please remain calm, an alarm has been activated in your hotel area. Our security staff is investigating”. Gonna get a touchdown, gonna take you out. Yo iba palideciendo por exceso de imaginación, de noticias y de películas de terror mientras el hermano obedecía a la calma y a la costumbre de tanta repetición: igual no podemos bajar por el elevador, decía, pero mi histeria se incrementaba porque yo ya tenía al avión de Al-Qaeda en la cara y pensaba en mis últimos segundos de vida extinguida en el piso 15 de la Stratosphere (voy a morir sin haber amado) y me atormentaba esperando la función de la película de mi vida en tratamiento express, pero supe que todavía no era mi momento cuando mis veinticinco no formaron parte de la cartelera porque, evidentemente, no pasó nada y nunca supimos ni sabremos lo sucedido. That's right, put your pom-poms downs, getting everybody fired up. Eso sí, nada iba a mellar las ganas de apostar del hermano mayor y las mías de encontrar al amor-de-mi-vida para casarme à la Britney en The Little White Chappel; si el FUNAR había decidido nombrarme su embajadora o representante consular en Estados Unidos, mínimo tenía que afianzar al magnate griego, ¿no? A few times I've been around that track, so it's not just gonna happen like that. Mínimo... o bueno, ya de últimas al camionero lleno de tatuajes. Because I ain't no hollaback girl.
Oooh, this my shit, this my shit. Salimos al recorrido y a buscar espectáculos dignos de los hermanitos Walsh, para no terminar como la Cuchis y su hermano en el crucero y que nos vieran cara de matrimonio feliz. So that's right dude, meet me at the bleachers. Total que no hubo showgirls de mi presupuesto porque el espectáculo me iba a dejar en la quiebra y sin la chamarra de Playboy que me encantó (y que fue el único amor que dejé en Las Vegas porque al final ya ni para eso tuve presupuesto). No principals, no student-teachers.
Yo lo tenía muy claro: no iba a apostar. All the boys want to be the winner, but there can only be one. Era de la "firme" idea de que uno tiene una oportunidad de gane en la vida y ya. La mía fue hace cuatro años en el Casino de Montréal cuando una maquinita me vomitó cien dólares en dosis de a quarter antes de que me durmiera (sí, soy de los pocos seres del planeta que se aburre en los casinos) y de que gritara como histérica: gané, Martz, ayúdame, gané y pidiera al cielo -absurdamente- que alguien detuviera la máquina porque yo no podía con tal caída de moneditas y la cara de odio de los millones de abuelitos instalados como por veinte años porque no saben en qué gastar su jubilación (y por burlarme creo que me dio artritis, por decir que no es que les gustara el juego sino que no se podían mover, hay que aprender de los malos karmas del pasado, niños). So I'm gonna fight, gonna give it my all. Sí, no necesitaba corroborar mi teoría pues yo estaba convencida de su certidumbre, de que mi dotación de azar positivo, de melates, loterías, bingos, ruletas o demases ya estaba saldada, así que si había de gastar mi dinero en algo banal, que fuera en alcoholes, ropa o lipsticks, no en que la casa ganara. Gonna make you fall, gonna sock it to you. Se lo dije al hermano, pero aún así lo acompañé como de talismán en su noche heroica de ganancia neta: 4 dólares. That's right I'm the last one standing, another one bites the dust. Deprimiendo a la concurrencia que deseaba verme como la güera-buenísima-lanza-dados en el Craps -onda 007-, pero es que ni cómo compadres, así que me reduje al talismán fraternal o bulto que sólo reaccionaba cuando escuchaba la canción que prometía dar(nos) el triunfo. Let me hear you say this shit is bananas (B-A-N-A-N-A-S). Sí, querer acabar con Las Vegas el primer día nos terminó acabando a nosotros. A la una de la mañana yo ya estaba en mi octavo sueño, pero aún no habíamos visto nada y la ciudad estaba por conocernos, y vaya que lo haría... This shit is bananas, B-A-N-A-N-A-S!!!

miércoles, julio 06, 2005

La frase de la semana - Media naranja

Amigos como mi Niño son difíciles de encontrar y yo le agradezco a la vida tener los amigos que tengo. Para las buenas y las malas, para los buenos y los malos. ¿Quién necesita el amor? ¿Quién necesita más cuando escucha frases de apoyo como éstas? La vida es una sonrisota al escuchar el reclamo y la angustia sincera:

"Creo que a mi media naranja ya la hicieron jugo"

