jueves, septiembre 29, 2005
Aunque usted no lo crea...
Y también, aunque usted no lo crea, no he tenido tiempo para escribir y tengo en el tintero cerebral todo un viaje austral (no astral) que contarles, pero espero que la próxima semanita pueda hacerlo, mientras les dejo un beso muy grande y recuerden que no los olvido y el estrello.
lunes, septiembre 26, 2005
Ixtapazo y el estrello
Ixtapa nos recibió con un poquito de lluvia, bueno, como que le subí la
categoría al chipichipi que nos obligó a ver el partido que se jugaba
en Columbus -de cuyo marcador no queremos acordarnos- en el bar del hotel. Lo bueno fue que después del congelamiento (del lugar y de nuestras caras ante la derrota), traíamos muy buena pila. Otro día vamos con los gringos al Frog’s, porque lo de hoy es ir al mcdonald’s de los antros en México, la franquicia alebrijeña que nos hace sentir peor que Chabelo, con ínfulas de niños a nuestros veinti-¿¡¡¡treintai!!!?-tantos. Y así llegamos a enfrentar directamente a la fiesta. ¿Fiestecita azul para todos?,
sugirió el Kiddo enfiestador y brindamos los demás; luego en rojo, ahora en más azul y aquello era tan colorido que hasta el baile se psicodelizó, con todo y el chimi-chimi que fue lo único que aprendí a bailar en mis tropezadas clases de danza árabe (shake it like a polaro
id picture!). De tanta fiestecita unos se pusieron hasta de cabeza (literal porque el verdad o reto condujo a que no puedes hacer esto y dábamos un espectáculo entre la inquietita que presumía de flexibilidad, el otro que juraba que se levantaba con las manos en posición de loto y algunos quinceañeros riéndose de la faena).
Ni cómo justificarlo, pero creo que con tanto movimiento me confundí de letra cambi
ando la f por una s pequeñi
ta con la siestecita que me eché, y dos veces dormí y dos veces desperté a seguir bailando; eso sí, me podrán juzgar todo menos la actitud. Hasta el tipo al que le armé pancho al final lo aceptó y yo hice revivir de risa a su cuate que estaba en calidad de bulto cuando se acercó una gatita (de las de verdad) a ronronearle y a restregársele por comida, porfis. Que quede claro, no soy del bando de Greenpeace ni me gusta andar rescatando ballenas (discutimos hasta el cansancio el punto del gordito, ¡que más-menos
20 kilos no nos gustan y no es discriminación!); el asunto es que no soy activista, pero de verdad hay pocas cosas que me
molestan más que la gente saque su prepotencia y sus traumas de inferioridad al tratar mal a los animalitos; así que en cuanto el sujeto le soltó el golpe al bichito, Ana Lucía gritó indignada ‘¡Oye, qué te pasa, compadre! Ha sido tu mejor ligue de toda la noche y mira cómo la tratas’. Al final el resultado era contundente, cover: $200; propina al mesero: $50; que a tu amigo le pregunte un rebelde que si no está muy grande para ir al antro: no tiene precio.
Al día siguiente juro que no me sentía tan bien, pero nada que un chapuzón en la alberca no solucionara. Así de pronto estábamos, para variar, dando show de acuario; primero tomamos la
competencia de nadar en hilerita hasta que ya con cinco integrantes sólo se podía una mini vueltecita, viendo los resultados dimos paso a las individuales haciendo piruetas onda nado sincronizado y qué ganas de pasar vergüenzas las nuestras; total que tanto paso cursi sacó mi faceta poeta y empecé afinando garganta: “las nubes son de algodón, y el estrello”. Con la cara de eso-qué que me pusieron los demás y yo no pude más que reírme porque padecí como una carambola de neuronas y pensé más rápido de lo que pude hablar, reduciendo “el cielo está estrellado” por “el estrello”. Error que hasta hoy se sigue usando como frase cotidiana para resumir cosas; es un gran sustituto del etcétera, por ejemplo “había mucha gente, estaban Fulanito, Sutanito... y el estrello”, o para hacer cualquier descripción “nos fue muy bien en la playa, calorcito, mucho reven, relax... y el estrello”. ¿Ven? Lo que comenzó siendo un error, terminó como una genialidad, pero seamos justos, si el centro turístico estaba al 12% de su capacidad, qué podían pedirle a mi cerebro vacacionista, aparte iba en el primer lugar de la categoría en la que estábamos inscritos: el que piensa pierde... Más tarde en el viaje varios me destronarían, siento mucho aceptarlo, pero que conste que me esforcé.
Eso sí, estuvimos muy deportistas, ni yo me la creo entre tanta caminata, waterpolo, natación y hasta yoga en la playa. Ni quién nos viera. Pero en definitiva el deporte
más socorrido fue el del desfruncimiento y las peleas que la discusión traía: no, yo no estoy fruncido, yo frunzo a los demás; fruncido-desfruncido, seguro-inseguro. Hasta nos aventamos la creación de un nuevo país: para éste en el que vivimos ya no hay remedio, dictaban los dictadores, y bueno, cómo negar la participación después de la cooptación en l
a que me sumergieron: vas a tener una isla para ti solita, es más, una de las provincias se llamará Lulú Marina y su capital será el puerto más importante del país. Y lo mejor, chica dupont y yo conseguimos lo que pensábamos inconseguible, viajes al por mayor a Colombia. Lero-lero, lo dije y lo escribí después de que todo el viaje me fue prohibido mencionarlo y me iba por la tangente, nunca decía claramente Co-lom-bia (¡ah! se siente tan bien escribirlo), y me inventaba sustitutos namás pa fregar: el país que está entre Ecuador y Venezuela; el de la banderita amarilla, azul y roja; el país de los hombres que hablan divino; el país que se muere de todo menos de aburrición.
