miércoles, febrero 08, 2006

Vaya, vaya...

...esto explica taaaaaaantas cosas...

Not a Girl, Not Yet a Woman

Inside you've got the passion and ideals of a teenager
And your intensity for life is what attracts most of the men you date
You also like to party - and quite often you're the life of the party
You've brought the best of your younger years with you... at least most of the time.


You're an Passionate Kisser

For you, kissing is about all about following your urges
If someone's hot, you'll go in for the kiss - end of story
You can keep any relationship hot with your steamy kisses
A total spark plug - your kisses are bound to get you in trouble




Your Dating Purity Score: 50%

You are an average dater.
You're experienced enough to be a great girlfriend or boyfriend...
Though you still may be figuring out exactly what you want in love!




You Are 38% Addicted to Love

Might as well face it, you're a little addicted to love.
You won't do anything for love, but sometimes you do more than you should.
No one's worth losing your head for - because in the end you'll only lose your heart.
Don't avoid falling in love. Just make sure you don't get too hooked.




Your Love Life Secrets Are

Looking back on your life, you will have a few true loves.

You're a little scarred from your past relationships, but who isn't?

It's important to you that your lover is very attractive. You like to have someone to show off.

In fights, you speak your mind and don't hold back. You know you're right, and you can get quite angry about it.

A break-up usually comes as a shock to you. You always think things are going well.



Guys Like That You're Fun

You're the type of girl guys brag about knowing
That's because you're cool, funny, and laid back
You're smart enough to know how to be one of the guys
But flirty enough to know how to make them all want you


Your Flirt Quotient

You are 60% Flirt


You Are a Good Student of Men

You're pretty good at knowing what men are thinking
But you're not dead on 100% of the time
Let your guy off the hook sometimes... because you may be reading him all wrong!


You Should Date An Italian!

You love for old fashioned romance, with an old fashioned guy
An Italian guy is the perfect candidate to be your prince charming
If your head doesn't spin enough, just down another espresso with him
Invest in a motorcycle helmet - and some carb blocker for all that pasta!


You Should Be In Atomic Kitten

Cute and stylish - you're the perfect little pop package.
Oh, and you can sing a little too :-)


You Are Buffy the Vampire Slayer

"We saved the world. I say we have to party."


You're Part Diva

You know that a girl's gotta work it to get her way in the world.
And while you aren't about to throw a tantrum at every turn...
You do amp up the drama when you know you need it.
You mix charm, honesty, and kindness to get ahead.


You Don't Have a Boyfriend Because You are Too Picky

You have no problem attracting guys - and even dating a little
It's just around second or third date time where you start to see faults
If a guy isn't near perfect, you're not into him.
It's good to have standards - but yours rule almost everyone out.


Men See You As: An Attainable Challenge

You know how to make your man crave more of you
But you also know when to show some interest back
You're good at keeping your guy guessing
And over time, you'll let him know how you really feel


You Are a Normal Girl

You are 40% Good and 60% Bad
Sure you've pulled some bad girl stunts in your past.
But these days, you're (mostly) a good girl.


You Are a Party Girl!

You give Paris Hilton and Tara Reid a run for their money
(Who knows? You've probably even run into them at a club or two)
While you do have fun - relax a little every so often
All those drinks do nothing for your looks - or your bank account


You Belong in Rome

You're a big city girl with a small town heart
Which is why you're attracted to the romance of Rome
Strolling down picture perfect streets, cappuccino in hand
And gorgeous Italian men - could life get any better?


...¡¡¡Dios!!! Tan poco tiempo en la vida y yo perdiéndolo en estos tests, jeje. Una hora haciendo estas &%$#"%$&s, qué horror...
Te odio, Ro

viernes, febrero 03, 2006

21111

Dicen que somos malas amigas. Yo sólo sé que me he reído como pocas veces en la historia de los múltiples años que llevamos de conocernos. La idea original nos la pirateamos del Kiddo, pero yo quería aplicarla así que se lo planteé a la Becoreta y sin pensarlo aceptó. Fue así como en el jueves de Klan nos apañamos los celulares de Va y de 46-3. Ninguno sospechaba nada ya que la petición fue casualona tipo “oye, ¿me dejas ver tu cel tantito?” Originalmente queríamos movilizar sus teléfonos con el sistema de mensajes INFIELES al 21111, pero hasta eso pensamos en sus chicotitos y fue por eso que mejor cambiamos la palabra por DIETA y BESO. Sí, acepto que nos hicieron pancho al principio de se pasan, qué mala onda cómo cancelo esta suscripción, pero ahora que ya se fregaron a recibir durante un mes cuatro mensajes al día, yo no he dejado de reír con las réplicas:
“Q pok ma&%e... ches viejas... Adquiera un espejo de cuerpo completo para que observe cómo va cambiando su figura y se sienta satisfech@ con los cambios”, “Me lleva la chin$&#a... Sustituya la mayonesa normal por la mayonesa dietética en su alimentación. Eso le ayudará a mejorar un poco sus alimentos insípidos”, o “Los médicos dicen, y dicen con razón, que un beso en la boca va directo al corazón... Weeeeeeeeeeeey, qué es eso, así o más chafa”.
Y yo con mi espíritu masoquista no sé qué me dé más risa, si los mensajes en sí o el saber a amiguitos enojados cada que les llega un nuevo mensaje mientras mientan nuestra mami y esperan impacientemente a que se acaben estos 30 días que les faltan de acoso SMS...