domingo, julio 03, 2005

Otro partido perdido

De lo que se va enterando uno. Tanto criticar a su amigo por andar con una quinceañera (literal) para que de buenas a primeras: salgamos con nenita generación pre-rebelde cuyo máximo título es el de la primaria y el de las tablas de la minifalda rosa de 20 cm. Ahora sé que sólo hice el oso cuando le reclamé al más sexy: ¡Ay por Dios, biológicamente podría ser tu hija! Y el destino, divertidísimo, se ríe de mí con estas ironías que a cualquiera le producen una sonrisa, le hacen amar la vida y agradecer las dosis de humor negro. Ellas todavía son inocentes, pero lo mío sí fue estupidez; aún así me da risa aunque creo que debería estar llorando de pena ajena y casi de propia por ni siquiera saber si el estupro ya no lo es a partir de los 16.
Boricua, morena, dominicano, colombiano. Boricua, morena, cubano, mexicano. Oye mi canto. They want Reggaeton. Toma reggaeton. Y tómala Ana Lucía, yo protegiéndome de la Generación Rebelde cuando en realidad debí haber temido de la Generación pre-RBD... Lo que no se vale es la violación del acuerdo tácito. Mi área de influencia histórica es el Sur y se extiende estirándola muchísimo hasta Polanski, él lo sabía y yo no entiendo, ¿no que muy Bosques, Lomas, Parque y Santa Fe? Si hasta me hizo creer que era líder de su región. ¡Ah, no! El muchacho buscaba expansión y, bajo la doctrina del Lebensraum colombiano, decidió coquetear con mis territorios de control. ¿Qué no ve que el FUNAR SÍ es hegemonía regional?
Me despierto en la mañana, para verte pasar, y tenerte en mi mente por el resto del día. Qué vida la mía. No sé bien si lo que me causa gracia sea la situación o cómo me enteré de ella; tengo el don de informarme de muchas cosas que muchas veces no me gustaría saber, ha sido constante en mi vida y ya debería haberme acostumbrado, pero hay tantas cosas que debería haber hecho que esto resulta sólo una nimiedad. Aparte brutísimo de verdad, de por sí it’s a small world after all como para salir con la amiga de la novia del amigo, por favor muchachos, ¡ingenio! Hay que reconocerle el buen gusto, pero es que con esos resbalones nadie creería que es un ingeniero haciendo MBA, si fuera más alto uno podría decir: ah, no, quisiste decir NBA, pero ni cómo... No, no lo hizo una, sino dos veces. Con la quinceañera y con la amiga del primo del ex-novio de mi amiga que, por supuesto, yo conozco. Al menos ya aceptó su error después de media hora entre risas yo-cómo-iba-a-saber-que-las-conocías... ¡Hombres! ¿Cómo crees que querría algo en serio con ellas? Sí, son bonitas, pero una podría ser mi hija (mi propia línea, punto a su favor) y la otra es muy tonta (desacreditación de la rival, dos puntos a su favor). ¿De qué podríamos hablar? Estaba con ellas porque tú no querías estar conmigo, no hay ni cómo compararlas contigo. Mega score y limpió el marcador porque no importa que lo que haya dicho no sea cierto, sabe mentir con clase o decir las cosas que quiero oír en el instante preciso, haciéndome creer que es verdad.
Me dio risa sincera cuando la quinceañera novia del más sexy tomó valor líquido y me pidió que la acompañara al baño para suplicar perdón por haberle presentado a ¿MI? caleñito a SU amiguita. Vamos, la escena era tan asfixiante que cualquiera hubiera pensado que la chiquitina me había bajado al galán. Pero lo que más risa me da es que sí se haya creído que yo hubiera pensado en su amiga-bebé como una competencia de verdad (c’mon kiddo, ¡por favor! Soy ardilla, no zarigüeya y cuando tú vas yo ya vengo, ja, ja, una cifra más en el club todos-odiamos-a-fu%$in’-AnaLucía, muajajaja), si hasta yo me sorprendí de la frialdad y falta de pancho, sí, la panchera no usó su poder. El colmo fue el colombiano diciéndome en tono de Juanes à la c’mon, c’mon, c’mon baby y con disimulo que ya no tenía la camisa negra, pero que debajo seguía teniendo el difunto y yo, en lugar de indignarme por la albureada y la falta de decencia de la declaración, me puedo morir de risa y la cachetada y el enojo se me van para otra vida.
Y ya que estamos en esto de reír, cómo no dejar de hacerlo cuando me veo de nuevo soltera, con la relación más fugaz que creí padecer; y padecimiento porque yo no quería que se acabara a los tres días de haber empezado. Te encuentro despierto, me dices lo siento. Puedo morir de risa y de escepticismo por el desbordamiento de ficción. Me abrazas, me hielo, me pides un beso y yo me quedo sin respirar. Mi telenovela es como de los cincuenta, peor que Gutierritos o película a blanco y negro de Silvia Pinal. Sólo espera un momento, sólo dime no es cierto. No lo creo, por fin decido quitarme miedos, después de cuatro meses de sí/no, aposté todo y ahora es un factor con el que no contábamos el que me lo aleja y me vuelve a dejar sola, porque no creo en la posibilidad feliz de un amor de lejos; menos si está comenzando. Sólo quédate en silencio cinco minutos, acaríciame un momento ven junto a mí. Esto es el colmo y me da por reír en medio de este drama de lloriqueos y sonrisas de ironía porque no puedo creerlo, porque me da coraje y por más que él me diga que sí se puede yo sé que yo no voy a poder y que no quiero esto. Te daré el último beso, el más profundo, guardaré mis sentimientos y me iré lejos de ti. Culiacán está en otro mundo; tal vez cuando regrese... si regresa.
¿Y ahora qué demonios hago con lo que estoy sintiendo? ¿Cómo le hago para olvidarlo y olvidar esta relación de parpadeo? Dame tu mano, devuélveme el aire. Tal parece que la empresa sólo esperaba a que yo le dijera que sí para quitármelo de enSÍma. Di que me amas, que no eres culpable. Sé que es lo mejor para él, que es un súper trabajo, el sueldo está increíble, se va con su mejor amigo (el más sexy) a trabajar en el área que le encanta y no tengo más que buenos pensamientos para su futuro, pero esto va más allá de mi paciencia y mi clarividencia. Por lo menos un momento dime que esto no es cierto. Tengo que poner buena cara y dejar de hablar en primera persona del plural. Me doy, acepto la derrota sin pedir revancha porque ya me cansé y lo sé, en el fondo es gracioso; no puedo competir ni con las Rebeldes, ni con las pre-Rebeldes, ni con el amor porque ya sé cómo va a acabar el partido. I’m single in the rain (again) y con la gracia porque así como la selección mexicana: se jugó como nunca y se perdió como siempre...
Love is just a state of mind, sólo eso, ¿no?

viernes, julio 01, 2005

Habemus Noviom

Tanto lo quería y ahí lo tiene, su título reclamador de “el novio”, a ver qué hace con él, si lo cuelga en la pared, lo tira o lo guarda, yo ya no puedo hacer más porque ahora me toca colocarle lugar en mi vida al propio de “la novia”. Es el tercero oficial -seamos claros, al Horrible jamás lo podré contar y no porque ya se haya casado sino porque ni jugando semana inglesa-, y para variar yo soy tan aburrida que no se me ha ocurrido escoger letras diferentes del abecedario: como los dos anteriores, tiene una jota inmensa en su nombre, primero fue el J, luego el JC, ahora el DJ y por fin les encontré un parecido a mis gustos porque siendo objetivos no hay nada más en común aparte de esta princesita versátil. Ya estoy como amiguita, que en secundaria se tatuó con el compás una eme por un niño que le gustaba y hasta hoy anda por fin con un M -y vaya que ha tenido novios-, así debería hacerle con la jota que a como voy será mi destino.
Mira lo que se avecina a la vuelta de la esquina viene Diego rumbeando. Con la luna en las pupilas y su traje agua marina parece de contrabando. Y entre tanto aserejé no nos quedaba clara la situación, amiguitos diario preguntaban sobre mi estado civil y llegó un momento en el que hasta a mí me dio curiosidad saberlo, digo, para ver qué ponía en la aduana y eso (...a-já-a) Me llevé tarea al viaje y a las horas de haber regresado ya tenía al colombiano en mi puerta, preguntándome qué había pensado y como que las cosas se dieron por hecho, pero no había reglas claras sobre la exclusividad. Eso sí, la angustia sí fue real, amiguitas decían que fuera directita: oye caramelito, en qué quedamos pues, andamos o nomás nos hacemos. O se burlaban de mí por pedir consejo: no pues si tú eres la experta de los acosos y los acorralamientos de hombres, ya no te acuerdas de tu célebre qué, ¿te pongo nervioso? Ja, ja, ja. Y uno no sabe si dar gracias por la gracia de sus amigos o suplicarle perdón al cielo, por-favor-Diosito-te-juro-que-no-lo-vuelvo-a-hacer,-de-veritas. O las otras sugerencias: es obvio que ya andan, puedes sólo preguntarle que por fin qué día van a cumplir y el debate subía de volumen: puedes hacer como que estabas muy borracha cuando llegaste del aeropuerto, o puedes esperarte un mes para ver si te regala algo y ya está. Y el DJ que lo conoce toca el himno de las doce para Diego la canción mas deseada Y la baila, y la goza y la canta... Pero yo no podía quedarme con la duda y me armé de valor: oye Plan Colombia, he estado pensando y pues no sé, es que, mmmh, esteeee, bueno, ps quería saber, ps no sé, o sea, que si quieres ser mi novio y el rancho me quedó grande junto con mis mejillas de payaso y las manos dónde-demonios-escondo-el-maldito-sudor (niños: mis respetos con la valentía). ¿Me puede traer otra paloma, pero triple, por favor? Y el tipo se moría de risa al verme tratando de tomar valor y estaba divertidísimo con mis nervios. Como dice el niñito, es alentador que HASTA YO tenga novio, ¡¡¡mucho juicio!!!
Por fin estoy viviendo hoy, ya no hay ni ayer ni mañanas en mis traumas, sólo un hoy de sonrisa estúpida que no he podido ocultar ni en las noches de insomnio de cosquillitas, porque se metieron como ochenta mariposas rosas y moradas a mi cuarto para robarme el sueño. Lo mejor fue su respuesta: pensé que ya llevábamos una semana. ¡Auch! Pero yo tenía que salir con mi batida de babas: ¡ay no! Hay que empezar hoy, es que no me gusta ese día, yo no quiero cumplir en ese número, mejor hoy, ¿va? Lo triste es que el man me cumple mis caprichitos aunque nunca se me ha hecho cumplir un siete, para cantar el siete-de-septiembre-es-nuestro-aniversario, ya ni modo, igual el número que cayó me cae bien. No pude haber escogido mejor día, como venganza al género se lo dije, ahora para que te acuerdes te la puse fácil y es cada 28 de mes compadre, así como Andrés, tú tampoco tienes pretexto (just warning). Y como dicen amiguitas, qué bien, así no te quedas sin cumplir en febreros bisiestos, pero quién piensa en febreros si julio está aquí y es regalado con un presente soleado aunque el clima no diga lo mismo...