Pero en el viaje la aburrición sólo nos vino cuando escuchábamos las mismas canciones (con el trauma VicBrotheriano de la guitarra de Lolo que hasta la Bose vomitaba de tantas repeticiones, o la MaríaDanielada que, con el pretexto de que juran que es mi canción, la e
scuchábamos una y otra y otra y el pobre i-pod la repetía inconscientemente; por cierto, sigo con la duda del sexo del aparatito, ¿es EL i-pod o LA i-pod? y no me digan que es por colores porque el plateado qué). Aún así confiaron en nosotros cuando el Mechitas y yo fuimos emisarios para constatar qué tal estaba el Carlos, “increíble, hay que quedarnos” y reggeatoneamos al ritmo de la gasolina, el boricua, el donomar y el horriblísimo chacarrón-macarrón que nunca nos quedó claro a pesar de oírlo hasta en sueños cuando en la alberca del hotel lo ponían más fuerte que el cloro. Y combatimos los rumores que empezaban a correr porque en Ixxxtapa, como en todo viaje playero que se precie de ser decente, no faltó la sesión resolvamos-cosmotests; ni los comentarios sarcásticos porque sinusitis no es lo mismo que celulitis; tampoco faltaron los dramitas de kinder, le-jalé-la-trenza-porque-me-sacó-la-lengua, y es que Lin-cheng-la nos sacó de quicio y yo sólo puedo agregar: fue un gran viaje y el estrello.
martes, septiembre 20, 2005
¡¡¡Un año!!!
sábado, septiembre 17, 2005
Bailando por un sueño
martes, septiembre 13, 2005
Agua que fluye
Agua que fluye
Tú me recuerdas el agua que fluye,
ésa que busca camino en desbandada
llevando lo que a su paso ocurre.
La que fluye de dentro, de fuera,
de todas partes.
¡Chorreando! ¡Salpicando!
No necesitas llave para fluir,
ni presa para estancarte.
¿Qué sería de ti estancada?
Seguramente te pudrirías
en algún charco;
o alguien te usaría como bálsamo
para limpiar sus culpas.
Mejor así, que fluyas,
que vayas y vengas
por donde te plazca;
salpicándome a veces,
lloviéndome en lo hondo
siempre clara, siempre eterna.
Tú me recuerdas el agua,
la saliva,
las lágrimas.Tú me recuerdas la libertad.D. G. J.
domingo, agosto 28, 2005
Tarot
- ¿Quién es Fulanito?
- ¿Fulanito? Un amigo.
- Ya, sí, un amigo, pero saliste con él, ¿no?
- Mmmm, sí, esteee, sí salimos un tiempo.
- Bueno, pues te va a volver a buscar, mucha conversación, mucha plática, mucha conversación.
- ¿Quién es Sutanito, Perengano Sutanito o Mengano Sutanito?
- Mengano Sutanito, mmm-miiii ex-nononovio, ¿pppor?
- Ya, pues hay una mujer en su vida, pero no te ha olvidado; muchos rencores y daños, hay que conversar, platicar, mucha conversación.
- ¿Quién es X?
- Una tía que se murió.
- No, está viva, ¿quién es X?
- ¿X? No, aparte de mi tía no conozco a ninguna X... ¡Ah, no, sí! ¡Es mi prima! -sí, mi coeficiente intelectual rayando en los negativos, mala idea que la gente tenga apodos desde la cuna-. Sí, mi prima se llama X.
- Ya, ella está lejos, pero necesita mucho apoyo, mucha conversación, apoyo, mucha plática, mucha conversación.
- ¿Quién es Y?
- Pues mi hermano.
- Ya, sí. Está en el extranjero, no te preocupes, todo bien, todo va a ir bien, no hay que preocuparse, no te preocupes, mucha conversación, mucha plática, todo bien. Así fue sacando nombres, claro, empecé a desconfiar con el listado. ¿Quién es Martín, Úrsula, Jacqueline, Ernesto...? Era lo que yo quería saber así que no, pues ni idea. Pero le atinaba a unos muy difíciles y eso me confundía, hasta los nombres compuestos los decía e iba sacando poco a poco conclusiones que embonaban perfecto con mi relación hacia esas personas y a las que no conocía me decía que las iba a conocer (mi sospechosismo en total alerta roja). Todavía no sabía lo que le había dicho a Sis y sólo tenía la versión de Cuchis, que en sí misma era lo suficientemente fuerte como para hacernos pensar a las dos que no nos estaban estafando. Pero yo seguía adentro y para esas alturas mis nervios se habían materializado en una ligera sudoración de manos y una discretita y congelada sonrisa. ¿Qué le pasa a esta vieja? Una parte de mí se negaba a creer que era cierto, iba como con coco-wash de que no me iba a sugestionar con nada de lo que me dijera y cuando me dijo que de salud estaba bien, pude respirar hondo: lo sabía, tenía que ser un timo. Fui reiterativa y le volví a preguntar ¿entonces no tengo nada, estoy bien de salud? Sí, al menos ya no tienes que preocuparte por lo que te estabas preocupando. A ver, está bien que mi índice reumatoide haya disminuido de 181 a 128 en 6 meses, pero aún así estoy más de 100 puntos arriba de la condición normal. ¡Bien! Tranquila Ana Lucía, te dije que todo era estafita y ya. Aún así la espinita no salía, seguía con la duda enorme de cómo le atinó a esos nombres (y a muchos más) y a otras cosas; en la recapitulación de los hechos todas nos negábamos a que la mujer fuera realmente una vidente y nos decíamos, “es que claro, te va sacando información y piensa tan rápido que saca conclusiones que pueden llegar a embonar perfecto”. Obvio es eso, ¿no? Ajá. Y de pronto