miércoles, febrero 01, 2006

My way

Y que la mercadotecnia barata se me clava en el inconsciente y que me creo al pie de la letra eso de que año nuevo, vida... Así fue como empecé a limpiar mi cuarto ensuciándolo todo. ¿Cómo se pueden acumular pe&%$#”!”s en 25 años? Y no lo hubiera hecho, cajas y cajas de “recuerdos” que me tuvieron días enteritos revisando entre escombros mi pasado. Fue un recuento de mi vida un poco extraño, como el video de “Return to Innocence” (sí, ya sé, déjenme soñar), de alante pa’trás. Comencé con las cartitas y los tres peluches de ex-ex (qué marro... tan poquito para tantos años, chale), aún así me tardé leyendo pancho tras pancho, que si te dije, que me dijiste, que las trais y que te amo y que yo también y todas las promesillas démonos un tiro: la mujer-de-su-vida como cadenera discriminando fotos y cartitas, luego Eugenio se me quedó viendo con esos ojos de plástico que rogaban que no lo abandonara, al final me convenció y se quedó en la bolsa de los peluches a conservar, él qué culpa, ¿no?
Prosiguió el conteo. Los mails impresos del queretano ocupaban metros cuadrados de cajas y con esos me llené de risa mientras el basurero se llenaba de hojas; de él sólo me quedé con la foto y el cuento de antes de enterarme de su novia, la historia que todavía era bonita en la que me explicaba la diferencia entre echar ligue y echar peligro (siempre con los crushes de acentos y expresiones raras), así si alguien lo llega a leer, mejor que piense que anduve con puro caballero, nada de cuernos ni gachadas, think pink! Traté de alargar el momento, pero vi el sobre oficio repletito y no quise ni abrirlo, ése sí que me amariconó grueso. Pasé de inmediato al sobrecito morado relleno de TQMs, una cartita y una rosa (la primerititita) que el Horrible me dio el día que me llegó, en la noche colonial del CUM de hace casi 12 años. No me reí porque la escena hubiera sido de telenovela (la loca riéndose solita en su cuarto frente a los escombros de su pasado, qué horror), por eso mejor le hablé por teléfono y le leí con la sentencia: ya ves, menso, yo era el amor de tu vida, si no te hubieras casado otro gallo cantaría; y cotorreamos (amo el concepto) un ratillo hasta que me dio el valor para abrir el sobre oficio: no hay nada más alentador que un amigo (alentador de aliento, no de a-lentar) No lloré, no sé si sonreí con alguna tarjeta, algún pensamiento o alguna palabra; sólo me quedé lo que faltaba de la mañana recordándolo, recordándome lo frágil que es la vida y preguntándome, y es que no bastan las cartitas, no basta pasar por su casa y detenerme sin poder bajar del coche, soy tan maricona que muero de asco, de ese sobre no me deshice de nada...
Después vinieron las cartas. Sin buscar sonar petulante, imaginen que se van del país por un año, antes de la popularización del internet; imaginen ahora que todos los mails que reciben de sus amigas adolescentes con millones de problemas uy-qué-complicada-es-la-vida, no se pueden enviar sino a través de papel, pues yo traje paseando esas historias de un continente a otro y las arrumbé en la caja de los recuerdos abajo en el clóset. Me reí mucho con lo que pasaba en México, con la carta de más de 25 hojas (no páginas, hojas) de la Becoreta en la que me contaba del Papayín-affair (y pensar que anduvieron como siete años y ahora estamos tan solteritas como Dios nos trajo al mundo) y luego las de regreso, las que amiguitas escribían con los acontecimientos y me ponían al tanto de tanto Madrid... Dicen que recordar es vivir, dicen.
Y poco a poco se fueron apareciendo más cursilerías, que si las cartitas que "Ana Lucy" (reminiscencias primáricas, iiii-uuu) recibía de sus amigos secretos; que si las de perdón, es que Fulanita me pidió que te dejara de hablar pero tú eres mi mejor amiga; que telegramas de cuando nos dio por ser originales y decirnos que nos queríamos a través del telégrafo; que si los uniformes autografiados por Sutanito, Menganita, ¿quién demonios es este Perenganito?; que el autógrafo de Luis García y el de Roberto Carlos (¿por qué sólo tengo autógrafos de futbolistas? si yo ni soy tan pambolera... bueno... ¿por qué tengo autógrafos?)
Encontré también una carta de cumple que me dio ahijadita, con su cacahuatito pegado: fue para lo único que me alcanzó... la muy marra me volvió a hacer reír. Agendas rayoneadas con liquid por vaya el público a saber de quién demonios era esa letra “la agenda de la lupe”; un cachito de pared de un salón en el que tomamos clases la Lic y yo en la universidad: como empalmes del pasado, cuando en la prepa hacíamos lo mismo: destruir mobiliario en clases aburridas... Servilletas de Disney con más de 18 años de supervivencia; postales comerciales de adelgácele mija... mugres amigos manchados. Hasta tarjetones de estacionamiento de ex-ex y yo por qué demonios tenía eso, caray, caray. El guión completo de Vaselina cuando Lucilita-linda-hermosa-pedacito-de-gloria-celestial actuó de Patty, que decía con el acento más cursi del que me aviento con mis alcoholes: “Dany, a que nunca bailaste con Sandy así de pegadito como bailaste conmigo hace ratito” y con el que me saqué el premio a la mejor actuación, ¡qué rotez!
La segunda caja fue otro shock. Lo primero que vi fue uno de los mejores regalos que Santa hizo a bien hacerme y es que no existió muñeca a la que adorara más que a mi Magic Nursery. Suena patético e irreal, pero hasta la fecha amiguitos del Klann me hacen burla porque los rumores son ciertos, hice una ceremonia de bautizo cuando por correo me llegó el nombre oficial, aproveché mi cumple e invité a amigas primariescas con sus propias muñequitas al evento (adelante, les invito esta ronda de risa, sin compromisos); el lunes siguiente no se hablaba de otra cosa y hasta la miss Angélica me pidió que le presentara a Julie (pronunciar tipo Invasión Extraterrestre ¿por qué le puse un nombre tan pomelo a la pobrecita? ¿en qué pensaba? ... ¿pensaba? ¡qué stress!) Y me pasaba horas felices cambiándole pañales, su ropita y el estrello. Puf, como sin querer ver hacia el futuro y con la flojera que me dará el día que tenga que hacerlo con mis muñequitos de verdad ache-u-uve-a. ***Nota mental: encontrar marido mandilón que sueñe con cambiar pañales y levantarse de madrugada pa’ ver por qué llora el chamaco...
Y llegó el disfraz de la mujer maravilla con esas estrellas de plástico asesino que hacían más daño que la criptonita, pero que no me quitaba ni en broma pues me sentía soñada con él puesto: invencible y coquetísima. Ese sí que no se va. El que de plano se fue sin pensarlo fue el cochinito de feria que seguramente me hizo una ilusión despampanante y que sirvió para acumular entre el polvo, las monedas de México ’86 y los once dólares repartidos en billetitos de dos y monedas de uno. Al ladito en una cajita de Snoopy estaban los dientecitos de las perrus y cualquiera vería el grado de freak manejado por guardar semejantes pruebas de laboratorio biológico, como si quisiera esperar a que me las clonaran en 50 años o yo que sé, pero es que están tan lindos que todavía no decido qué hacer con ellos...
Al final -que irónicamente era el principio-, a la mami le dio por guardar mis cuadernos de primaria y prepri. Es imposible no reírse ante los intentos de dibujos, definitivamente lo mío nunca ha sido plasmar perritos o a mi familia en lienzos, hasta las maestras tenían que poner nota al pie “perro del otro mundo, “su hermanito”, “muñeca que está caminando”, “solecito”... Y bueno, después de la mezcolanza de sentimientos, ahora puedo afirmar que fue bueno sacar los 25 años a colación para darme cuenta que tengo una capacidad de acumulación impresionante; de que en lo esencial genio y figura; de que hay cosas que sí han cambiado; que la mente no es tan confiable como uno cree porque vaya que me llevé un susto cuando vi la sudadera que yo recordaba como maravillosa, y oh sorpresa, qué cosa tan horrorosa, ¿cómo me dejaban salir a la calle con eso puesto?
Los padres son crueles...

I've lived, a life that's full, I've traveled each and every highway. And more, much more than this, I did it my way. Yes there were times, I'm sure you knew, when I bit off, more than I could chew. But through it all when there was doubt, I ate it up, and spit it out. I faced it all, and I stood tall, and did it my way. I've loved, I've laughed and cried, I've had my fill, my share of losing. And now, as tears subside, I find it all so amusing. To think, I did all that, and may I say, not in a shy way,"Oh no, oh no not me, I did it my way". Je, je... ¡Chale!