miércoles, junio 29, 2005

The American Dream (Episode 2 – Grande y Cañonsísimo)

Grand Canyon Posted by Hello
Después de estar con el Vic Brother enOhio nos dirigimos a las 4 de la mañana à la Go West -mmmmh, no tanto- para llegar a Cleveland y volar a Nevada; los hermanitos lelos estaban tan cansados que sólo subieron al avión y ni cuenta se dieron de quien se les fue a sentar al lado, de que cobraban $5 dólares por escuchar la película y de que los demás ya habían comido; no importó porque nos repusimos para pasar una noche en Las Vegas, ya que al día siguiente llegarían los papis y la familia Telerín recorrería la Ruta 66 rumbo al Gran Cañón del Colorado.
Since Bruce Springstein, Madonna way before Nirvana there was U2, and Blondie and music still on MTV. Todo salió como en planos; lo único que falló fue mi error de cálculo por no haberme comprado el soundtrack de The O.C. California, here we come, right back where we started from (hasta hoy me arrepiento y tengo pesadillas por bruta e indecisa, por cierto que cada vez está mejor y mañana es fin de temporada, no puedo creer que se haya muerto Cal, muy fuerte), así que en la carretera íbamos escuchando lo que el padre nuestro de cada día-copiloto consideraba. Her two kids, in high school they tell her that she's uncool. But she´s still preoccupied with 1985. Por bendición sólo fueron cuatro horas interrumpidas por un descenso light en la presa Hoover, en el lago Mead (sí, Pamela y Tommy Lee) y en Kingman para comer.
I'll spread my wings and I'll learn how to fly. I'll do what it takes ‘til I touch the sky. And I'll make a wish. Take a chance. Make a change and breakaway. Mi primera impresión del Parque Nacional del Gran Cañón fue: ¡Qué timo! Tan cerca del desierto en plena colección primavera-verano y yo con este frío de primer mundo. Pero todas mis quejas se hicieron chiquitas y me arrastraron a su tamaño cuando lo vi. No más reclamos. "La edad la llevo prendida en la solapa de mi alma, de aquella prisa vivida sólo me queda la calma." Yo quejándome hasta de mi edad, pero cuál es el punto de comparación entre una criaturita de 25 contra una de cinco millones, porque no cabe duda de que está vivo y de que es uno de los mejores atractivos turísticos que tienen los vecinos (aparte de Disney y uno que otro hey-baby). Eso sí, los dos somos bellezas clásicas y uno no puede creer la maravilla de la naturaleza cuando se pone a admirar los colores; la tranquilidad en ocasiones interrumpida por hordas de turistas de aquí y de allá o de una ardillita o venadito despistado; del viento que jugaba sin mi consentimiento con mi cabello y mi estabilidad terrenal y esa panorámica que vuelve humilde al más soberbio. Out of the darkness and into the sun. But I won't forget all the ones that I love. I'll take a risk. Take a chance. Make a change and breakaway.
Ni cómo hacer gala del vértigo que me da por padecer cuando se me suben los humos porque mi éxtasis era superior a mis fobias y estaba como pasmada en el deleite. Como diría el turista, yo sólo exclamaba interiormente: Holly Guacamole! Y como para no perder la costumbre, esta princesa caminando por la vida haciendo osos porque no solté mi camarita ni para tomarles fotos a los insectos o a las florecitas rarísimas que encontraba. Claro, todo el mundo con cara de pobre-niña-citadina-nunca-ha-visto-un-grillo-en-su-vida, pero la culpa la tienen el Vic Bro y los papis que me regalaron una cámara con una memoria de 512 megas. Estaba peor que el año pasado cuando del camino Sidney-Canberra yo iba con el hermano: ¿qué es ese animal? Una vaca, Ana Lucía, se llama vaca-cow. Ay, no, está muy rara para ser vaca, ¿sí es una vaca?, pues qué loco. Sí, sí es, pero no es de las que conoces, también entre las vacas hay razas. Ah, ¿y qué es ese otro animal? Una oveja. Ay no, no parece ovejita. Y logré desesperar a mi hermano jobiano hasta dormirlo para despertarlo al segundo: UN CANGURO. Te juro que vi un canguro y me pasó como a Pedro con el lobo porque ya nadie me creía hasta que ya no fue uno, sino cientos de canguros al lado de la carretera y las señales de tráfico se unieron a mi súplica: Cuidado con los canguros. Así de emocionada estaba en la I-40 cuando vi las señales: Cuidado con los venados. Sí, súper rota. Toda la vida queriendo ser princesa de Disney en el bosque de los venados y los animalitos. Ni modo, soy citadina y de no ser por los colibrís del jardín, los animales de ciudad son horribles y no salto de emoción por un ratón, una cucaracha, una palomilla negra o una araña patona; en algún lugar me tenía que salir la afición.
Y para no caer en el mohavismo o el hopismo descriptivo del amigo californiano con su “it is just a big hole, is there really more to say?”, yo dejo de describir esta excursión geológica, pues seguir contando sobre esa maravilla sería como blasfemar a la naturaleza y me quedaría corta después de los 500 km de largo y los 15 de ancho que el río Colorado esculpió, si quieren más orgasmos oculares ya saben en dónde (hay quienes dicen que la Barranca del Cobre es aún más bonita y yo ya no puedo esperar para ser millonaria e ir... desde luego, no tengo saciadero).
Como le dije a la mami el día que casi me da el patatús caray-tan-cerca-que-estuve cuando supe que Joey (Katie Holmes) mi casi contemporánea se iba a casar con Tom Cruise el-amor-de-mi-vida: es que Estados Unidos es súper gringo. Nadie más obvio que yo, pero cómo no hacer esos comentarios cuando nos quedamos en un pueblito-ciudad (o como dice Mike-treat-me-once, no se puede considerar ciudad si no ha tenido un Wild on!, pues pueblo será, pues) fundado en las glorias de una carretera que hizo historia a finales de los 20: la famosísima Route 66. Yo tengo que aceptarlo, jamás había oído ni su nombre, menos iba a saber que era una carretera de 2,500 millas de este a oeste hasta que un colombiano me hizo sentir indigna del Maratón “todo el mundo lo sabe, sale en las series, en las películas, hasta los Rolling tienen una canción, es de cultura general valor dos kilómetros”. ¡Auch! Ahora ya sé que it is not a Highway, it’s a Hi-Way y que it winds from Chicago to L.A.
Lo mejor, ya sé que una vez al año en Williams es el Rally Nacional de HOGs: de los choppers malos malísimos que nos tocó presenciar. Sí, nos tocó la fiesta de las fiestas de la región, compartir restaurantes, hoteles y bares con los Harley Davidsonianos venidos a menos; ya todos los traíamos de bajada, en especial el papi: seguro hace unos treinta años sí eran rudos y eran malos-malos, y es más, seguro esas señoras eran unas güeras guapísimas. Total que fue un espectáculo de diversión para aquellas noches de montaña in “the main street of America” yabadabadú. Pero uno aprende de todo el mundo, como nosotros que escuchamos al grupo cantando en vivo: “Some people ask for Pepsi, some people ask for Coke, but everybody’s saying democracy is a joke”... Gotta tell ya dude: just cool, unbelievable awesome & hilarious!!!