alguien volvía: “pero no entiendo cómo pudo saber que mi hermano está en el extranjero”, “sí, o lo de mi familia, eso casi nadie lo sabe”, “bueno, pues a mí también me sacó de onda que haya dicho justo ése nombre, digo, no es así como Juan o Ernesto, o sea, está difícil”, “sí, sí está de pensarse, como cuando te dijo lo del negocio de la comida, digo, pudo habérmelo dicho a mí, pero te lo dijo a ti y así como que cara de chef no tienes, digo, sin ofender”, “ajá, y en cambio a ti que te dijo que le bajaras a la fiesta, o sea, como que sí le atinó a cada quien y no es que alguien le hubiera podido decir, porque amiguita que nos recomendó esto ni siquiera sabe la mitad de esas cosas”, “sí, eso es lo único que me deja pensando que no sé qué pensar”. Pero mentía porque había más cosas que me siguen haciendo pensar que no sé qué pensar; porque también me dijo que me dedicaba a algo que tenía que ver con el extranjero, que estaba en un momento de transición y que no debía preocuparme porque el trabajo llegaría, que tenía que concentrarme en lo que estaba haciendo, que el amor estaba a la vuelta de la esquina (obvio que con esa declaración uno paga hasta una fiesta) y, a pesar de haberle pedido que no me dijera cosas negativas, lo escuché. Vas a irte a estudiar al extranjero y te vas a casar allá; vas a tener tres hijos, no, dos. ¿Cómo? ¿Tres o dos? Tres, pero dos. Ya no quise indagar más y me quedo mejor con la conclusión de amiguitas: claro, tus gemelitos y otro, o el VicBro “es el chamaco que querías adoptar, ¿no te acuerdas?”. O b v i o. O cuando hizo la declaración que me hizo palidecer y salir con la cara más lívida de las tres porque podía esperarme todo menos que me dijera que me habían hecho algo: ¿Cómo que un trabajito? Sí, un trabajo, daño, pero ya estás limpia, tienes buena estrella, te están cuidando bien. Ya estás limpia. Sigo sin encontrar conclusión lógica a varias cosas, tiendo a creer que estas personas son expertas en las reacciones de los demás, pero no sé... Las tres estamos igual de sorprendidas y no sabemos ni qué pensar, así que mientras trato de adivinar los entramados incomprensibles de la ciencia ficción, ahí les encargo que sigan contribuyendo para la buena estrella que lucha contra los trabajitos. ¡Qué ironía! Yo que hasta hace poco rogaba internamente “cómo me gustaría tener un trabajo” y algún despiadado haciéndome un trabajito a escondidas... ¡Hay que ver!
jueves, agosto 25, 2005
Lluvia cursi-chida
You say you wander your own land.
But when I think about it I don’t see how you can.
You’re aching, you’re breaking, and I can see the pain in your eyes.
Says everybody’s changing and I don’t know why.
So little time
Try to understand that I’m trying to make a move just to stay in the game, trying to stay awake and remember my name.
Because everybody’s changing and I don’t feel the same.
You’re gone from here.
Soon you will disappear fading into beautiful light.
Because everybody’s changing and I don’t feel right.
Apar
te de mis tres hermanos viajeros, ¿también tú, Brutus? Nubecita (no llores porque llueve, diría el Kiddo) y el Mechitas se me van, entre otros. Luego que a muchos les está entrando la fiebre del matrimonio de verdad que ya no sé ni para dónde, claro, siempre está el consuelo utópico ya-tengo-muchos-pretextos-para-viajar (con el ¡yupi! incluido en el coco-wash) y el otro de que a Bridget Jones al final le fue bien (claro, después de millones de cenas incómodas entre parejitas de casados... Con la gracia que me causa el nuevo apodo al que me he hecho acreedora, Ana Lucía la Texas, por aquello de “the lonely star”). En menos de un año la gente se desquició; unos se fueron de maestría, otros de doctorado, otros a trabajar, otros se casaron, y las noticias continúan porque se los digo, es el tema de moda, mis cuates súper in siempre en lo de hoy: me voy a vivir con mi novio, me caso en un año, voy a “aplicar” para tal lado... And everybody’s changing and I don’t feel the same. ¡Qué horror! Y yo sin titularme y sin prospecto de novio...PD
Tenías razón master Kiddo (sí, últimamente has estado muy brillante, hay que aceptártelo), el disco está meloso, pero sabroso... Keane’s new fan!! Gracias totales y ya somos dos...
lunes, agosto 22, 2005
Sopa de tortilla
La semana anterior había recibido llamadas de la güera y de ohohoh-irerirerie, vamos a un antro para aprovechar que sigo soltera... ¡Momento! ¿Cómo está eso de que ya vas a tener novio?, aguanta ocho días más porque hoy no puedo, y así obedeció la wearever tan linda. La idea original consistía en visitar un Chip, quería una despedida de soltera de las de verdad con todo y el grupo de las erreístas. Bueno, en realidad queríamos un pretexto para el reencuentro y éste cayó como anillo al dedo. Después de cadenas vamos a tal lado, yo sí voy, yo no puedo, las trais y así, se me ocurrió sugerir un precopeo en mi casa, digo, para que nos saliera más barata la fiesta y a lo que te truje Chencha.