lunes, enero 30, 2006

Soy anormal y olé

Al borde de la psicopatía. Resulta que mis estándares están más distorsionados que la señal del canal 40. A diferencia de miles, a mí me parece aberrante que a la fiesta taurina se le siga llamando así, “fiesta”, y ya ni hablemos de aquello de que es un deporte, como dirían amiguitos madrileños: “si la fiesta taurina es un arte, el canibalismo es una gastronomía”. Las imágenes me atormentan y ya ni quiero ver la tele, el pobre toro le hizo honor a su nombre (Pajarito) y voló desesperadamente aplastando gente en búsqueda de una salida digna ante lo que era inevitable.
A lo largo de mis atormentados 25 años de odio abierto e intolerante hacia el maltrato tan flagrantemente colectivo de los pobres animalitos, he dialogado con expertos en la materia, con gente apasionada desde la cuna por la tauromaquia, gente que se mezcla con palcos y ganaderías y tradiciones rejoneadoras, y jamás, borrachos o sobrios, me han podido convencer, o al menos los argumentos que han tratado de hilvanar no han echado raíz en mi propia sociedad protectora de animales mental. Que si, que el animal nació para eso y se le honra con el teatrito que se montan, se le admira, "qué bravura, qué alegría", exclaman; que se lucha con él “de tú a tú” (a ver si tan valientes, si es que quítenles las espadas, los arpones, las banderillas y el apoyo externo si los cornean a ver si tan machines... pago por ver) y eso es como un piropote pa’l bichito ya que prácticamente se le sube al nivel del homo sapiens sapiens (gran honor, y los toros saltan de la emoción desde el ruedo). Que bueno, que cómo se atreven los críticos a decir algo malo sobre esta tradición milenaria mientras se embuten kilos de res a la hora de la comida... Y a mí me gana la risa con este tipo de argumentos patadas-de-ahogado, y es que de por sí es de dar risa ver el cinismo de gente como Monseñor Ce(m)peda (figura destacadamente franciscana, y claro, evidentemente más cristianísimo que el meritito Jesús Cristo), pero más de risa es que se trate de justificar una necesidad (el alimento) con un esparcimiento que a grandes rasgos se traduce en hacer sufrir a un animal por el puro placer. Y es que para mi escasa tolerancia ante estos argumentos sólo puedo pensar que nel, que la tortura no puede ser, no debe ser arte ni cultura, ni aquí ni en China. ¿O de dónde creen que Daniel Arizmendi, alias el mochaorejas, aprendió sus técnicas de secuestro y demases? ¿O no matador es sinónimo de torero? Y no se malinterprete que aún tengo muy claros mis niveles y sigo, muy a mi pesar, pensando que dentro de todos los animales no hay otro que tenga más valor que los humanos.
Pero bueno, seguramente la que está mal soy yo, así que mejor agarro al toro por los cuernos porque ya está dicho, soy 56% anormal (a chaotic mess with no soul, dicen)...





You Are 56% Abnormal

You are at high risk for being a psychopath. It is very likely that you have no soul.

You are at high risk for having a borderline personality. It is very likely that you are a chaotic mess.

You are at medium risk for having a narcissistic personality. It is somewhat likely that you are in love with your own reflection.

You are at low risk for having a social phobia. It is unlikely that you feel most comfortable in your mom's basement.

You are at low risk for obsessive compulsive disorder. It is unlikely that you are addicted to hand sanitizer.

Chale...

jueves, enero 26, 2006

5 extraños hábitos (¿no debería de ser: 5 hábitos extraños?)

Fui víctima (por PAR TI DA triple) de otra de estas cadenas pásala-si-no-tembarazas y no saben la angustia que me causa... Es que qué horror, todos tienen sus hábitos súper padres y yo ni eso, ¡qué estresante!

La cosa es así, tengo que balconearme con 5 cosas extrañas que haga, pero por más que le pienso no sé ni cuál poner y no es porque me falten, todo lo contrario, pero es que mis costumbritas son muy aburridas y tampoco es como para inventarles o para confesarles que cuando vi lo de los hábitos me acordé que en algún momento de la década pasada me visualicé con uno de esos y rompiendo huevitos pa’l rompope (¿yoooo?, pa’ que vean que la gente cambia)... Vaya que me costó trabajo pensar en estas cosas, hasta esperé a analizar mi comportamiento un día para ver qué hacía y éstos son los resultados:

  1. No saben cómo me muevo en la cama y no se emocionen chicos, esta declaración no tuvo ni medio milímetro de sexy. Duermo chueca. Pero chueca chueca; odio las almohadas así que durante la noche no distingo entre cabecera y piecera y es muy fácil que termine 180° opuestos a donde empecé a dormir. Y por cierto, cuando estoy estresada rechino los dientes, se rumora que es mal familiar, uno no puede luchar contra los genes...
  2. Despierto con la televisión y tengo el mal, malísimo hábito de pensar cada media hora durante dos horas “ahorita que vuelvan a dar el resumen ya me levanto bien”...
  3. Antes lo hacía mucho, ahora ya no puedo tanto, pero en cuanto me levantaba y se me presentaba la oportunidad, me tronaba el cuello, la espalda y los deditos de los pies. Todos ponían cara de fuchi, menos yo que gozaba al máximo dejando a la gente con cara de te-vas-a-romper...
  4. Tengo el pésimo hábito de cambiarles la letra al 99% de las canciones. Soy recordada internacionalmente por eso y lo que es peor, quedó registrado en el álbum de mi infancia, la mami escribió en el rubro de aficiones-del-bebé: “le gusta cantar aunque siempre les cambia la letra a las canciones”. Es verídico y tenía dos años...
  5. Cuando estoy borracha me vuelvo un patán que escupe por la calle, les grito a mis amigas miren-cómo-hago-pipí-de-pie, me da por hablarles a mis exnovios, por decir hasta la D entre eructos y al infinito y más allá, hago justo todo lo que detesto de los hombres... Ahora sí que hoy voy a cambiar, ¡qué fuerte!
Otro hábito extraño y muy molesto: siempre dejo las cosas para el último momento y me pasa como ahora que no sé a quién enviarle el batón, casi todo mi bloggang está apañado. ¡Demonios!
Pues ahí les va, ahora sí que después de una búsqueda por la red declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es (son):

PD
Gracias Charlo y Mame que me aconsejaron, y no, soportarlos no es hábito extraño, es simple paciencia divina, je, je. Y tampoco, las malas copas todavía no se vuelven hábito... Y sí, lo de chatear más que hábito extraño empieza a ser adicción compulsiva... Así como la onda kitsch, ¡han creado un monstruo, qué terror!