sábado, junio 25, 2005

Listoncitos

Made in the U.S.A. Posted by Hello

Primer Acto Ana Lucía mira los listones de calcomanía/imán pegados como epidemia en muchísimos coches y pregunta su significado. Se le explica que son como las pulseras de plástico estilo Livestrong, que al comprarlos se dona dinero para alguna fundación y terminan siendo una moda ¿altruista? bastante redituable. Lulú Marina no puede evitar poner cara de fuchi cuando se acerca a leer el listón amarillo pululante: “Support Our Troops”. Segundo Acto Mientras ella reniega de los colmos del fascismo chauvinista que supone ver en los listones, el Vic Brother le cuenta a su hermana traumada algo que la trauma aún más (sí, siempre se puede un poco más): la historia de su amigo. Phil tiene 22 años, hace cinco consideró como buena opción para su futuro enlistarse en el ejército. Era una buena idea tomando en cuenta que sólo tendría que trabajar 4 años y después el gobierno le pagaría algo que ni él ni su familia podrían haber hecho: una carrera universitaria. Sí, parecía un buen proyecto y todo marchaba muy bien hasta que algunos aviones se estrellaron en edificios importantes “creando” al nuevo enemigo terrorista; su país quedó envenenado por un odio fomentado por el gobierno de unos tipos que parecen locos, pero que en realidad no son más que una bola de egoístas pragmáticos. Ante esta situación, la guerra contra quien fuera resultaba inminente y así fue como Phil visitó Irak. Él, como muchos de sus compañeros y amigos, como muchas personas en el mundo, como yo, nunca estuvo de acuerdo con la guerra. Él, a diferencia de mí, a los diecisiete no tenía muchas opciones y no pensó que la situación iba a ser tan crítica; su error fue haber querido salir adelante con una decisión equivocada que en su momento se veía muy lógica y de la cual no tuvo escapatoria pues la deserción es un delito grave que no sólo le hubiera afectado a él. Su suerte fue que hace un año su compromiso con el ejército terminó y ahora por fin estudia para ser ingeniero mientras pregunta por sus compañeros, por sus amigos del Escuadrón. Some of them, plenty of them are not coming back. Lulú Marina es llevada por el razonamiento y conocimiento de su hermano a los zapatos de los padres de Phil; al lugar de la hermana de Phil; a la desesperación de la novia de Phil; a los sentimientos de los amigos, los abuelos y de toda la gente que quiere a Phil y se pregunta si ante esto ella no hubiera comprado también un listón de apoyo a las tropas (no a la guerra) para su coche. No quiero meterme en más polémica por haber puesto el dedo en la llaga de la balanza que me hubiera dado como resultado -apegado a mi sentido subjetivo de la justicia-, una preferencia hacia el soldado del agredido por el uso legítimo de la ¿defensa? Simplemente me hizo sentir mal por lo cercana que de pronto me sentí, porque éste también es un lado de la historia, el lado del fuerte por afuera y débil por adentro. El lado que no me había puesto a analizar por mis prejuicios culturales y por la asociación negativa directa que me hizo verdugo de mí misma por ser algo que critico mucho: una persona intolerante. Phil pudo haber sido uno de los 1573; estuvo muy cerca, a casi nada de quedar en un número más para el soldado desconocido, pero él también es un ser humano, es una persona que siente y que tiene seres queridos, que ha sufrido y que no se pone de pie cuando escucha el himno de su país antes de los partidos de fútbol americano a pesar de haber luchado-por-su-patria, arriesgando su vida y su futuro que al final irónico era lo único que lo tenía allí. Tercer acto Ana Lucía enciende la tele porque cuando viaja lo que más le gusta ver son los anuncios comerciales y ve uno que la deja impactada. Comienza con una toma de lejos en una cocina; se trata de un diálogo madre-hijo afro-americanos. Ella, visiblemente afectada y enojada, le ruega a su hijo que cambie la decisión de enrolarse en el ejército, el argumento es que es muy joven y no sabe ni lo que quiere ni lo que está a punto de hacer. Él, muy conciliador y seguro de sí mismo, trata de convencerla de que es lo mejor que puede hacer, para él, para su familia y para SU país; le dice además que será por poco tiempo y que después podrá entrar a la universidad. La escena continúa pero en silencio mientras se oye al narrador: “It’s time to let them grow, for their good, for everybody’s good. U.S. Army needs them. Our nation needs them. Let them be free.” Se hace un close-up a la cara de la madre que sonríe acariciando a su hijo y le pide que le cuente entonces qué es lo que piensa estudiar cuando regrese. Él acerca una silla y ahora los dos felices hablan mientras se va formando como fondo una bandera de rayitas y estrellitas.

Yo me quedo en blanco para no ocasionarme una úlcera, con mil preguntas que jamás se podrán contestar, porque al fin y al cabo nadie supo ni cómo se llamó la obra...

Pd

Y como dice el señor Feben aquí, "la represión no será Tehuacán, sino melcocha y llaveritos..."

miércoles, junio 22, 2005

The American Dream (Episode 1 – The Columbus Affair)