¡Oh, una mañana te veré llegar! El viernes fueron llegando las niñas y que el tequilita, el vodkita, el vinito hasta que alguien preguntó si realmente queríamos que nos bailaran hombres sexys: la decisión era sorprendente y unánime, lo dejamos para otro día porque el cosmo-chisme galopaba raudamente a la medalla de oro. Y descubriré que yo solo ya no estoy mejor. Aquello e
na afirmó la teoría mitológica de que por convivencia con otra fémina, con el tiempo se emparejan las lunas de cada quien y los tiempos de ambas terminan ajustados. Adónde en verdad no sé, dime que sí, miénteme. El panel digno del show de Cristina fue cambiando su inocencia, los temas tratados iban tomando dimensiones a lo Hugh Heffner conforme la miríada de alcohol entraba al sistema. Podría ser que al final rompiste el cristal en mí. De pronto una empezó a ponerle punto a la séptima letra del alfabeto y hasta se quedó sorprendida cuando la otra dio el consejito, y eso que yo era la más liberal, decía indignada al ver suplantado su puesto histórico. Podría pasar que me hagas hablar; yo creo que tienes el don de curar este mal. No sé cómo -juro que yo había ido al baño-, pero de pronto a una le dio por senti
rse geómetra y reiré por siempre cada vez que escuche la palabra oblongo que dio paso al baile fugaz mi-dulce-niña-na-na-na. Compostura niñas y volvimos a sentarnos para dar paso a la lectura y a la ronda de brindis por Cosmo; para que si en una entrevista de trabajo nos preguntan qué periódicos o revistas leemos, nos convirtamos en Pedro y la neguemos tre
s veces; por ellos muchas veces; por nosotras y los seis años que llevamos de conocernos (ay, ya no se pongan pesadas, el botox puede esperar); por la clase de noséqué (en el fondo un brindis ñoñísimo, cómo no si somos un dechado de traumas universitarios y entre nosotras miss Baillères ’99); por fulanito que no vino; por sutanita y perenganito; vamos, creo que hasta brindamos por nuestros profes que hubieran estado tan avergonzados de sus discípulas...
, con el afán de competencia masculina que nos da por padecer a los seres humanos, “las boobs más fotogénicas” carcajeó el ambiente y nos obligó a tomar la filosofía “cuando uno está fregado mejor ni habla”. ¡Ah! Pero eso sí, el video del momento vale oro, ¡cómo no! Porque con eso de que la finalista bravucona le decía a la contigo-es-humillante-esta-competencia, oye no me intimidas y una cosa es moverlas así y otra es círculo-círculo-círculo, la cosa se puso ruda y todas trataban de hacer su mejor esfuerzo para quedarse con el título que al final dio paso a un nuevo baile efímero I’m addic
ted to you don’t you know that you’re toxic. Y el corazón golpea, estoy desesperada; lo busco en todas partes, sus besos me hacen falta. Lo sabíamos desde que lo planeamos, íbamos a adquirir una fiesta de pronóstico.
Loca, que a mí me digan loca; se mira y no se toca. Lo que nunca supimos fue el nivel que llegaríamos a subir junto con la hora y los decibeles de la música. Este amor es mío, sólo mío. Y es que cualquier predicción hubiera tenido un margen de error muy grande: ocho mujeres en desenfreno y con pila recargable: de proporciones bíblicas. Loca, enamorada y loca, capaz de cualquier cosa, orgullo de mujer cuando está herido.
Incierta la hora de despedida, sólo recuerdo las burlas porque el suéter me hizo la mala pasada de cubrirme al revés, pero al amanecer Manzanita y Gweni-Tai me dieron la razón: las camas de mi cuarto se mueven, ¿ven cómo no era yo la del problema? La recapitulación entre ocho vasos
de agua nos hizo preguntarnos por qué dolía tanto el cuerpo. Nada que ver con la plétora de alcohol, ni con los miles de bolita-bolita ejercidos; ni hablar de las risas multitudinarias y carcajadas aeróbicas; mucho menos con el baile miénteme-condéname-encadéname, o con los saltos y revoloteos por el lugar; obvio no influyeron los abrazos te-quiero-mucho-a-pesar-de-la-ebriedad; no, en serio no sabemos a qué se habrá debido el dolor... Al parecer el baño de progesterona nos hacía tanta falta que ahora ha quedado instaurado el club de Kitty vs Andrés, reuniéndose una vez al mes en forma de ladie’s night postmoderna, a ver si así descubrimos la falsedad o verdad de su teoría. viernes, agosto 19, 2005
Elige mi propia aventura
De pollo... (aventura 2)
(introducción aquí)
Yo no sé por qué si es que ya te lo tengo advertido, lo tengo bien decidido, ando buscando lunas nuevas. Nos habían dado las cortesías para el aniversario del antro de la estrellita roja que de verdad no me gusta tanto, suficiente molesta estaba con el lugar al saberlo colmado con los amigos de primitito o con las quinceañeras chicas de hoy tururútururú. Claro, pero nos habían encontrado enfiestadas y con la errepé (relaciones públicas) del FUNAR que conoce a todos los enterados pues plan armadísimo; ahí estábamos de nuevo en esas andanzas que es que a nuestra edad ya ni se ven bien, bueno, a ninguna, pero con nuestros añitos eso ya no se soporta y ¿cadena? ¡Al demonio! Ya lo viví y lloré, todo quedó en el ayer y mejor respondamos a nuestras necesidades apremiantes: mesa con suficientes asientos, botellita y gente mayor de 21, ya no pido más, lo juro, me rindo. Es