martes, enero 24, 2006

Motitas Posted by Picasa

7 queratinas sólo para mayores

Después de estacionar el coche en la calle de Cuba, el bombardeo de ofertas auditivas empezó a marearme al punto de creer escuchar la solución de mis problemas: “le hacemos su tesis, señorita”, “teeeeesis baratas, pregúntele a la competencia”; y yo a la tercera aseveración a nada estuve de hacer un bisne chueco (¿tiene sobre el sistema electoral gringo?) y casi me cuelo con un título de bióloga marina o de algo, pero la decencia se apiadó de mí y simplemente acompañé a Oh-oh-oh-Irerirerie (aka “la nueva licenciada con mención”) a ver cómo iban imprimiendo su trabajo de titulación. Caminamos rumbo al Zócalo con la inocente idea de encontrar puestos donde vendieran ropitas... mmm... cómo describirlo... digamos que con estampados africanos, pues. La despedida de la embajadora se nos presentaba como fiesta de disfraces con el tema de África y claro, después de mi chistorete (malo y cruel, no soy capaz de repetirlo por escrito) de cómo sería el mejor disfraz, llegamos a la conclusión de que mejor comprábamos algo leopardón o con tintes cebrados (100% actitud Coralia). Una deducción llevó a otra y así fue como hicimos la visita de las 7 sexshops.
Supongo que como todo en esta vida, la primera vez es la más difícil, así que medio hicimos el oso desde afuera con la inseguridad ¿entramos, no entramos? Lo hicimos y no sólo a la sección light de los videos, pasamos entre las cortinas de plástico rosa a la segunda parte del local y fingimos seguridad de periodistas haciendo un reportaje. Así fue como analizamos las indumentarias que teníamos frente a nosotras y poco a poco fuimos perdiendo la inocencia (ejem). ¡No manches qué caro está este babydoll! ¡Ay, sí! Ni que fuera comesti... ¡Chaaaale! ¡No puede ser que una tanga salga en estos millones! ¿Pues qué hace que hasta trae pilas? Y la risa que me durará toda la vida cuando cinco horas después íbamos en el tráfico escuchando los claxonazos de las viejas histéricas y el comentario más adecuado de la licenciada: sería genial que todas tuvieran esa tanga. Para propuesta de campaña, se los juro, como el chiste que envió la ahora licenciada: "En el PAN y el PRI están preocupadísimos ya que en el PRD dicen que según sus encuestas, el 99% de las mujeres votarán por el Peje debido a su nueva estrategia. Se filtró la información de que el Peje dijo: que ji el era prejidente, lej iba a regalar a todaj laj mujeree de méjico una máquina de cojer..." Casi como la propuesta del encargado de la tienda: Señores, también hay servicio de cabina. Pasen, pasen al chou, caballeros, todo auténtico...
Ella necesita que duerma en su cama, que cene en su mesa, que sueñe en su almohada... En la primera tienda no encontramos disfraz adecuado, pero dimos pena cuando el encargado se encargó de preguntarnos si necesitábamos ayuda mientras estábamos en pleno discernimiento sobre el funcionamiento del aparatito de enfrente. Salimos lo más pronto que pudimos, pero con la frente en alto, que no se dijera que nos habíamos quedado con enemilochocientasnoventaycinco dudas. Con paso firme caminamos directito al poli, normalísimo preguntarle “oiga, ¿sabe dónde hay otras sexshops por aquí?”, hay que ver la falta de valores. Claro, el policía se hizo el que no sabía, así que seguimos de frente, hacia el cine Teresa. La segunda visita se vio rebasada por nuestra seguridad y por el asco cada que recuerdo a los tipos que nos siguieron con la vista mientras subíamos las escaleras (iiiiii-uuuuuuu); volvimos a fracasar con nuestra búsqueda de atuendo africano y la Irera se rió mucho de mí cuando estuve a punto de sujetarme del pasamanos que era el trayecto obligatorio de los manes que salían de las cabinitas. Ciertamente desagradable, pero he de agradecer que mi mente respondió al asco y permitió mantener mi pielecita alejada de vayaustéasaberquécochinadas. Que ella necesita que suba en su cuerpo, me mueva y la bese se muere de ganas, se cansó de esperar recostada en la cama.
Para la tercera ya éramos casi expertas en la visita y entramos directito al mostrador a plantear nuestra necesidad. Nada. Lo que sí es que en cada una de las tiendas éramos el foco de curiosidad y los trajes de Cheetara que encontramos salían exorbitantemente de nuestro presupuesto. El relajo que armamos fue tan grande que terminaron recomendándonos una tienda para-lo-que-necesitábamos en plena Glorieta de Insurgentes; ni tardas ni perezosas tomamos nuestro vagón naranja y efectivamente -después de varios intentos fallidos y tiendas de másdelomismo- encontramos el conjuntito ideal que, obviamente, nos traería comentarios tristemente atinados: “era de disfraces africanos, no de prostis”... Eso sí, dividimos las culpas entre las tres (y con Chío-San nos convertimos en el trío motitas) y nos rifamos los guantes que todas queríamos, al final me quedé con la falda. No vale la pena relatar las demás visitas, es doloroso recordarme diciéndole a Irera “júrame que los que nos sabrosearon no eran policías, pliiiiiiis”; definitivamente cuatro horas intensas de stress relajado por las risas nerviosas y sinceras porque a quién se le ocurre tanta coxa: somewhere over the rainbow y más allá...
¡Ah! Pero es que los preparativos de la fiesta no terminaron allí; no señora. En algún Ladie’s Night me pasé de presumida “el Mitofsky hizo unas gelatinas deliciosas, y es que qué buen reven con esas fiestecitas, eh”. Uy, no lo hubiera dicho porque Analú, prepárate unas, ¿no? Por eso organicé dos reuniones para ver si me salían; en la primera las cosas salieron de control, el equipo de las tardes-de-cine-en-casa terminó mareadísimo después de una peli francesa y un maratón de castigo al ignorante y cucharada de queratina con vodka/tequila: al día siguiente agradecí no tener que trabajar, pobres de los otros tres. La segunda sesión se la llevaron la embajadora y los RRII’s. Claro, la prueba de fuego fue en la fiesta con más de 300 gelatinitas que volaron...
También quien voló en cuanto llegué fue el Rockstar. La situación para morirse de risa aunque todo pintaba para ser hiperincómodo: cuando llegué la embajadora me aisló “tengo que hablar contigo”, “¡ay, no! se echaron a perder las gelatinas” (sí, sí... mis traumas), “noooo, es que el Rockstar está aquí... cccccooon ssu noononovia” Y bueno, cuando a una le dan una noticia así pues obvio le tiemblan las piernitas, pero nada que una respiración profunda al estilo Hata-Yoga no solucione y dignamente me fui incorporando a la fiesta cuando lo vi dirigiéndose a la salida como tratando de pasar inadvertido hasta que todo el mundo lo abordó, pobre. “Uey, te vi en la tele en el programa güichugüi” (y yo con oído biónico y con sorpresa de get a life ¡¡¡¿¿¿él también salió en la tele???!!!, no cabe duda: cómo hemos cambiado...). Y el inocente que lo único que deseaba era escapar a la de tres -se notaba hasta en Sudáfrica-, tuvo que dar explicaciones mientras la novia se le escapaba; con ella sí me conmisero al triple, qué incómodo estar en una fiesta de una amiga de tu novio (a la cual no conoces bien) y que se te junten exes oficiales y extraoficiales de tu hombre: aquello era una jaula de arpías para la criaturita.
Igual me dio mucha risa que a su partida tuviera una horda de lástima alrededor: Analú, ¿estás bien?, ¿cómo te sientes? Como si me hubieran atropellado, o sacado una muela, o reprobado en un examen, o yo no sé qué. Pero en realidad los nervios resultaban exógenos porque incluso yo me preguntaba: Y bien Ana Lucía, ¿qué se siente no sentir nada? Nada, qué extraña palabra porque es eso, ningún sentimiento, sólo una sensación muy rara; como cuando terminas un libro y te quedas analizándolo un ratote... ¿Y yo cantaba si vieras cómo duele perder tu amor y como la flor se marchitó y ya sé que tienes un nuevo amor y todas esas mariconadas que le dan a uno por dolerle quezque desde adentro? ¡Ay por Dios, suicidio colectivo, vámonos matando! Tangas con pilas para las que todavía sufren por amor, je, je... Y como diría Yosola: Pasa en la vida real, pasa en TNT. No como cuando al día siguiente que me fui a lo sobrenatural mientras revisaba con Chayo las anécdotas de la noche anterior: "lo que sí estuvo muy fuerte fue lo de la embajadora con los meseros", "¡cómo!, ¿qué pasó con los meseros?", "pues no viste que se peleó horrible con ellos... o espera, ¿lo soñé?"... La loca o qué.