Recuento de los daños en fotografías aquí mero

Después de diez horas relacionadas con aviones, aterricé en Columbus, la capital del estado que en noviembre definió el futuro del mundo (y que me pasen una lana por la promoción y la subidísima de rating que le acabo de dar). No había dormido casi nada la noche anterior y durante el trayecto tampoco pude hacerlo; iba toda feliz, como niña chiquita. Amo viajar, aparte me hacen mucha ilusión los asientos de ventana y en los dos vuelos había sacado una A como garantía de una vista hermosa. ¡Ja! Quién iba a suponer que en ambos trayectos me tocaría aprender de memoria la turbina y el paisaje blanco de tuercas y advertencias no-step-!-caution-do-not-open-fan-cove-until-blablablá y mejor cambié a la estrategia de leer la revista compra-cosas-inútiles-que-salen-muy-caras y a hablar con Mr. T sobre las nubes de montaña rusa, por cierto que hasta hoy sigue sin quedarme claro si el mister iba a mi lado o había comprado la mitad de mi boleto al compartir parte de mi asiento por casi tres horas, pero al menos estaba relajada porque el güerillo de la aduana no me vio cara de terrorista y hasta bromeó: ¡Columbus! ¿Why would you go to Columbus, Ohio? Sonreí cuando el Vic Brother pasó por mí y claro, cómo está eso de que la princesita artrítica camine. No, no, no y desde el aeropuerto rentamos el cochecito que nos acompañó cinco días. ‘I’m not spoiled, only well taken care of’, me susurraba Lulú Marina dizque en inglés; allí íbamos por Ohio en el adorado PTCruiser, de esos que parecen carritos de funeraria y no wonder why si yo parecía que iba nadando de muertita.
Jueves de graduados. You don't have to be beautiful, to turn me on. Aquello era una orgía de universitarios desquiciados por el alcohol y el fin de exámenes; miles de activos o potenciales springbreakeros destrozando la ciudad a vómitos y dejando a esta turista sin experiencia gringa con ganas de bares cercanos al campus. You don't have to be rich to be my girl. Fuimos a cenar comida mexicana (!) al Vaquero y comprobé lo que me temía: my english sucks del carajo, pero los amigos del Vic Brother súper simpáticos igual me hacían reír mucho y medio hacían como que entendían (al menos las risas embonaban bien con mis jocosidades). You don't have to be cool to rule my world. Esa noche abandonamos el campus por falta de espacio y emigramos al ¿centro?, bueno, a la ciudad-ciudad, a un barecillo dos-tres nice con los amigos de la estadística, abandonando a los de la residencia a quienes encontramos de regreso agarrando la fiesta que terminó con El Padrote andando en bicicleta bajo el sombrero mexicano recién exportado por Yo Mera Manufacturers y gritando a quien se le pusiera enfrente ‘Hola señor, hola señorita’.
El Padrote merecería todo un post. Sobrio es gracioso, pero el efecto Guy-Lussac aumenta su poder y su genio no conoce límites. Cómo no reír cuando uno lo escucha hablando español y contando la historia que se inventó en alguna alcoholizada que le llevó a adoptar dicho apodo. Comienza con su cara de tristeza fingida a relatar los viajes mentales: me iamo Marcos Scoubar, mi pa-dre es cocherou en Venezuela, es muy pobre él, muy pobre y por eso es cocherou y por eso io decido serme pa-drou-te, pra no ser pobre y aiudar mi pa-dre. O cuando se trataba de justificar conmigo de por qué demonios sabía tantas groserías en español y no saciaba su sed de más: If I go to Mexico and somebody yells at me ‘Oye, pi%$#e gringo vete a c%#$&ar a tu m#$%e’ ca&%$n, I don’t wanna look stupid and just smile and say thank you. Gotta know what’s goin’ on and you never learn that in school. Excelente punto y me siento orgullosa por mi contribución ya que de ahora en adelante el muchacho no irá a comer al Chichi’s con la misma mentalidad que antes. Es que a quién no le puede caer bien un tipo que buscaba la traducción de las cosas más inverosímiles y su mayor insulto era la repetición: caca de mono, caca de toro, ¡caca de elefante! O sus eructos seguidos de un ‘Vaya con Dios’ que santificaba con risas lo desagradable de la situación.
Claro, y así como yo me burlaba de su españoul, él se reía de mi inglish. Y de cómo ni el Vic Brother, ni su amigo colombiano (sí, ya sé, me persiguen los recuerdos y como diría El Padrote bromeando “What’s goin’ on with this people? They’re everywhere!”), ni yo, somos capaces de pronunciar correctamente la película ‘Meet the Fockers’ y hacemos osos, más oso que el que yo solita me echo porque me es fisiológicamente imposible pronunciar de manera diferenciada beach y la otra que se le parece, como tampoco puedo decir sandwich. What ya gonna do when the crowd goes ‘eo’? Why ya standin' on the wall? Eso dio paso al juego a-que-no-puedes. I see you lookin' at me, like I'm some kind of freak. Get up out of your seat. Why don't you do somethin' ? El protagonista sin duda fue Rob ‘el yeneralismou’ (generalísimo) Gable (aka Humberto), con su monkeymanismo impresionante de poder prender con los dedos de los pies un encendedor, sostener botellas de cerveza o movilizar los dedos de sus manos para que estuvieran uno sobre otro, dejándonos atónitos a los observadores mientras yo tampoco quería quedarme atrás y pasaba el umbral de la vergüenza al retar físicamente a que nadie puede poner su pierna encima de la cabeza y angustiando al público (stop it, you’re about to break!!), que no contaba con mis herencias del yoga; o a que no pueden meter la mano hecha puñito en la boca y la conciencia regresó poco a poco a decirme que era demasiado para mis 25, ¿a qué hora vas a madurar, cielito? I see you lookin' at me, like I got what you need. Get up out of your seat. Why don't you do somethin' ?
Y cumplí 25 años de vida artística entre GassWërks, Four Kegs y Out ‘R Inn; con la dosis suficiente de Moar-gue-ri-das (Margaritas), shots de Hose (José Cuervo) y pitchers de ¿blue moon?; conociendo la nueva vida del Vic Brother en un tiempo que no debía porque todos repetían “esto no es así, llegaste en la mejor época”, pero la verdad no les creo, no hay duda de que se divierten aunque nieve y estén a menos 20° Farenheit. Haciendo juicios políticos y culturales internos mientras analizaba de entrada por salida por qué y me confundí-a más. En esas estaba el sábado de mi cumple, saliendo de un elevador que se detuvo en el piso once, cuando el Vic Brother recibió un mensaje del buzón de su celular: es para ti y a mí se me cayeron los calzones. ¿¿¡¡Cómo diablos!!?? El tipo se comunicó a mi casa y se le hizo fácil pedir los teléfonos de mi hermano en el Birthplace of Aviation (Ohio) y llamarme a cuanto número le dieron hasta que me encontró y yo sigo sin poder creerlo porque de verdad que qué onda, si es que ni yo me siento tan maravilla como él se piensa que soy. Yo tratando de ol-vi-dar-lo y su país knockeándome al exportar gente a todos lados a donde voy sin permitirme darle borrón al cassette y es que me da terror lo que está pasando por mi cerebro y mi sistema parasimpático.
25 years of my life and still I'm trying to get up that great big hill of hope for a destination. Nunca me han gustado mis cumpleaños, soy rara y más ahora (VEIN-TI-CIN-CO, hasta la palabra es grande). I realized quickly when I knew I should that the world was made up of this brotherhood of man for whatever that means. Amo ser Géminis, de eso no hay duda pues la contradicción es una parte invulnerable de mi esencia, pero no me gusta mi cumple, tal vez porque en mi niñez y juventud escolar lo padecí, o en exámenes finales, o en vacaciones cuando casi no había amiguitos o papis in town. And so I cry sometimes when I'm lying in bed to get it all out what's in my head when I am feeling a little peculiar. O tal vez la negación me está fomentando esta maldición Dorian Gray que empieza a resultar poco emocionante porque ya van diez años de escuchar a mi madre “cuando tengas diez años más lo vas a agradecer”. And so I wake in the morning and I step outside and I take deep breath and I get real high. Then I scream from the top of my lungs what's goin' on. Mi aversión va más allá de la frivolidad y la vanidad, siento que no es para celebrar, se debe festejar un esfuerzo o algo así, pero el cumple es un hecho. No sé, soy rara y ya. Odio apagar velitas y que me canten las-mañanitas-que-cantaba-el-Rey-David, me estresa ser el centro de atención, desnudar mi escasa capacidad pulmonar y mis cachetitos inflados à la Kiko para un segundo de placer del flash de la cámara y mi alma robada para la eternidad. Sí, soy toda una Grinch de mi propio cumpleaños, pero aún así me la pasé muy bien, mucho.
Los días pasaron demasiado rápido y yo me porté muy, muy mal. Mientras Michael Jackson era declarado not-guilty, la culpabilidad a mí no me dejaba tranquila; da un poco de pena aceptarlo, pero la edad me ha convertido en un monstruo y ahora cuando me porto mal es porque rompo la dieta o hago algo que los docs no me dejan, así súper rebelde (¡y soy Rebelde...!). Comí chino, turco, americano y lo mejor: alitas de pollo hasta el éxtasis. Vamos, me porté tan mal que hasta cerveceé. Baaaaaaaaaaad girl, ¡Nice... really naaaaaiiiss! Por último sólo quiero que todo México se entere de que me la pasé bomba carnal™, mil gracias por todo (hasta por el jugo de naranja de las mañanas... casi lloro) y pronto la reseña de Las Vegas, pasándonos por el Arco del Triunfo -cuya réplica se localiza en dicho lugar-, aquello de que ‘What goes on in Las Vegas, stays in Las Vegas'... Miss ya, bro!