que eso ya era el colmo del cinismo porque aquellos pubers no superaban ni los 15, y yo lo único que atiné a decir fue un chistorete gracioso sólo para las damas: definitivo, me siento tan identificada con la generación del ’84, pero confieso que me hubiera gustado haber sido del ’90, con las risas elocuentes de la Cuchis y la Beco, mientras el Kiddo, el Gansi y el Tur trataban de piratearse nuestra idea con tan poca gracia, ¿generación del ’34? ¡Ay por Dios! Y a Dios le pedía que no me sucediera lo mismo que una semana anterior, cuando la banda científica se unió para ir al Riv y yo no daba crédito al acercarse el tipo a decirme yo no sé qué, pero ay, no: ¿de dónde eres? Moríame de impresión porque este imán de latin lovers me empieza a incomodar y necesitaba testigos de mi suceso así que la chica Dupont fue testigo junto con the married-one y sabes qué, te juro que ahorita te veo, voy a mi mesa, mucho gusto, ciao. Todavía no superaba mi impresión cuando sentí dos golpecitos en la espalda y tenía a un nuevo individuo a mi lado y ¿cómo te llamas? Nombre-nombre, diez segundos más de conversación y no te empieces a alterar Ana Lucía, ya estas paranoica, no saques conclusiones tontas, pero es que esta frase ha sido la del año porque ¿de dónde eres? En menos de 10 minutos la globalización me había llevado de Salvador a Venezuela con mi cabeza pensando en Colombia y los pies en México, así que dame otro tequila y al ratito te veo. Conclusión: Mi ego me indica que efectivamente es cuestión mía, pero mi razón sólo me hace pensar en dramas políticos, económicos y sociales expulsadores de hombrecitos que cómo estará la cosa para preferir vivir aquí; subidas de ego agridulces. Tal vez mi única solución sea irme del país a ver si allá consigo a algún mexicano no-rebelde, menos pre-rebelde, no-timbiriche, no-escondedordeanillos, no-invitadordealcoholes. Bueno, pero otro día lo pienso, ahorita me sigue dando un poco de flojera...
De res... (aventura 1)
(introducción aquí)
Sis, ése chavo de negro no te quita la vista de encima.
Ay, cómo crees, te está viendo a ti, aparte debe tener como 12 años.
Cómo va a tener 12 si tiene la barba súper cerradita... Espera, se acaba de levantar y viene hacia acá, te lo juro.
Ay sí... ¡Ay no, ahí viene!
Y mientras a nosotras nos estresaba la posibilidad de que muchachín se acercara, él sólo pensaba en la ruta óptima al baño: enfrente de nuestra mesa; pero la duda la seguíamos teniendo así que ándale Cuchis, ahorita que pase yo te aviso y le preguntas su edad, ¿no? Con la mala puntería de amiguita “oye, oye” que sólo atrajo al mesero: el tipo venía metidísimo en su rollo telefónico y ni peló. Obvio había que salir del ridículo rápidamente así que como quien no quiere la cosa y muy dignamente, la Cuchis le sonrió al mesero y se atragantó la mitad del vodka para que sonara lógico, ¿me puede traer otro, por favor? Es gay, decía alguna indignada. Obvio sí, ¿no ves el anillo tan raro que tiene? ¿Cuál anillo, el dorado que trae en el dedo anular de la mano izquierda? Y el FUNAR empezó a despertar ante un panorama de apoplejía en la cruda realidad de vernos rodeadas por ruquillos a-la-de-tres-escondemos-el-anillo-y-hola-nena-cómo-te-llamas. ¡Guácala!
(elige otra aventura)
martes, agosto 16, 2005
Meritócratas
lunes, agosto 15, 2005
La frase de la semana - Libros
domingo, agosto 14, 2005
Niñita ñoña con vocación de mujer inconveniente
Para tu amor, Juanes
Para tu amor lo tengo todo, desde mi sangre hasta la esencia de mi ser. Y para tu amor que es mi tesoro, tengo mi vida toda entera a tus pies, y tengo también un corazón que se muere por dar amor y que no conoce el fin; un corazón que late por vos.
Para tu amor no hay despedidas, para tu amor yo sólo tengo eternidad. Y para tu amor que me ilumina tengo una luna, un arco iris y un clavel. Y tengo también un corazón que se muere por dar amor, y que no conoce el fin; un corazón que late por vos.
Por eso yo te quiero tanto que no sé cómo explicar lo que siento.
Yo te quiero porque tu dolor es mi dolor y no hay dudas, yo te quiero con el alma y con el corazón te venero, hoy y siempre gracias yo te doy a ti mi amor por existir. Para tu amor lo tengo todo, lo tengo todo y lo que no tengo también lo conseguiré.
martes, agosto 09, 2005
¿Bromas del destino?
Valens dice:
hola desvelada, hace mucho que no sé de ti. Cómo estás?
Leche Betty dice:
Wow, milagrazo, eh... Muy bien y tú?
Valens dice:
Medio en friega, comencé maestría en septiembre y sigo con la chamba y el kendo... Tú qué? Ya saliste de la universidad? Trabajando o de vacaciones permanentes?
Leche Betty dice:
Uyyy, tás peor que mis papás, pero ps ya qué, ando trabajando en mis vacaciones permanentes, pero mejor cambiemos de tema que te andas poniendo de un mala copa insoportable
Valens dice:
Jajaja, bueno y qué? Casadísima o soltera?
Leche Betty dice:
Jajaja, tú de plano no aguantas ni el primer trago, verdad? eso me dio risa y ps ando casadísima con la soltería, tú qué onda?
Valens dice:
Soltería es lo de hoy, duré un año con mi ex, pero corté hace varios meses. Pero tú qué onda, dos años sin galán, no te creo. Te la has pasado en el revén o qué, pensé que eras súper noviera.