miércoles, enero 18, 2006

Formateo

A veces me gustaría formatearme; olvidarme de ellos y dejar de alternar pasados entre uno y otro y otro y... Luego borrar mis errores que no fueron pocos ni pequeños, y despuecitito los suyos, por qué no, peritas en dulce ni en lata. Dejar de pensar en ellos y en todo lo que implican por sus diferentes razones; y es que cómo le hace la gente, neta, neta. Y si no se puede el formateo, mínimo la borrada de archivos, tipo de clic y deleteado; hasta acepto que mi disco duro pregunte ¿Confirma que desea enviar “Fulanito.exe” o “Sutanito.doc” a la papelera de reciclaje”? ¡Papelera de reciclaje mis pamplinas! Directito a la basura cibernética, este ecologismo extremo me está matando. Pero enseguida me entran las dudas porque no sé si habrá pepenadores virtuales que luego anden ventilando mis desamores entre las ratas de bluetooth o vaya la blogósfera a saber qué.
Y el raciocinio que no me quiere dejar pensar termina recordándome a la güera vociferando “es que una namás cambia de diablo, pero el infierno es el mismo”, y entre risas yo termino dándome cuenta de que nel, de que con todo y lo ardida que aparento ser, y con todo lo que me gustan las rancheras, Pesado y ojalá que te mueras que todo tu mundo se quede vacío y lo que conseguirás es que al regresar te mande a chillar a otra parte; con todo y el apodo de Arenita (la ardillita de BobEsponja) y que cuando voy a karaokes siempre pido Paquita o la D’Alessio; con todo y eso y lo que se acumule, en el fondo les guardo cariño a mis exes. Por eso me dolía que el Rockstar que fue tan importante, no pudiera ver que a pesar de mi tontería y del peor error ever, cuando le pedí perdón fue sinceramente desde el infiernito en el que me fui a meter, y fue desde mucho antes de justificarme ante él; y no porque tuviera que darle explicaciones de algo que sucedió a más de un año de que habíamos terminado, sino que la gravedad del asunto era tal, que dentro de todas las babosadas que he hecho ésa supera hasta mis propias expectativas.
El asunto se salió del juego de cuestión de escrúpulos y mi opción A) fue el silencio, hubiera preferido cargar con mis cadenitas por la eternidad a saber el daño que le haríamos si se enteraba; no me dolía lo que pensara de mí, pero no por eso me daba lo mismo decirle. Aunque el otro pérfido mejor se disfrazó de amistad y le dijo incluso después de que habíamos razonado el perjuicio que ocasionaríamos. ¿Deshonestidad mía? Creo que mariconería al querer ocultar la caja de Pandora y qué más, dejó de importar por el argumento de “es mi amigo y no le puedo hacer esto”, como si desde luego; sabiamente diría la Rougie “cuéntaselo al dedito chiquito, porque el de en medio ya creció”.
Mi afán por pegarle al drama me decía que algún día lo asimilaría; no podía imaginar que después de tantos años de amor (turrún-tun-tún), el rencor terminara definiéndonos. Yo sé que no se vale darle la exclusiva de culpa al tercero en discordia, y aunque por mi parte sí puedo presumir de haber sido coherente en ocasiones anteriores, y que incluso ese día al final las neuronas que nadaban en tequila lograron hacer sinapsis, no se le puede culpar totalmente, por mucho que amiguitos digan que sí, que él sí se vaya a chillar a otra parte, que yo tenía menos de un día de haber declarado persona non grata a un colombiano y estaba vulnerable por equis y ye, pero nel, yo también estoy embarrada de porquería, solito no hubiera podido blasfemar mi pasado.
Pero ellos qué, a mí quien me importa es esta bruta atrapada en el cuerpo de una fanática de LQNPF cuya conciencia tardó en regresar al beige hasta que comprendió que en el fondo le tenía coraje al Rockstar, y mucho; no podía creer el adiós de las promesas que me creí como quinceañera, que me hubiera despachado (es más, que me lo hubiera advertido porque yo estaba amenazadísima, ¡qué bonita familia, pero qué bonita familia!), y después que hubiera conseguido una “relación sentimental muy estable que me (lo) tiene muy contento” y que ya lleve un ratote con ella. Y no porque a mí me urja conseguir varoncito para “relación estable que me ponga muy contenta”, shu-shu, bye con eso, la verdad es que me encuentro en uno de los momentos más felices y plenos y eso explica muchas cosas que están pasando a mi alrededor; simplemente se trataba de una cuestión de meritito “orgullo de macho” (de pena ajena y a lo Alvin-Simon-Théodore), luego me molestaba que me restregara que con ella sí podía tener los detalles que conmigo ni con chochos (ojo: nunca hablen maravillas de su novia en el messenger si su ex está conectada, ni pongan fotos de “uy, cómo nos amamos y nos abrazamos tan sonrientes”... arde más que el merthiolate: lo sé, me consta y ya soy cliente: cero y van tres que me la aplican, ergo: la del problema soy yo), y es que hubiera dado uno de los tantos años que pasamos juntos por deferencias de ese tipo, así de grave era mi necesidad de detallitos. Aunque también tampoco, no me desligo de los panchos del canal de las estrellas y de la inseguridad que sentía a su lado, como para morirse y matar de flojera, pobre. Aparte qué onda conmigo y el poco cariñito que me tenía, ¿cómo pude haberme sentido insegura? Chicos, de verdad quiéranse mucho, son lo único que tienen, no se desperdicien, se los dice alguien que ha sufrido de enemiguismo interno agudo...
Que fui yo quien se quedó con el intento de hacerte feliz, que no fue falta de amor, que son fracasos y derrotas los que terminan esta historia. Y me duele porque te juro me soñé contigo eternamente... Y me duele porque no falló el amor, lo que me faltó fue suerte... Pero a veces es así, aunque pongas por delante al corazón; hoy he perdido un gran amor porque el destino no ayudó, y eso duele.
De risa ver que esa tontería terminó siendo la desilusión más grande: entender que no es que no fuera detallista, sino que nunca pudo ni iba a poder serlo conmigo. Fracasé para mí, pero al menos a ella le redituó mi inversión, como seguramente al pobre tipo que se anime a estar conmigo lo harán los años que el Rockstar invirtió en educarme como una fuerza de reacción anti-pancho: such is life. Terrible análisis del pasado: todo era tan fácil y sin embargo resultaba tan difícil. Tal vez el tiempo facilita la visión panorámica del laberinto en el que fuimos a meternos y hace ver la salida tan clara que dan penita los recursos perdidos: tanto tiempo, tanto amor, tantas vueltas. Desperdicio de sentimiento para adquirir ¿experiencia?, y miedos que tendrán que despejarse, que lo han ido haciendo y fuerza...
Porque me costó más de un año entender que haber cortado no fue una de las peores cosas que me habían pasado; y es que suena tan bonito cuando se lee en los libros de tapa roja de Sanborns, tanto que no parece verdad, pero es cierto, la felicidad está adentro, no en los demás ni en el entorno; yo de verdad me creía que con él era feliz, por eso no quería cortar y rogué, por eso me había creado la ilusión del para toda la vida, porque era más fácil relegarle la culpa de mis desdichas que aceptarme y entenderme, y no es que me considere una docta en analuciismo, qué va, simplemente he cumplido más años de lecciones y tropezones que supongo algo dejarán en el subconsciente.
El final es simple: la reconciliación que me debía era conmigo, no con el Rockstar, ni con el otro, ni con el mundo. Ahora ya lo sé. Cuestión de daños y de cierre de círculos imperfectos, de dejar de sabotear mis finales y de entender que he sido muy afortunada por las oportunidades, las personas y las experiencias. ¿Madurez? ¡Me niego! Pero sonrisa segura porque se dio cuenta de que a mí también me dolió; de que la misión en mi vida no era jorobarlo; que todos hacemos cosas “buenas” o “malas”, pero que lastimarnos no fue placentero, porque supongo que habrá notado que él también; que cuando el amor se pasa de vehemente, controlar las acciones es difícil y por eso la pérdida del respeto; que pueda “agradecer el que me hayas hecho una mejor persona y aunque tal vez nunca podamos ser amigos cercanos, créeme que te guardo mucho amor por este simple hecho”, y yo me siento feliz porque no cabe duda: sí tuvo sentido haber estado enamorada de alguien como él y la eliminación de archivos, de errores y fracasos se me presenta como una propuesta que no se va a aprobar, al menos no en esta legislatura...
Y ahora sí que tengo muchos chismes. Vi al Rockstar con su novia, ha sido la primera vez que he visto a alguien a quien he amado con su nueva pareja y estoy muy emocionada (¡qué horror! directito al diván, qué bárbara), pero prometo contarles luego que ya fue mucho rollito hoy, y también les contaré de la expedición por las SexShops del Centro, y de la fiesta africana y de que me gané un boleto en VIP para una obra que ya vi, pero igual me emociona haber ganado algo, vuelvo a creer en el mundo...

lunes, enero 16, 2006

No soy algún tunante....