PD
Ya medio me estoy poniendo al corriente con los blogs, vi otro batoncito por allí que prometo responder pronto, sí que lo tomo en cuenta y también ya voté. Besos, love!

lunes, junio 13, 2005

La frase de la semana - Minnesota

Once de la noche del jueves 9 de junio, Ana Lucia lleva menos de doce horas en los Iunaited y ya empieza a dar pena. Se acerca cutie Peter (aka Pedrito) a conversar con la foranea and how old are you and what do you do y blablabla, dejando el turno pregunton a the mexican (no mexican't) girl y ella super brillante: Where are you from? Minnesota. Oh, cool! Like Brandon and Brenda Walsh... Pedrito voltea a ver incredulo al Vic Brother, me mira de nuevo a mi y grita casi con asco:
"Holly Shit!!!!!! So that's how the world knows us!"


Lo peor es que una Margarita no es excusa suficiente y mi mal ingles tampoco; ahora ya hasta he perdido las tildes de mi espagnol... y las egnes y no me se las claves misticas de control alt y esas cosas para acentuar. May God forgive me!

miércoles, junio 08, 2005

Batoneada

Otra vez. Y ahora me tocó el batonazo doble, pero igual contesto doblemente feliz... 1. ¿Cuál es tu blog favorito y por qué? Odio estas preguntas de quién es tu mejor amigo. Por qué esa necesidad de exclusividad ante todo, me niego a contestar porque no existe en mi mente tal cosa como el blog favorito, si a esas nos fuéramos obvio sería el mío, pero la vanidad no me da para esos extremos. Y claro, como éste es mi blog, cambiaré la pregunta por cuál fue el primer blog que visité y el que me inspiró a crear el mío. Ni modo Chavo, te tocó cargar con estas culpas... 2. ¿Cuál es el mejor post que has leído? Aparte me choca que estoy medio dormida y se aprovechan, seguro después me arrepentiré y se me vendrán a la mente más lecturitas, pero de las que recuerdo, recientemente leí una que me hizo reír mucho, y cómo olvidar la Práctica 28, su segunda parte, la tercera, la cuarta y cómo no, el epílogo, pero ése no me encantó así que ni le pongo link (jeje)... 3. Nombra tres blogs que según tú deberían ser sujetos a la explosión de una bomba, abandonados por su autor, o sencillamente borrados de la web. A veces creo que el mío... 4. Nombra tres personajes muertos de quienes te gustaría leer un blog. Sor Juana Jesucristo Julio Cortázar y qué tal mi fiJación con las Jotas... Je, Je, Je 5. Tres temas que deberían ser más tocados por los bloggers. Sexo, droga & rock and roll. Nel, yo creo que cada blog, como cada persona, tiene lo suyito y en gustos se rompen géneros. Igual hay un debate de que en América Latina deberíamos tener blogs más politizados y así, pero hasta Shakira se tortura recordando que no puede pedirle a los olmos que entreguen peras, qué más quisiera yo, la verdad... 6. Cinco personas a quienes pasas este batón. Ruy Feben mAmE Mechis Pepe Cobi Gracias Almaviva y Salvador