Leche Betty dice:
Mmmm, pues si te sirve de consuelo corté hace un mes y duré 3 días
Valens dice:
Jajaja, ¿y eso? Qué raro, bueno, rompiste mi récord......... se podría decir que nosotros unas horas?? Menos de un día, queda clarísimo, jajaja, la verdad ahora lo recuerdo con risa, humor y hasta gusto!
Leche Betty dice:
Sí es cierto, pero nunca anduvimos bien, esos fueron cuentos chinos que te inventaste, jajaja. Y ya ves? Tú que hace dos años no me creías, te dije que con el tiempo te ibas a reír, a ver, pa qué sirvió tanto drama, pues :P
Valens dice:
Leche Betty dice:
Ay qué feo, me sentí bichito de laboratorio, pero aún así tú no podrías con tanto tiempo, jajajaja... No, ya, lo siento, me pasé, pero es que en serio sí es muy muy gracioso, tienes que aceptarlo
Valens dice:
Para contar a los nietos, a pesar de todo uno se puede reír mucho contigo... Oye pero pues qué! podemos reintentarlo, jjajajaja al menos durar un día
Leche Betty dice:
Bueno, igual podríamos intentarlo unas horas más y le vamos sumando a ver a cuánto llegamos, no? Para que sean más de 24 horas
Valens dice:
jajjaja sí... de hora en hora en unos 10 años podríamos completar el mesecito, no?
Sis describe al Valens como al niño que encantada de la vida llevas a tu casa para que tu familia lo conozca; el típico chavo bonito con cara -y actitud- de bueno, a quien las abuelitas en corito describirían “es monísimo”; al clásico que si llevas una vez con tus tías, serviría para toda la vida “qué buen muchacho aquél, ¿cómo se llamaba?”; el que jugaría playstation con tus primitos y todos dirían “el novio de mi prima es súper buena onda”; con todo y disposición “le ayudo con los platos, señora”, obligando a tu mamá a sentarse mientras él se encarga; el único que se atrevería a darle vueltecitas a tu primita de cinco años que no se cansa “más vueltecitas, más rápido”; sí, el típico que quedaría bien con todos porque también ayudaría a tu papá con las bebidas, al tiempo que hablaría con tu hermano de su trabajo o de política (nunca mencionaría un table porque seguramente jamás ha ido a uno). Así es el Valens, el clásico buen partido que de plano nomás no, es perfecto para tu familia, pero lamentablemente no para ti. A él tengo que agradecerle el buen timing en el que regresó; tardó dos años en volver a dirigirme la palabra, y ahora que ve las cosas más tranquilo ya puede aceptar que es capaz de ser mi amigo; por eso yo apoyaría a las abuelitas porque “qué mono, la verdad”.
viernes, agosto 05, 2005
Girls & the City - Crisis del cuarto de siglo
...y el mejor partido ya no es el que trabaja o está estudiando el postgrado, sino el que no está casado y no tiene hijos. ¿Divoricados? Mmmm, tal vez, pero todavía dignamente ponemos cara de fuchi si hay escuincles.
...ya que si antes un chavo quería bien contigo, te invitaba a las graduaciones de sus CUATES y ahora te invita a las bodas de sus AMIGOS.
...porque sube el ego que bebitos de 21 años quieran contigo cuando antes ni en broma pensabas en tener una relación con alguien menor. Lo que es preocupante es que tus perspectivas de ligue en los antros cada vez van tendiendo más a Ministerio Público. Y yo con estos gustos de susto... ¿Por qué Diego de Rebelde tiene 18? ¿¿¿por qué a mí, Señor???
...cuando ya no esperas que el tipo que conociste el sábado te hable al día siguiente porque sabes que lo hará hasta el miércoles o el jueves porque se acerca el fin de semana.
...las citas ya no son idas al cine, al antro o al café, ahora el “súper plan” es cenita.
...porque estamos ahorrando para comprarnos nuestro propio anillo de compromiso para llevarlo en la mano derecha, comprometiéndonos con nosotras mismas. Sí, sin comentarios.
...y no aguantamos fines de semana con fiesta de tres días.
...porque ahora tu mejor amigo ya no es el Wonder-Bra... y hasta agradeces que puedas dormir boca abajo pues así crees que se aplana la pancita: tus prioridades han cambiado.
...y empezamos a recordar más a menudo la escena de The Sweetiest Thing en donde Cameron Diaz hace la ironía de los 22-28, 22-28...
...cuando compras exfoliante y la señorita del mostrador te aconseja cambiar el de adolescentes por uno suave, como el de tu mamá.
...porque ahora le sonreímos al cadenero para que nos pida identificación y, si eres de las privilegiadas, toda la noche presumes que te la pidieron como cuando tenías 16 y presumías que te habían dejado pasar sin tener identificación (¡WOW!).
...y la montaña rusa ya no es buena idea si quieres conservar tu integridad física y mantener en orden las últimas neuronas que has ido conservando como reliquia del siglo pasado. Siglo en el que por cierto, ibas a Reino Aventura y no a Six Flags.
...cuando después de haber ido al parque de diversiones, al despertar van tronando todos los huesos y te sientes en una cámara de Tetris. Pequeña broma de mal gusto: por fin te das cuenta de que tienes articulaciones...
...pues muchas de tus mejores amigas empiezan a hablar más en serio de temas escalofriantes como el matrimonio, el arrendamiento o comienzan frases que antes ni en la peor mala copa “cuando tenga hijos...” (MU-FA-SA).
...cuando descubres que tú eras fan de Muchachitas y una de tus heroínas ahora sale como mamá de una de las Rebeldes para hundirte en la depresión. Necesito superarlo, de verdad que alguien me ayude, por favor.