...pero la verdad es que se me congelaron las ganas de pensar, así que resumiré el Maratón Lupe-Reyes visualmente. Ustedes perdonarán, pero es que con este frío hasta las neuronas se me vuelven artríticas. ¡Qué triste! Ni modo, los dejo con el recuerdo de los dos muñequitos (inanimados, de plástico y más blancos que la leche) que se me aparecieron para cerrar con broche de engorda las fiestas de rosca de reyes y con estas fotitos.







El saldo: definitivamente todo mi ser con excepción de mi cuerpo extraña los brindis...






...y las cenas (cedas) navideñas...






...y las reuniones...




... y las peleas con las piñatas en medio del griterío de las posadas...

...y los reencuentros de la época del villancico...

... y los regalitos (Santa me ama y me porté muy bien: inmerecidos, la verdad, pero quién soy yo para ponerles cara de fuchi, en especial al "Aerobic Striptease" de Carmen Electra, moría de risa, y bueno, ni hablar de mi bebé de 2.5 kilos, 14.1 pulgadas y una inteligencia que está resultando infinitamente superior a la mía -la tecnología me rebasa-, o de los joyeritos y de todo, ¡¡¡mil gracias!!!)...

...y las partidas de rosca con todo y mi lucimiento (no ha nacido quien me gane a la hora de la sopeadita)...

...y estar con muchas de mis personas favoritas (entre otros, me faltaron los científicos que me chantajearon por la cena a la que no fui porque el chantaje de Sudáfrica me pesaba mucho, igual los extraño)...

...y más fiestas...

y es que ahora sí es oficial: se me acabaron las vacas y me toca quitar los adornitos. Ahí pa'l próximo año, ¡qué flojera!

miércoles, enero 11, 2006

Solteronería

¡Ay, por Dios! Hay momentos que me inundan de pena ajena y me hacen agradecer infinitamente a la Divina Providencia que lleve mucho tiempo sin proveerme de amor; las veo y me pregunto si yo alguna vez estuve así y mi memoria burlona -que se regocija haciéndome rabiar porque hay cosas que a veces me gustaría olvidar- me responde afirmativamente y hasta exagera diciéndome que he sido y seré peor. Pero lo que me asegura el presente es que entre primas y amigas cursis, yo cada vez me siento más y más alejada de la nota rosa: “mira, compré estas pistolitas de agua para jugar con Fulanito”, “acompáñame a llevarle serenata a Perenganito”, “lee esta cartita y me dices qué piensas”, “¿le compro el verde o el azul?”, “estoy indecisa entre esta canción y la otra, ¿tú cuál prefieres?” ¡Ay, por Dios! ¡Viejas ridículas, qué horror! Y perdón, pero hay veces en las que no puedo disimular mi cara de asco y de flojera extrema cuando me enseñan cursilerías para sus muchachos como pidiendo mi opinión; sí, estoy de acuerdo, cuando me lo propongo soy de las más melositas, pero “mi romanticismo” se encuentra en crisis, también tiene derecho el pobre, ¿no? Y no está mal que mi amargue roce la náusea del absurdo cuando escucha la invasión de miamorcitos, pushunguitos, chiquitos, pollitos (mi Pollito es diferente, yo no le puse el mote, que no se malinterprete: toooodos le llaman de esa manera), caramelito, corazoncito, cuchurrumí, periquito, bomboncito... ¡Así, justo así da comienzo el apocalipsis!
¡Iu-iu-iu! ¡Ah, auxilio, epidemia! Esto es más peligroso que el Triángulo de las Bermudas en temporada de huracán. Demasiado para mi escasa paciencia, necesito unas vacaciones urgentes antes de que el mundo se acabe de miel, y es que estamos muy mal, eh. Que les quede bien clarito pa’ que luego no me vengan llorando, si lo sabré yo: el amor no existe, pura calentura, dirían en las telenovelas que ya ni ilusión me hacen (“El amor nunca muere” se llamaba la peli de hoy y yo hasta pensé que podía ser cómica, ni quien se los crea)
La ronda de manchadez la comenzó primitahijada-llevo-siglos-con-mi-novio cuando en octubre me hizo el favor de regalarme un encendedor coquetísimo, San Antonio de cabeza con la leyenda “si me mandas novio dejo de fumar”. ¡Uy, pero qué graciosa! Eso sí, lo presumí y me adelantaba a las intenciones de humo de quien estuviera a mi alrededor con tal de mostrar el trofeo y encender tabacos; y así iba por la vida cuando amiguita femsa-qué-feliz-soy-me-caso-en-dos-años envió el mail con el subject “a ver si así salen” y una invitación muy exclusiva a un evento al que por bendición del altísimo me fue imposible asistir: “fiesta para soltero(a)s entre 20 y 45 años...”
La vida transcurría tan normal... Yo no tenía traumas, veía los casos anteriores como cuestiones aisladas, pero las ocurrencias de tía encendieron mi alerta y me regañé “¡Ana Lucía, vas por la vida con cara de solterona!”, y es que el detallito de organizarme la cita a ciegas (y a pen#$jas) con su sobrino fue más allá de lo sobrenatural (si lo analizan mejor verán que salir con el primo de mis primos no necesariamente es incesto) Lo malo es que a mí sólo hasta el final me cayó el veinte de que todo había estado arreglado... ¡si seré! Lo bueno es que ya lo superé y puedo hablar de eso tan tranquilita, mírenme. Sí, el tipo es muy guapo: guapísimo; muy buena gente, inteligente, “chambeador”, madurito (mero concepto treinteañeril), educadísimo y muy chistoso: diez cerradito. Y entonces viene la pregunta que la gente normal se formula porque qué más podría pedirle a la vida; la única respuesta que medio me calla las neuronas es que yo no furulo así, con citas arregladas de gente que ya me analizó, lo analizó y matemáticamente se dio cuenta de que cuadramos perfecto: buaj. Como si las parejitas se dividieran en activos y pasivos. Paso sin ver. Así que si era el amor de mi vida, tan pis, dirían los frenchis...
Hasta que me gana la risa al ver que ya no hay de otra. Que el amor me llegará de a rifa, como cuando la Cuchis tuvo a bien sortear las pulseritas y a mí tenía que tocarme justo ésa, con el mismo San Antonio de cabeza y la leyenda: “¡San Antonis, Jelp! Se me está llendo el tren” (sic), está divina y me causa mucha gracia, de verdad no me la quito, pero eso no quita que ésa misma noche recibiera la llamada de la Rougie planteándome lo que me parece inevitable: “te tengo una cita para el 22” (que por cierto, ¿qué pasó por fin? Nomás me andan emocionando, je...) ¡Qué vida la mía! Solteronería es lo que destilo cuando ando cruda y sobria y en todos los estados mentales y corporales, ni hablar. Resignación Ana Lucía, tu futuro son las citas a ciegas y el empalme con los “amigos de mi novio™”, o en palabras de “aliento” de don Ruy Feben “es tan fácil como llenar un formulario, inmediatamente después de lo cual nuestro equipo hará una exhaustiva búsqueda en las bases de datos de primos, amigos de la infancia, maestros y demás prospectos prospectables”, qué más, pues. Ni cómo ayudarme, ya he de andar rolando por los suburbios de la red, ¡la urgida o qué onda! Chale.
Lo que sí es que la euforia esta-niña-va-que-vuela-para-vestir-santitos está que da miedo y a Ofe no hay quien le pare la lengua: que cómo está mi novio, pregunta diario. Que no tengo novio, Ofe. Pues ya deberías, ya estás grande. Y a cualquiera le cae bien el desayuno con estas mañanas preguntonas y mi cara de jugo de naranja agria. ¿Tan mal carácter tengo? Digo, ¿por qué se estresan más que yo por mis títulos? Por eso lo repito, para que la mami, que ya medio se anda contagiando del qué-le-pasa-a-esta-niña-que-no-sienta-cabeza-con-algún-machín lo tenga claro: no quiero tener novio ahorita, no mami, que tú a mi edad ya estuvieras casada no me condena a visualizarme quedadita y no sólo es una cuestión de choque generacional. Y que amiguit@s también lo escuchen: tener críos después de los treinta no convierte a una madre en abuela; no tener novio no significa que he perdido la fe en el género masculino (qué va, todo lo contrario); ahuyentar el compromiso puede ser un síntoma del postmodernismo que me invade, pero también una necesidad de egoísmo preparatorio a cosas en las que no quiero pensar todavía porque ya se empiezan a respirar en mi ambiente.
Y sí, me desespera en el grinch del amor que traigo dentro tanta cursilería ajena, me saca ronchas y me da vomititis, porque como andamos tan in, seguiremos con la moda del redondeo y si redondeamos mi edad ya estoy en 26 que si se redondea sube a 30, cosa que no es ni buena ni mala, simplemente me hace pensar que Ofe puede tener algo de razón. Qué más da, los seres humanos reprimimos casi todo así que puedo contener perfectamente mi sueño de historietita en la que conocía de una manera espectacular al amor de mi vida, ni modo, tal vez algún día termine resignándome con las citas a ciegas, tal vez ese día sea hoy... ¡Auch!
*Por favor, si ponen un comentario que no sea algo así como "no tienes novio porque no quieres", de tanto repetírmelo ya anda medio rayado el concepto; mejor que sea tipo "uy, qué bueno que no tienes novio, la flojera que nos ahorras con el exceso de empalague que hay en el mundo", genuinas palabras de aliento... Gracias, los quiero chorrísimos, je.