martes, junio 07, 2005

Chiripiorca

Comenzó con la ilusión de que el viernes sustituiríamos capuccino por tequila, pero la sorpresa fue el regreso de la Cuchis. El FUNAR remasterizado era real: una copa llevó a la otra y a las nueve ya teníamos una fiesta de tres horas que no quería morir. El plan mega listo y cabe recalcar mi audacia al volante y los diez minutos casa Sis - la mía. Mi dulce niña (Na Na Na). Tú me fascinas (Na Na Na), por tu sonrisa, por tu mirada linda. Tratamos de recordar cuándo había sido la última vez que el FUNAR había estado completo en un antro, la memoria histórica nos hizo avergonzarnos de nuestra falta de actitud y el terror silencioso que todas experimentamos cuando nos da por ser apocalípticas de nuestro propio futuro. Promuevo prohibir las conversaciones en las que nos identificamos con algún personaje, es horrible ver cómo Muchachitas degeneró en Sex & the City y éste en Desperate Housewives, al menos queda el consuelo de que por unanimidad me toca ser Isabel, Carrie y Susan y no Elena, Samantha o Lynette, pero de todos modos uno se asusta.
Al Riv nos acompañaron el Kiddy, amiguito Scotia, el Gansito y Mike-treat-me-once-I-won´t-let-you-treat-me-twice. Las únicas constantes en casi todos eran las ganas de fiesta y la actitud, cosa que favoreció que los derrames cerebrales del FUNAR se incrementaran pues el público o bien nos aplaudía, o nos daba el avión. El lugar muy decente, en especial porque la edad se camuflajeaba con nuestros contemporáneos y por los reencuentros con gente a la que hacía siglos y muchos hola-cómo-estás. Hombres. Como dice amiguita, era como un miércoles de tianguis donde todo bueno, bonito y barato: el mercado perfecto, pero mi abuelez empieza a ir más allá de la reuma. La situación se complicó más cuando la mesa con los treinta tipos empezó a acosar a las que íbamos solteras y he de aceptarlo: tuve miedo. Tanto, que huí a la primera canción para bailar; por más que lo analizo no sé qué fue lo que me sucedió y hasta hoy sigo temblando al pensar que ya me quedé así de tímida de por vida, así de tonta porque yo antes dominaba, nunca fui tan diva, pero seguro la vida se me iba más fácil y era mucho más cínica... Y no hace tanto de eso. Claro, luego ni cómo quejarnos de que la gente moleste con que el FUNAR es un mito, que no existe, como dice la Sis: es que ya estamos viejitas, digo, no es lo mismo "Los tres mosqueteros"...
Moría de flojera de conocer a alguien, bostecé cuando estuve en la mesa de los treinta; me aburrieron horrores los amiguitos de Mike-treat-me-once y el amigo del Gansito y no fue por ellos, porque la verdad todos eran simpáticos, guapos y/o con actitud. Mi conclusión fue la de la baratez: no eres tú, soy yo y me enojé hasta con niñito que siempre repite tú-decides-en-qué-piensas. Y me desesperé porque tenía y tengo desde hace mucho a un colombiano que no me puedo sacar de la cabeza, por más que me grite en muchos idiomas y con muchos acentos no-voy-a-seguir-pensando-en-él, no-puedo-no-debo-seguir-pensando-en-él. De pronto el ataque frontal, el duro y directo a ver cuánto aguantan tus venas, mi reina. No fue una, fueron como cinco canciones seguidas de golpecito en golpecito, casi hasta llegar al knock out; tan obvio resultó que la Sis me miró y dijo lo que yo no me he atrevido a aceptar, incluso hoy, incluso ahora: te estabas clavando durísimo con Plan Colombia, ¿verdad? ¡Ay nooooooo, no puede ser, ya estás clavadísima! Y yo sólo me reí como tragándome mis propios ahogos porque a Dios le pedí por los hijos de tus hijos y los hijos de mis hijos que si me moría fuera de amor y si me enamoraba fuera de él y me salió peor el remedio que la enfermedad.
Tratando de olvidar, nos pusimos a tratar de imitar a Shakira en el video de la Tortura, una prueba desde el principio no superada porque la colombiana de tanto yoga yo creo que ya es hasta experta en sánscrito, así que mejor continuamos el espectáculo con el baile Sis. Uno puede pasar horas riéndose y es como el mejor chiste del mundo porque queda con todas, con absolutamente todas las canciones. De pie, en posición semi-hincada y con las piernas abiertas, se juntan las rodillas adentro-afuera (es buenísimo para las pompis y los muslos, se autovendía), una vez dominada esta parte, se flexionan los brazos a la altura de la cintura, las manos se empuñan y se mueven como si quisieran tocarse, hacia afuera, hacia adentro, siempre en paralelo. Era como una especie fresa de chiripiorca del Chaparrón y yo como promotora del espectáculo convirtiéndome en Ana Lucas. Lo mejor era la actitud showgirl. Venga chicos, todavía no, esta parte es libre, ahora sí, listos: ¡bailemos todos juntos! Nos tenía bailando su pasito tan poco sexy que trataba de mejorar al auto-afirmarse: la técnica está en la cara, tienen que hacer uso de su expresión más kinky, miren, muy bien; y el baile duró y duró y nos salvó hasta del catarrito, del señor quiero-sentirme-joven-de-nuevo con su cognac en la mano y su acoso que me obligaba a ahuyentarle los ligues al niñito y abrázame-porfis; y logramos las risas del público cuando el tipo intentó besarme, pero ni en drogas y mejor corrí a los brazos de amiguito salvador, y lo peor es que la única que logró chupe gratis fue la güera.
I love the killer's song. Ya con la fiesta, se me hizo fácil pedirle consejo a la Sis (sí, nada más yo se le pido a ella, bueno, al menos no fue a la Cuchis porque eso hubiera estado peor y la Lic andaba fascinada con uno de estos treintañeros que le encantan así que igual ni hubiera pelado) “¿le hablo o le mando mensajito?”. The song of thunderdrum. No, no, mándale un mensaje y otro tequilita, ¿no Sis? Ok. He's sexy, wasty, he's so stuck in his mind. Y la incertidumbre de si la respuesta afirmativa había sido a enviar el mensaje, a tomar otro tequila o a ambas me acompañó el resto de la noche. He's a DJ in my dreams. Decidí hacerme un lavado cerebral por la duda que me atormentaba: creo que sí le envié mensaje, pero qué demonios le puse. He's a king and I'm a queen. ¿Sí se lo envié, no Sis? Play or stop. No, si no te ha contestado seguro no se lo enviaste, espérate un ratito y si no no te preocupes, no se lo enviaste. I love the killer's song. Obedecí y esperé una respuesta que me llegó doce horas después, cuando todavía recordaba como en episodios con muchos comerciales la noche anterior y cuando el coco-wash ya había hecho el efecto de tantas horas de repetición: no te preocupes, no le enviaste nada, no la regaste. “Hola, qué linda que te acuerdes de mí. Yo también te extraño mucho. Te mando un beso, cuídate. Plan Colombia”. La cruda que no tenía me empezó a hacer efectos psicológicos.
Cuando llegaste a mi vida cambió mi destino y sentí que juntos hemos crecido y creído en un mismo mundo tú y yo. Como los efectos que por primera vez experimentó Ana Lucía al entrar a su casa y no ser recibida con ladridos de madrugada. Cómo te explico que te necesito, para encontrarme vivo y sentirme protegido. Ella lloraba mientras Lulú Marina la consolaba inventándose un cielo de perros en donde estaban Zel y Medu, y la hacía sonreír al pensar “claro, seguro es en un cielo con menos dimensiones que el otro de las personas, donde están mis seis estrellitas, pero ha de ser el mismo distrito electoral, tranquila”. De noche, siento tu cuerpo en mi cama y a veces no dejas dormir. Compartir, descubrir, todo en teoría; entender que al final es una ironía. Aún así no pudo dejar de llorar como imbécil dentro de su mala copa solitaria y silenciosa, porque no tuvo un testigo delatador que ladrara “no manches, son las 4.30 y tú apenas llegando, te estaba esperando para armar este relajito, que los papis se despertaran y bajar a ver qué te ibas a hacer de cenar porque no sé tú, pero yo muero de hambre, eh”. Cuando llego a casa saltas y me ladras, y en este escenario cómo te extraño. Y a mí de pronto la edad me empezó a pesar, más que el kilo que como buena noticia del mes logré subir, alejándome de la preocupación de las medidas drásticas que atormentaban mis desaires anémicos. Comprendí lo cerca que estoy de perder los 24 que he acumulado y recordé al Vic Brother: las mejores fiestas siempre terminan en la cocina; justo allí terminé mi fiesta personal porque al final me reía de mí, con el mejor chiste cuando me armé la teoría de bolsillo sobre la inmortalidad del cangrejo y por sentir que me había hecho grande en el sentido peyorativo que de chiquita le atribuía a la palabra adulto; porque esa madrugada, a 7 días de cumplirlos, los 25 me supieron a sueño y a pesadilla; porque al fin y al cabo así es la vida y así es crecer en esta edad de incertidumbre. Sí, lo sé, alguien está padeciendo la crisis de los mid 20's...
"It's been seven hours and fifteen days since you took your love away... Since you've been gone I can do whatever I want... I can eat my dinner in a fancy restaurant. But nothing, I said nothing can take away these blues, 'cause nothing compares, nothing compares to you. It's been so lonely without you here. Like a bird without a song, nothing can stop these lonely tears from falling..."

FUNAR vs Sex & the City


Deliciously kissable (caramel, orange, vanilla & strawberry FUNAR) Posted by Hello
... el FUNAR no es un mito, si hasta todos querían estar en la foto, ¿qué no? Qué bárbaras niñas, eso que sólo íbamos por un cafecito, no sé qué hubiera pasado si nos hubiéramos arreglado pa'l antro. ¡¡LAS AMO!! Jejeje

casi casi FUNAR Posted by Hello
(Miranda-Pau, Samantha-Gaby, Charlotte-Andy, Carrie-Susa)

domingo, junio 05, 2005

Del FBI


Carta Mer
Posted by Hello
¡Cómo no voy a adorar a mi primita! Casi lloré hoy que me la dio...

sábado, junio 04, 2005

¡Lo sabía...