...porque ya no hay pretexto de adolescente por tener cambios de humores y ahora entiendes la crisis de los mid-20’s: ya no tienes pretexto, pero sigues teniendo cambios de humores.
...y Sex & the City pasa de moda para que suba el rating de las Desperate Housewives y el terror particular al futuro incierto ¿y después qué seguirá?
........¡¡¡MA-MI!!!
miércoles, agosto 03, 2005
Peor que la leche Betty
domingo, julio 31, 2005
Vamos chicos a la boda...
Mateo 3,24
“Cruzarás el Océano, Dios te dará la espalda y encontrarás el matrimonio”
Mateo 3,25
Mariana y Matt
Se conocieron en el 2002 porque ella le preguntó una dirección parisina, quería ir a cenar con su hermana y no encontraban el lugar recomendado. Él las invitó a otro restaurante y a los pocos meses ya hablaba español; no pasó más de un año para que cambiara su residencia al D.F. Yo lo conocí en su hábitat cuando sólo hablaba francés y jamás olvidaré las tardes en Montmartre; el festejo del natalicio 200 de Víctor Hugo el 14 de julio champsdemarsino; los chocolats viennois con ella en algún café de St Michel en donde nos terapeábamos sobre el futuro y el pasado; las tardes de vinito en el ático que tuve por residencia un mes, con ayúdame a traducir esta canción Matt y el comentario de Mariucci cada que subía los siete pisos de caracol para visitarme: esto sólo vale la pena por la vista del Sacré Coeur que tienes. Se casaron hace una semana y como le diría Violetta R. Schmidt a su Diablo Guardián: “la felicidad consiste en no querer moverse de donde una está”. Y definitivamente yo no quería moverme de Cocoyoc ¿o era Oaxtepec? Pero esperen, me estoy adelantando porque la fiesta hay que contarla en cronología.
10:15 am
Suena el timbre y me despierto con un grito de ¡aish! en mute: Otra vez dejé el celular en silencio, 3.1416nche colombiano (por aquello de las llamadas de madrugada que ya-no-soportamos) Charlo espera abajo; llevaba un año sin verlo así que güiri-güiri kilométrico.
3:05 pm
Pasamos al aeropuerto por el Vic Bro y ahora sí estábamos de nuevo los 3 que llevamos entre 21 y 25 años de soportarnos y de querernos a fuerza de costumbre, pero ahora córranle que carretera y tráfico esperan.

7:25 pm
Llegada a Cocoyoc ¿o era Oaxtepec? Instalación mientras esperábamos a los demás y más güiri-güiri, papis fascinados por tener a sus retoñitos y a la familia Walsh reunida con todo y Steve Sanders.
9:35 pm
Empezó a llegar la banda y, mientras yo acababa con mis fajas porque moría de hambre, amiguitos pedían gracielas al por mayor.
11:20 pm

De tanta chela de amiguitos, los papis resolvieron: crisis generacional, hora de dormir. Pero para nosotros la hora no era problema y yo aproveché que todavía podía chupar con subsidio paterno y una palomita para abrir pista. Desde que te vi mi identidad perdí, en mi cabeza estás sólo tú y nadie más. Y me duele al pensar que nunca mío serás, ¡de mí enamórate!
12:13 am
Mira que el día que de mí te enamores, yo voy a ser feliz y con puro amor te protegeré y
será un honor dedicarme a ti, eso quiera Dios. La paloma me aburrió un poco y empezaron los caballazos: que tú, que yo, que todos y ¡salud niñas! La onda independentista -por aquello de los hidalgos- le hacía los mandados al hígado y ¿otro? Pues va. Pues salud y échele bien maestro, no sea gacho y me quedé en la cuenta de ocho. Tenía tanta fiesta que el francés se volvió ma première langue y hablando con hermano y amigo del novio: ¡Ah oui! Je parle un petit peu de francais porque la novia me había arruinado y predestinado: ella es Analú y habla francés. “Hola, soy Ana Lucía y soy alcohólica”, así me sonó la presentación y amiguitos me volteaban a ver con cara de uy-pillina y hasta se dizque golpeaban la barbilla con expresión tiger. Cómo habrá estado la cosa que se me advirtió: mi cuñado no porque está casado. Yo moría de risa, una de dos: o reflejo la quedadez o de plano ya todos me visualizan como su amiga la solterona y juro que ahora sí ni al caso. Es un alma en pena que va arrastrando cadenas, ¡qué condenas! Es un grito de amor: ¡uo-oo! Por las noches, entre llantos, entre quejas, todo el pueblo entero escucha lo que hace lunas muchas, hace más de cuatro siglos pasó.¿1:20? am
El futuro esposo era jaloneado por la ibid femenina con la verdadera despedida de soltero: no me voy, me llevan. Pero a la fiesta no le habían salido ni arrugas y got me looking so crazy right now, your love's got me looking so crazy right now, nada más que a un año después, mi baile à la Beyoncé sin ventilador ha ido perdiendo la gracia de sus inicios.
2:30 am
Nos corrieron del bar del hotel, pero se les olvidó correr a la fiesta que todos traíamos y ¡al cuarto de mAmE, al cuarto de mAmE! Cómo no, a despertar a los otros huéspedes que pobres, tan terrible estuvo el asunto que la futura esposa se despertó a las 5 a gritarles un ya clásico al Charlo y al Oax que seguían su propio reven en la alberca: ¡A dormir!