sábado, enero 07, 2006

Mi veldá... The Real Po-zi (PozaRica)

*En respuesta a las difamaciones versadas aquí, je, je.
Papirringo moría de ganas de ir a Tajín; por eso se le hizo fácil mezclar deseos en cuanto escuchó que el VicBrother quería playa, claro que la idea que el hermano traía en mente no era precisamente Tuxpan, pero igual fuimos. Yo llevaba unas pre y unas posaditas bastante agotadoras (sin doble sentido), así que ya me visualizaba perfectísimo con una reparadora siestita en el coche: pobre ilusa. Entre los amontonamientos de primos, las imágenes de Mia Colucci en el volante y el juguetito que creyeron los “adultos” del otro coche que era el walkie-talkie para emergencias, pues mi sueño se esfumó. El punto de salida sería Poza Rica, y allí fue a donde (paradójicamente) llegamos. Mi primera caminata local rayó en el absurdo del pensamiento “está bien que se trate de una ciudad chiquita, pero esto ya es el colmo” cuando encontramos a Quack cruzando la calle. Igual estuvo fenomenal la idea de saber que en la noche saldríamos y eso fue lo único que mantuvo mi espíritu arriba después de que mi comida tuviera un plus de cucarachitas integradas que no pedí. Mmmmm. No sé cuántas me habré comido, pero en cuanto me di cuenta de que aquello era un camuflaje de cadáveres, se me fue el hambre al Asia Meridional; algún día daré una cátedra del porqué sólo-a-ti-te-salen-bichitos-y-cosas-raras-en-la-comida, pero simplemente adelanto que mi diferencia con la gente normal es que yo sí me fijo en lo que entra por mi boca...
Así de agotada mental y físicamente como estaba, no me quedó de otra más que echarme un coyotito de casi cuatro horas hasta que don Quacky pasó por nosotros y nos dio un tour por estas costumbres de los estados de la República (qué mal que decir provincia e interior sea políticamente incorrecto) Me apasiona como pocas cosas el que llámese como se llame, siempre habrá algún boulevard o calle de doble sentido para dar el rol, que si se Carrancea, que si vamos a la "Memo", que si Independenceamos, que si dar la vuelta al Paseo del Chairel, ad infinitum... En Poza se da el rol en la Veinte, y esa noche nosotros veinteamos cual veinteañeros sin mayor oficio. Yo insisto, me equivoqué de ciudad, debí crecer en algún sitio donde sucediera eso, donde la gente no tuviera nada que hacer más que salir a la calle a ver a quién se encontraba. Pasado mi éxtasis, fuimos a dar al mirador y por primera vez los vi, y es que de brutos porque la ciudad está llena de ellos, de quemadores de gas totalmente representativos de las zonas petroleras; un zape a quien piense que el sistema energético de este país es eficiente.
Terminado el turisteo por la colonia pemex fuimos a dar al antro llenísimo y sí, se rumora que tengo fuji-genes, pero he de aclarar que no es lo mismo un techo con contenido folklórico y anuncios cincuentones de Colgate que un techo blanco (¡ejem!) Y sólo para desmentir los rumores he de afirmarlo: el mood no podía haber sido más retro, para empezar iba con mis primos y en la carretera el soundtrack oficial era para recordar nuestra niñez-adolescencia así que what is love baby don’t hurt me se iba mezclando con las notas del planeta sufre ya lo tenemos que salvar, así que para el antro yo ya iba preparadísima. Quack había hecho un trato con el VicBro de presentarle a unas chiquitinas y el estrello, cosa que me ardió en el ego porque a mí no se me tomó en cuenta para eso de las presentaciones, por eso había hecho pancho y al Quacky no le había quedado de otra más que darme el avión y sí seguro, allá te presentaré a alguien. Traté de hacerlo discreto, pero mi radar ya empieza a tener fallas de treinteañera en apuros y el mister se dio cuenta, eso sí, tampoco soy de las que le hacen ojitos al primer marinero que iza velas y por mucho frío que una tenga, hay principios básicos que la moralidad de cada quien impone, uno de los míos es sobrepasar el 1.70, así que qué guapo está tu amigo, pero si con tenis estoy más alta que él pues ni cómo ayudarnos, la verdad. ¡Caray, qué mala soy! Discrimino por centímetros, mala, mala (Size does matter???)...
La fiesta terminó con los 6 integrantes originales, con una cuenta exageradamente decente y con la risa por la indignación de Magri, “primero me ponen borracha y luego quieren que haga cuentas”, por eso al día siguiente la cruda de pirámides estuvo simpática. Y es que cuando uno ve las maravillas centenarias que le sobreviven de pie a la selva, se siente fragmentado y no hay palabras que describan. Ese mismo día comimos en Papantla y yo tuve que sacrificar el terrible antojo de acamayas porque sólo quedaban 4 y pues ya qué, total que la comida en el viaje se me complicó hasta que asimilé que lo mío-lo mío eran las cucarachas, si el primer día no las había pedido y me las habían incluido, el segundo me tocaba a mí ordenar de las marítimas y es que soy fan de los mariscos, en especial de los camarones (con lo absurdo y lo mal que se oye la declaración)
Al día siguiente el tour nos llevó hacia el mar, a las playas tuxpanas, pasando primero por una comunidad poco conocida, pero que bien vale la pena: el Castillo del Teayo es una pirámide azteca en plena zona totonaca, con la escalera piramidal más empinada que mis rutas por la Riviera Maya, Teotihuacanes, Palenques, Yaxchilanes, Cholulas, Malinalcas, Xochicalcas, Cuicuilcas, Templas Mayores y demases jamás había visto.
Y después de tanta ruina, yo iba como tal esa última noche de fiesta en Poza, Quack pasó por nosotros en plan Room Service antes de que a mí me diera tiempo de bañarme (¡fuuuuchi!), pero aún así Rexona me hizo el paro y salí con tacones e intenciones indecisas de poner a temblar Poza Rica, la pobre. Pero qué se puede esperar de mí si ya estoy hecha una abuelita y sí, mientras el VicBro se zampó cuatro cubas al hilo, yo no pude ni con un trago, qué decepción. Eso sí, acepto que enloquezco con el acento jarochillo y las expresiones porque ¡ah, la madre!