...lo sabía, lo sabía! Sólo me equivoqué por dos días, dije lunes y fue miércoles. Ni modo, la situación pa’l 2006 se ve cada vez más incierta y mis temores de profecía cumplida más apocalípticos, tuve razón al pronosticar que en tres semanitas entraría a Gobernación las-mujeres-a-la-cocina-y-los-hombres-a-la-oficina y que ahora por habladora se me haga la boca chicharrón.
También mis lagrimitas de enero se justifican al ser compartidas por muchos, en especial el miércoles que pasaron el testimonio en la tele; hasta tres personas me hablaron moqueando para decir que estaba en lo cierto con mi análisis del libro. Si es que esta semana -con excepción de ayer- anduve de un brillante y de un modesto...

jueves, junio 02, 2005

Gaviota migrante

Siete cosas: sus bromas, su acento, ¿la mirada más bella del hemisferio?, las clases de merengue, su barbita divina, su “bueno listo” y a sus amigos. Ya no soy la Gaviotica y tal vez porque me prohibieron el café, pero hasta las ansias de ser protagonista de telenovela se me ahogaron inundándome de flojera y cocowash el-café-es-malo-y-hace-daño. Así estuvo mejor porque ya entendí que mientras más confianza había, menos habladito de usted, con la falsa tranquilidad de amiguita burlona “del tuteo al manoseo, sólo hay un paseo”. Gracias a él comprendí que el miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento y, que mis ideas de sufridita pensando que la artritis me iba a mandar en clase turista y sin escalas al convento o al mote de mi-tía-la-solterona, eran tontas. Agradezco también que faltó un segundo para empezar a hacer vocecita de niñita de cuatro años, pero ni con su reto de los diez tequilas llegué a clavarme tanto. Aún así extraño sus llamadas de madrugada para decirme que el antro no era tan divertido sin mí; tenía todos los detalles, el background y el físico de mi príncipe azul tan soñado (aunque se empeñen en compararlo con Bobby Pulido, para mí era más como Carlos Vives), pero ni quién entienda a las mujeres, por eso a mí me gustan los hombres y se explica que diez días al mes no nos dejen donar sangre porque de lo contrario pobres enfermos contagiados de sí-pero-no.
Que no es lo mismo dice en el espejo, que te siento lejos, que muero por dentro y escucho en silencio que la lluvia dice que ya te perdí. Extraño sus historias, su programación neuro-motriz “predestinada a jugar playstation toda la vida” y sus motocicletas, hasta extraño que no le gustara hablar de política. Pero eso qué, quién podía juzgarlo si no le interesaba hablar; si su país y él están hasta la coronilla de problemas y graves; igual me consentía y me embobaba -más de lo normal- cuando me contaba, no era ni remotamente morbo, era simple curiosidad, pura gana de conocer otra realidad que de principio me parece fascinante por lo terrible y lo potencialmente cercana que puede ser, que tal vez ya sea. Extraño discutir días enteros la manera correcta de decir las cosas y dar razones tontas para justificar modismos sin sentido. O pasar horas escuchando lo similares y lo diferentes que eran nuestras vidas; era un aclarador de mitos que la tele me ha ido forjando y me fascinaba su propia editorial. Podré seguirme riendo de humor negro toda la vida cuando recuerde la anécdota de su servicio militar, con todo lo impactante que me resultó por lo cruel, porque al fin y al cabo su país sí está en “guerra” y la ternura que me dio saberlo indefenso a los 17, en medio de los militares y el terror que debió haber sentido, pero aún así logró transformarla en una historia graciosa que sacará sonrisas mentales siempre que le dé para atrás al cassette, como decía él, al final no fue tan grave porque no tuvo que hacerlo completo: por su salud o falta de ella, su admisión en la Universidad de los Andes y las palancas de su papá.
O como cuando me contaba de su época de niño, de downtown boy viviendo en su finca alejada de la civilización que sólo le llegaba con viajes, tele y películas de Hollywood en las que el enemigo era el narco. Irónicamente fue la propia mercadotecnia importada de Los Ángeles la que hacía a la mafia más poderosa y evidente, pero existía. Como existió el castillito alemán del siglo XVII en plena selva colombiana: la casa de campo de uno de los meros meros franqueadores (bueno, dealer clasemediero, decía él); con sus armaduras, el zoológico, el puente y el calabozo con osamentas de animales; el príncipe y el dragón me los prometió para otra historia que ya no me va a contar porque no lo dejé, porque no quise ser la princesa encantada que lo amará por siempre desesperadamente, eternamente bella-bella y en plena noche de la iguana no hice el hechizo de gitana, ¡chin, ni modo!, ni nos di tiempo porque sigo creyendo que fue lo mejor, aunque duela un poquito saber que el mito del sexto sentido femenino es cierto. ¡Ah! Pero qué ganas de atormentarme al extrañar hasta sus burlas, cuando me hacía bromas es-que-ya-sientes-que-te-está-dejando-el-tren, o cuando estaba bajando un ring tone especial para mí y me preguntó que cuál quería. El de RBD, por supuesto. No, es una página gringa, no creo que salga, además son ring tones chistosos y un poco más masculinos. ¡P... vida! Lo peor es que sí está y con todo lo que odiaba la musiquita tuvo que fletársela casi tres meses y hasta llegar a decir que le empezaba a gustar la canción porque el reflejo condicionado de los perros de Pavlov se confirmaba, recordándole que después de esa tonada le tocaba escuchar alguna estupidez mía. O con su no-te-me-pongas-bravita,-mamita que me hacía reír tanto, o los avionazos ah-sí-espéreme,-ahora-la-despacho,-me-hace-el-favor.
Que me arrepiento de ser aguafiesta todos estos meses que viví contigo, que me perdones si no me di cuenta que fui tu dueña y quiero ser tu amiga. Lo intenté, no pude y él sí se dio cuenta; pésimo timing para mi príncipe azul o el Sebastián de la Gaviotica tan soñado, tanto esperarlo para que llegara en el peor momento, por higiene mental he de afirmarme: no era él, no era él. Así está mejor y mejor lo sigo repitiendo antes de que crea que mi vida es aburrida y vuelva a tejer más líos en la cabeza para sentirme ranchera mexicana: si quisiera, sólo necesitaría una llamada para volverlo a tener aquí y ahorita ¡cómo no!, dice Lucía tronando los dedos à la te-vas-porque-yo-quiero-que-te-vayas,-a-la-hora-que-yo-quiera-te-detengo 044551316... y Ana la regaña colgando abruptamente el teléfono, ¿¿¡¡qué haces, estás tonta!!?? Si es que de veras, hasta Lulú Marina se ríe de ellas. Bendito San Blogspot que me ha ahorrado millones de pesos más tax en consultas psiquiátricas a través de la terapia hagamos-catarsis-y-saquemos-traumas-al-ciberespacio (no cabe duda de que los blogs son los psicólogos de la tercera generación). Y sí, no estoy tan loca como muchos podrían pensar, hay demasiada razón -más de la que me gustaría- en mi decisión de no luchar por él o de no habernos dado una oportunidad, mucha, mucha.
Así es este negocio y pues estaba de ilegal, pero ahora es un hecho: nuevamente presento mis credenciales a la soltería a través de la nota rosa porque pese a todos los pronósticos, ya medio me andaba volviendo a hacer fiel yéndome con el Dark Side y tuvo que venir God-bless-Mother-Nature-she’s-a-single-woman-too a recordarme mis dudas existenciales ¿etsixe on roma le, etsixe on roma le?
“Gaviota que ve a lo lejos vuela muy alto; gaviota que emprende vuelo no se detiene. No te detengas triste gaviota sigue tu canto; sigue tu canto, tal vez mañana cambie tu suerte. Es su destino que un mal amor vista su alma de negro duelo. Ingrato amor, rompió sus alas; ingrato amor, manchó sus sueños.” MRdF