10:00 am
¡Maldito despertador! Entré como zombie a bañarme, iba medio chocando con las paredes para darme cuenta de que todavía seguía con una fiesta progresiva y que debía cuidarme de no andar moviéndome mucho porque entonces sí, la Maruchan perfecta: un vasito con agua, una vueltecita y reenganche total de fiesta poco conveniente en una ceremonia religiosa.
1:00 pm
De risa ver a la juventud no-me-pienso-quitar-los-lentes-porque-el-vampirazo-me-tumba. Más de risa la risa del Charlo cu
ando rogaba: por favor, que el padre lea algo de San Mateo, por favor. Y "Evangelio según San Mateo" con el MUAJAJÁ charlesco atrayente de miradas reprochadoras. 1:45 pm
Vamos chicos a la BODA, que la música está puesta... vayamos, corramos hacia la diversión. Échenle ganas con las chelas compadres y en menos de quince minutos ya todos habían recargado pilas para LA fiesta después de la fiesta. Es la BODA de Mariana, sus papás también se encuentran, disfrutemos de la fiesta que empieza, empiezan todos a bailar.

4:?? pm
Y la BODA comenzó, nos faltabas solamente tú, pero has llegado al fin y nos vamos hoy a divertir. Remix como la flor con tanto amor-qué bello cuando me hablas así-procura coquetearme más-amor de mis amores si dejaste de quererme no hay cuidado que la gente de es
o no se enterará-carcacha poco a poquito y eso era una tortura porque la novia nos había indicado que a la señal podríamos bailar, no antes, pero ya era demasiado y sus amigos son unos desordenados que ansiaban pista y abanicaban el escenario con las servilletas de la comida: ni modo, teníamos que zapatear. Y la BODA comenzó y la música se oye sonar, va girando el corazón nadie-nadie para de bailar.
¿6? pmUna-dos-tres-cuatro-cinco, muchas horas ha durado, pero nadie se preocupa que todos se ocupan tan sólo de bailar. Los sobrenombres fiesteros empezaban a salir a colación cuando Iván coló el Bacardí 151 engañando al matrimoniado, al hermano y al padre de la novia: es un tequilita, órale, échense un caballito. Y las caras angustiosas de ¡acabo de perder la garganta... no, la traquea... no, el estómago... no, el intestino... no, la lucidez! No se ve una cara triste, hay sonrisas dondequiera. Y sólo se ven las piernas que vuelan y vuelan, no dejan de girar.
¿7? pm
En una boda, a la única a quien no se le puede decir que no a nada es a la novia. Patética ley cuando muy linda se acercó en una pausa de tanto baile y le dijo al Vic Brother: tienes que sacar a bailar a tu hermana. Obvio mi hermano, gran odiador del bailongo y más del fraternal, contestó sinceramente: ¡Ay, no Mariucci! ¿Para qué? A ella le gusta bailar sola. Claro, el plan era mega roto, pero allí fuimos pisteando al ritmo de Vaselina. I got chills, they're multiplyin'. And I'm losin' control. 'Cause the power you're suplyin', it's electrifyin'! You better shape up, 'cause I need a man, and my heart is set on you. “Espontáneamente” la novia sugirió cambio de parejas y me encontré en media pista con el hermano mayor de la amiga-de-toda-la-vida de la ahora Madame. You're the one that I want, honey. The one that I want. You are what I need. Oh, yes indeed. No sé cuándo ni con qué canción dejamos de bailar para quedarnos de pie a la mitad de la pista, esquivar taconazos despistados y enterarme por qué no debo tenerles miedo a los tiburones ni al buceo. Pero para variar tengo el don del ligue fugaz y de meter la pata con mis intervenciones “¿sabes qué?, es que estoy cansadísima, ¿y si mejor nos vamos a sentar?” Yo con mi corazón de flan con caramelo y el tipo medio sentido o
yo qué sé, imposible. Hombrecito efectivamente se fue a sentar a su mesa mientras yo regresé dignamente a la mía con el pensamiento "esta no me la acabo": mis padres sin quitar la vista de la película, desde que estábamos en la pista. Obvio al día siguiente con la cruda evaporándose bajo el sol de Xochicalco, mi padre inquiría: Oye, ¿y qué pasó con el hermano de Fulanita? Muérome de flojera.¿11? pm - ¿3? am
En qué momento se fueron los mariachis, nadie lo supo. Lo que sí sabemos es que al pobre novio le tocó remojón y fue aventado cual Adán a la alberca, con la novia avergonzada: C’est pas la France, Matt! Y yo hacía el oso al gritarle al Kiddo: no manches, Matt está en pelotas, sin saber que mi madre estaba atrás de mí. Y eso que el ahogado era el novio. 
y el ganador fue el Vic Bro. Después de semejantes ocurrencias, aquello empezaba a resultar desastroso por lo que se hizo el último baile tesorito de la noche (con
amiguitos tontísimos levantando las manos y dando vuelta estilo Laura León y su gritito alentador) y nos despedimos entre multas está-prohibido-sacar-la-cabeza-del-coche y pleitos con los vigilantes de la privada en Cocoyoc ¿o era Oaxtepec? Quién iba a decir que yo sería la elegida para negociar con los vigilantes, que porque era la más fresquecita de todos y ya les estaban haciendo mucho pancho a los del coche de
amiguitos, así que puse mi mejor cara de abogada legally-blonde y salí del coche ¿cuál es el problema, oficial? Descubriendo por qué es que el Derecho no ha sido mi área y me devolví al carro(¡Dios! ¡Necesito una limpia, ya escribo como colombiana!), cediendo la palabra al sacerdote conciliador y a demás amiguitos involucrados que al final salieron ilesos, entregándole más dinero al fisco, pero ilesos al fin y al cabo.