PD Gracias por el tour, la actitud y el quemón, Quack... Y no, no nos reímos de ti, sólo contigo, no hay que ser....

miércoles, enero 04, 2006

Aviso oportuno: ¡¡Juanga!!

El Master lo sugirió "yo opino que los miembros discriminados del Turibús compremos boletos para ir a ver a Juanga en abril", y a mí no me quedó otra cosa mas que refrendar la propuesta y extenderla a la comunidad. Aparte este año se festeja el trigésimoquinto aniversario de su majestad de las caídas; es necesario participar nuevamente, con más razón que nunca (por favor, si quieren reírse un ratito y ver porqué es necesario ir a su concierto, entren a ver su propia explicación de la caída). Los invito a tomarlo en cuenta y, si están interesados, a votar sobre el día y el precio de los asientos; todo esto a la brevedad posible pues los boletos ya están agotándose y habrá que comprarlos a la de ya.
*Aquí hay una probadita de lo que probablemente será mejor este año y aquí está la mejor foto de la historia, je, je.

martes, enero 03, 2006

El 2006 según el FUNAR (o el año del perro según los chinos)

Como lo indica la tradición navideña del FUNAR, y como lo indicaban nuestras aceleradas ansias de leer lo que nos habíamos augurado el año anterior, la “cena” navideña se engalanó de curiosidad. Llegamos al lugar de siempre, al mismo del año pasado y en el cual nos hemos hecho acreedoras de un título VIP sin precedentes: por primera vez somos oficialmente viaipis en un antro y no gozamos de ningún beneficio, me gustaba más antes que éramos oficiales en acto y no en palabra, una muestra más de que las arrugas pesan más que las ganas de reventar. Así llegó el momento de leer los pronósticos de un año atrás.

FUNAR ayer

La única que le atinó al futuro dosmilcinquero del club fue la Lic, dijo que habría más reven y dejaríamos atrás el capuccino para regresar a los orígenes de grados de actitud y se cumplió; la Sis de plano se creía que ya nos íbamos a enclaustrar en la botella caserona y eso no sucedió; la Cuchis le atinó al día fijo semanal, y yo a que íbamos a cambiar las cubas, mi sugerencia eran martinis, pero tampoco tenía bola de cristal al lado como para prever una reconciliación con el agave o un amor de las locas por los vodkas (hasta rimó)

FUNAR hoy

En el desglose personal la cosa se puso ruda; de las medidas mejor ni hablamos porque la frustración hubiera estado de a kleenex. Así que pasamos a la de tres a la visualización que tenían las demás de cada quien: oh, gran depresión. Entre que todas veíamos a una con su chico y a mí con mi tesis acabadita, el puntaje de atinarle al futuro fue terrible. De adivinas nos morimos de hambre, la única que medio se salvó en eso de la especulación fue la Cuchis, en mi caso le atinó a que iba a tener novio, pero iba a cortar; la Lic fue más específica: vas a tener un novio intelectualón, igual y extranjero, y que la boca se le haga chicharrón, a mí sí me sorprendió. Al parecer la Sis es la más estable de todas porque en el puntaje final sacó un seicesote, después la Lic con 4.5, Yo meroles con 4 y la Cuchis con 3.5... Conclusión: la vida de la Cuchis es la menos predecible y es que todas la veíamos claritito viviendo sola y súper punkie: lo que hacen los Gansitos, verdad de Dios y a recordar se ha dicho.

FUNAR original vs FUNAR wannabe (¡je!)

Del futuro ni cómo ayudarme, sólo digo lo único en lo que se pusieron de acuerdo las tres: voy a tener novio, la tesina y esas cosas básicas de la vida no nos importan. Ni hablar. Creo que una diferencia básica entre el 5 y el 6 es que entendí que uno debe soñar, mucho, mucho, pero que la vida enseña de formas medio bipolares a bajarse de la nube: vamos, que se tiene que soñar con los pies en la tierra y que en ocasiones hay piedritas en el camino que más vale esquivar y no caer con ellas. Porque ahí luego uno se anda aferrando a tropezar de nuevo y con la misma piedra y entonces se da una perdedera de tiempo de a varo, aunque sea con el otro pie. Pero bueno, pasemos a cosas más banales porque con eso de que me ha dado por discurrir evidencias ya voy que vuelo rumbo a la levitación y entonces toda mi argumentación de los pies en la tierra y eso se me cae redondita.

Algo importante es que el FUNAR continúa, con todo; con nuevos temas y recurrencias; con más osos acumulados en la memoria colectiva; con mensajes de madrugada de todas para todas, que si “aish, ya me detuvieron los polis”, que si “no es adal, es jordi, pero ayuda a olvidar cuando no ves la salida”, que si “entons es 1che ca$#%n, todos son = pe ya la pagarán”, y tantos más que me han hecho reír a borbotones. Lo que me sigue asustando es crecer y temo que este año un viaje a Las Vegas me avise que el FUNAR pasará a ¿mejor? vida, a una de matrimonios y esas cosas que qué mello...

Así fue como terminé un año esquizofrénico: con unas ganas tremendas de seguirle dando cuerda a la juventud y jurando que el 2006 temblaría, je, je. Y después de la cena familiarísima caímos en el depa del Panamericano justo para que mi primer gripa sin tés ni aspirinas se me congestionara con la “siesta” de cuatro horas que me aventé, con todo y la mayor confidencia que he escrito: cuatro calzones para ver si con ritualitos algo se me cumple, verde pa’ la salud, rojo ya se sabrá, negro pa’ la imaginación y amarillo que no está de más. Lo de salir con la maleta a darle vueltas a la calle o barrer despiadadamente y cosas de mayor esfuerzo no estuvieron en mi top de supersticiones, tal vez en el 2007 y con menos flojera...

Tómenlo con filosofía, el comentario generalizado es que los chinos nos invaden, pues bien, si en su calendario el año pasado le tocó al gallo, éste viene con actitud canina (puuuuuf, karmas que me esperan y es que ya más perros no, ¡ya no, porfis!), así que no hay de otra chicos y con tres días de 2006 y un atraso de cositas por contar les mando un besote a todos los que dedican su tiempo en estupiditear con moi y les deseo lo mejor para el año del perro, que no es lo mismo que el baile del ibid... ¡Madita gdipa!